El Real Madrid ha dado un golpe de efecto en el Camp Nou. No sólo se lleva la victoria y los tres puntos que, virtualmente, le dan la Liga BBVA, sino que sale reforzado moralmente para la importante cita que tiene la semana que viene. Vence en casa del máximo rival, se distancia en la clasificación y deja tocado al Barça.
Mourinho olvidó su trivote y salió a jugar al fútbol. Se adelantarón los blancos en el minuto 17 del primero tiempo, y se marcharon al descanso con la ventaja. Tras la reanudación, los culés embotellaron al Madrid. Tocaron y movieron la pelota y no permitían que los blancos salieran de su campo. Guardiola metió a Alexis en el campo, y a los dos minutos el chilenó empateó la contienda. Pero sin tiempo para festejos, y cuando más apretaban los de casa, apareció Cristiano Ronaldo. El portugués, criticado por no haber aparecido cuando su equipo le necesitaba, tiró de los suyos, se echó el equipo a la espalda, y en una magnífica contra sentenció el partido. Un gol que vale tres puntos, podría valer una liga... E incluso algo más.
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