miércoles, 26 de julio de 2017

GRAZALEMA EN EL DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO MADOZ DE 1845; POR ESPERANZA CABELLO IZQUIERDO

Tras el parón vacacional del pasado miércoles vuelvo como cada semana con esta serie de artículos publicados en su día en "Raíces de Grazalema" por nuestro siempre recordado y admirado Diego Martínez Salas.

Hoy traigo este tan interesante firmado por Esperanza Cabello Izquierdo y que lleva por título: Grazalema en el diccionario enciclopédico Madoz de 1845.

No tienen esta serie de artículos otra misión que difundir la historia, las vivencias, los casos y las cosas de Grazalema que en gran parte forman parte de su particular historia. Revivir con esta reedición de estos artículos publicados en su día por Diego y su grandioso equipo de colaboradores en ese sitio web tan significativo y tan especial como es "Raíces de Grazalema" que es la gran obra de estos buenos amigos para aportar su granito de arena a la historia de un pueblo tan bonito y tan especial como es este lugar que da nombre a todo un Parque Natural.

Sirva este interesante artículo como nuestro mayor homenaje a nuestro querido y recordado Diego Martínez Salas así como a su viuda, hijos, madre, Familia, amigo, todo el pueblo Grazalema y los grazalemeños.

Recibid todos un abrazo con sabor a eternidad,

Jesús Rodríguez Arias 

raicesdegrazalema.wordpress.com

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Por Esperanza Cabello Izquierdo
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Hace un par de años hicimos un trabajo sobre los pueblos de la sierra en el Diccionario Enciclopédico Madoz de 1845. Trabajamos sobre el partido judicial, sobre Ubrique, Benaocaz, Benamahoma, El Bosque, Cardela, Algodonales… Pero se nos quedaron varios pueblos en el tintero. Hoy hemos recuperado Grazalema. 

Estos son los datos que sobre Grazalema podemos leer en el diccionario enciclopédico Madoz de 1845:


Datos de la localidad: vecindad con ayuntamiento, cabeza del partido judicial de su nombre en la provincia de Cádiz, (17 3/4 leguas; administración de rentas de Jerez de la Frontera (12), diócesis de Málaga (17 1/2); audiencia territorial y capitanía general  de Sevilla  (16 1/2).

SITUACIÓN: en el camino de Ronda á Cádiz en una ladera peudiente, en lo hondo del extremo de la sierra de su nombre, con libre ventilación y clima sano, aunque algo frío, respecto al general de la provincia. Forman la población unas 2,000 casas de mediana construcción, entre ellas la de la municipalidad, repartidas en diversas calles y una plaza llamada de la Constitución, situada en el centro con 110 pies de long. y 70 de lat., en medio de la cual se ha formado una alameda circunvalada de asientos interpuestos de varias flores y otras plantas aromáticas que hacen el local muy delicioso y recreativo. Tiene 4 escuelas de primeras letras, una de ellas de enseñanza gratuita, á la que concurren ordinariamente 50 niños pobres, cuya dotación al preceptor de 12 reales diarios son pagados del fondo del común; 3 academias de niñas á quienes se instruye en las labores de su sexo después de leer y escribir, y una cátedra de gramática y moral dotada ventajosamente.


Grazalema, calle de Canalejas, en el portfolio fotográfico de Andalucía 

Para el surtido del pueblo hay cinco fuentes de buenas aguas, sitas aquellas en puntos proporcionados. Cuenta una iglesia parroquial de término (Ntra. Sra. de la Encarnación) servida por un cura, dos beneficiados de real presentación en previo concurso, dos tenientes y hasta 35 eclesiásticos con otros varios dependientes. El templo es de construcción gótica y de notable solidez; está dividido en 3 naves bovedadas de 26 varas de elevación, 55 de long. y 24 de lat. El coro colocado en el presbiterio con buena sillería de nogal; el altar mayor en medio con un hermoso tabernáculo que se eleva sobre  columnas los 10 altares con retablos de mas ó menos mérito, forman en todo un conjunto majestuoso y adecuado á la excelsitud del local, en el cual se celebran todos los actos religiosos con la gravedad que requieren y con la suntuosidad que presta el crecido número de eclesiásticos que están á su servicio. 

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 Grazalema, Iglesia de la Aurora




Al 0. y casi á la salida del pueblo vése otra iglesia muy parecida á la anterior en su figura con un hospicio anejo, perteneciente en otro tiempo á Carmelitas descalzos;  ademas hay 4 ermitas dentro y fuera de la villa, cuyo orden artístico no ofrece cosa notable si se exceptúa la titulada de la Aurora, de figura ovalada á manera de anfiteatro, toda de piedra de sillería, y tan fuerte, que pudo inspirar valor para encerrarse en ella á varias personas, que, hostilizando á los franceses, lograron burlarse de ellos defendiendo a la vez las casas inmediatas. El cementerio situado ventajosamente en nada perjudica á la salud pública.

El TÉRMINO confina al N. con el de Zahara  E. limites de la provincia de Málaga, en cuyo extremo están los de Ronda y Montejaque; S. Villaluenga del Rosario; y 0 . El Bosque; todo él es común á los pueblos de Ubrique, Villaluenga y Benaocaz, por pertenecer los 4 en sen. al duque de Arcos; los pastos se aprovechan indistintamente por sus ganados, especialmente el cerdoso, por la mucha abundancia de bellotas que sus montes producen; riégalo en parte las aguas que bajan del rió del Boyal, las que pasando por las inmediaciones de la villa se aumentan con otras y forman el río Guadalete (Vease), habiendo impulsado antes diferentes batanes y molinos harineros por toda esta tierra, se ven diseminados unos 30 lagares, cuyos edificios mas bien ofrecen la idea de una bonita quinta ó casa de recreo que no el de establecimientos de especulación.


 Grazalema, el Peñón Grande

El TÉRMINO en su mayor parte es montuoso, entrecortado de sierra y pedregoso, y ciertamente nada produciría sin la constante laboriosidad de sus vecinos que de continuo lo trabajan y mejoran; en cambio abundan las encinas, algarrobos, monte bajo y pastos que se aprovechan en nulidad de los ganados.

Los CAMINOS conducen á Ronda, Cádiz, Sevilla y pueblos de la sierra; su estado fácil es comprender teniendo en cuenta la naturaleza del país. 

La CORRESPONDENCIA se recibe de la administración de Ronda 3 veces en la semana, traída por balijero.

INDUSTRIA: es ciertamente la villa de que nos ocupamos uno de los pueblos mas manufactureros de la provincia; su veciudad, casi todos se ocupan en la elaboración de paños de la clase de los diez y seis y diez y óchenos, bayetas, y ceñidores, consumiendo unas 30,000 alpacas de lana en el tejido de estas manufacturas , ascendiendo anualmente el número de piezas de paño á 4,060 y á 2,500 las de bayeta de color pajizo y de castaña; hay otras fábricas con máquinas de cardar, hilar y tundir; diferentes de tintes; varios batanes; dos calderas de jabón; una de curtidos y otra de cordobán, en cuyos artefactos se ocupan unas 4,000 personas.

COMERCIO: exportación de todos los géneros que se elaboran para Cádiz, Sevilla, diferentes puntos de Andalucía y otras provincias; é importación de cereales y otros diversos artículos de comer. 


Grazalema, Virgen del Carmen

PRODUCCIÓN:  trigo, cebada, garbanzos y otras semillas aunque en pequeña cantidad; en las huertas se crían hortalizas y sabrosas frutas; en 3 pagos de viñas se recolecta mucha uva con la que se hace bastante vino; hay ganado lanar, vacuno, yeguar, pero en mayor número cerdoso, y caza de conejos y perdices.

POBLACIÓN:  1,850 vecindad, 8,888 almas.

RIQUEZA IMPONIBLE: 156, 873 reales.

El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 65,000 reales, los cuales se cubren con el producto de los arrendamientos de monte de encina y tierras de labor que importan igual cantidad.

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Grazalema, altar del Sagrario
Imagen del Portfolio Fotográfico de Andalucía, 1914
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ANTONIO MACHÍN: MIRA QUE ERES LINDA

"SI DIGO COSAS RARAS EN LA MISA, DISCULPAD, LA CULPA ES DE MI IPHONE: LA VIDA DE UN CURA CIEGO

Religión en Libertad

«Si digo cosas raras en la misa, disculpad, la culpa es de mi iPhone»: la vida de un cura ciego
J.L.

En casi todas las iglesias ya existen cárteles a la entrada en la que se pide a todo aquel que entre que apague su teléfono móvil o al menos lo silencie. Con el boom de esta tecnología también han llegado numerosas interrupciones en misa con tonos y melodías de lo más diversas.

Pero, ¿qué pasa si el sacerdote el que tiene un dispositivo para celebrar misa? Estas normas no se las puede aplicar a sí mismo el sacerdote chino-canadiense Francis Ching, pues cada vez que este hombre de 45 años está en el altar necesita su Ipad o su teléfono porque es ciego.

Acompañado en misa por su Ipad o su Iphone
Cada vez que celebra misa conecta un auricular a su dispositivo y una aplicación le va leyendo las oraciones de la Eucaristía o el Evangelio.  Lo lleva haciendo desde 2009 y se ha convertido para él y su feligresía como algo normal.

“Básicamente uso mi tableta o mi teléfono, ya que todos los textos de la misa están disponibles en línea. Así que sólo lo escucho y lo repito”, asegura el padre Ching a Catholic Leader.

Con un auricular, como el que lleva en la imagen, este sacerdote va repitiendo las oraciones eucarísticas

Una fuente de anécdotas
Sin embargo, como esta tecnología no es perfecta le ha dado más de un disgusto y ha generado un buen número de anécdotas.  Por ello, antes de cada misa explica a los feligreses que están allí que si dice algo que está mal no es culpa suya sino de su tableta. Algo así como: "Queridos hermanos, si digo cosas raras en la misa, disculpad, la culpa es de mi iPhone".

Este religioso nació en 1972 en Hong Kong y muy probablemente con glaucoma. Su familia se percató de sus problemas de visión cuando siendo muy niño acudió a una revisión. El oftalmólogo les dijo que el pequeño Francis debía ser operado de los dos ojos pero fue puesto en una lista de espera y tardaron tres años en realizarle la intervención. Las consecuencias de este tiempo fueron nefastas para él.

Fue perdiendo la visión de manera paulatina
Tras la operación tuvo todo tipo de problemas y acabó perdiendo la visión completa del ojo derecho mientras que el izquierdo también le presentaba numerosos problemas. Fue en este contexto como toda la familia se trasladó a Canadá en 1986.

“Me volví completamente dependiente de mi ojo izquierdo y durante un tiempo podía estudiar, leer e incluso jugar al fútbol”, recuerda el padre Francis. Con este déficit pero todavía con visión ingresó en el seminario en 1999 tras una “experiencia de conversión” que vivió tras alejarse de la Iglesia en la universidad.

Quedó ciego ya como sacerdote
Sin embargo, su llegada al seminario coincidió con un empeoramiento de la visión de su ojo izquierdo. Aunque veía algo, ya tenía que utilizar un bastón para guiarse. Y en 2009, cuando ya llevaba cuatro años como presbítero perdió completamente su visión. Era ciego.

A pesar de ser una situación complicada, este sacerdote asegura que “una de las lecciones que aprendí es que no podía hacer nada para cambiar esta situación”. Había simplemente que aceptarla, vivir con ella y desarrollar su labor como sacerdote sabiendo de sus limitaciones. Esta sensación le dio paz.


Una nueva misión sacerdotal
“Cuando me di cuenta de que ya no podía ni leer y los problemas que había en esto, mi director espiritual vino y me dijo que esta sería mi vida diaria, que no esperara que volviera, y que todavía había mucho que podía hacer”, cuenta este sacerdote.

Y así ha sido. Su discapacidad le ha proporcionado que pueda dedicarse casi exclusivamente a la evangelización. Muy centrado en la comunidad china que reside y llega a Canadá, ofrece retiros, misiones parroquiales y talleres. Además, es director espiritual de una comunidad china del este del país.

Pero además, su labor de evangelización trasciende a Canadá y también visita a católicos chinos en Australia. La ceguera no ha sido un impedimento. Y lo hace llevando a María, de la que asegura que fue clave para que volviera a la Iglesia.

La gracia de aceptar la discapacidad
Consciente de que no es un superhéroe una de las cosas que más le ha costado aceptar es no encontrar fácilmente las cosas que se le caen al suelo. “No puedo hacer lo que no puedo hacer”, asegura este sacerdote, que considera que esta afirmación, “en realidad es esencial para nuestra espiritualidad”.

A su juicio, “muchas personas viven estancadas en su dolor, en sus heridas del pasado, también con la gente que les rodea y dedican toda su energía y tiempo as eso”. Eso podría haberle pasado a él con su ceguera pero decidió aceptar su vida y dirigirse al frente para aprovechar el tiempo y dedicar las energías en las cosas que sí se pueden hacer.

LOS SABIOS CONSEJOS DEL PADRE NÚÑEZ AL PADRE SAM


Recientemente el Padre Samuel Bonilla, conocido como Padre Sam por su apostolado en las redes sociales, fue entrevistado en EWTN y tuvo la oportunidad de encontrarse con el también conocido padre Pedro Núñez.
Por supuesto el padre Sam aprovechó para pedirle consejo y el momento quedó registrado en este video.

EXPLOTA UNA BOMBA EN LA SEDE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL MEXICANA, NINGÚN HERIDO

ZENIT – Espanol


El portavoz de los obispos agradece la solidaridad de los fieles y de las instituciones
Bomba En La Conferencia Episcopal Mexicana
(ZENIT – Roma, 26 Jul. 2017).- Un artefacto explotó esta madrugada de México, delante del ingreso principal de la sede de la Conferencia Episcopal del país azteca, sin causar víctimas.
El un comunicado de la CEM agradece el apoyo y solidaridad de los hermanos, obispos, fieles, sacerdotes así como de las instituciones y a las autoridades.
A continuación el texto del comunicado del portavoz de los obispos
«Es de su conocimiento, que el día de hoy, alrededor de la 1:50 de la mañana, en la puerta principal de la Conferencia del Episcopado Mexicano, explotó un artefacto, que por providencia de Dios, no afectó a ninguna persona.
Agradecemos el apoyo y la solidaridad mostrada por parte de nuestros hermanos obispos, fieles, sacerdotes, instituciones, así como a muchas personas de buena voluntad que se han acercado a nosotros con genuina preocupación. También a las autoridades, tanto federales como locales, que han mostrado su apoyo y colaboración para aclarar este suceso.
Como órgano colegial de los Obispos de México, queremos hacer un llamado a la serenidad, la prudencia y al respeto de la vida humana y sus instituciones. Este hecho nos invita a reflexionar enfáticamente sobre la necesidad de reconstruir el tejido social, para propiciar un ambiente de seguridad para todos los ciudadanos.
Reiteramos la invitación a una conversión social para mirarnos como hermanos, y que cada ciudadano sea constructor de la paz en nuestro País y poder tener la garantía de una vida digna.
Que Cristo, Príncipe de la Paz y Santa María de Guadalupe, nos iluminen para ser todavía más generosos en nuestra misión de generar una humanidad más justa y solidaria. Llamamos a todos a “vencer al mal con el bien” (Rom. 12, 21), como nos lo enseña insistentemente el apóstol San Pablo.
+ Alfonso G. Miranda Guardiola – Secretario General y Vocero de la CEM»

"SIN ABUELOS, ESTA SOCIEDAD NO PODRÍA EXISTIR"




«¿Qué sería de esta sociedad sin los abuelos? Hoy los abuelos están entregando todo y más por sus hijos y por sus nietos, con mucha generosidad y con mucho cariño. Sin abuelos, esta sociedad no podría existir». Así lo creen Álvaro y Mari, padres de dos hijos y abuelos de ocho nietos, con motivo de la fiesta de san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen y abuelos de Jesús.
Estos días el matrimonio tiene en casa a varios de sus nietos, debido a que las vacaciones escolares no coinciden con las vacaciones de sus padres, y así aprovechan para realizar lo que ellos llaman «nuestra misión». De sus ocho nietos, algunos están bautizados y otros no, «pero nosotros aprovechamos para tratar de hablarles de Jesús. Aquí, con nosotros, se bendice la mesa, rezamos por las noches…, y siempre con dulzura».
Estos abuelos no solo rezan con los nietos, sino que «todos los días rezamos por ellos también. Nosotros hemos comprobado en nuestra vida que la oración es importantísima, y por eso pedimos cada día que ellos, algún día, se encuentren con Jesús como nosotros lo hemos encontrado, y que Él se busque sus medios para darse a conocer por ellos».
Ambos son conscientes de las nuevas dificultades a las que se enfrentan hoy los abuelos, sobre todo gracias a su apostolado en Vida Ascendente, asociación de la que Álvaro Medina del Campo es presidente nacional. «Muchos abuelos sufren porque sus nietos no van a Misa, porque sus hijos se separan, porque no quieren saber nada de Jesús… Por eso pensamos que si tenemos oportunidad de evangelizar de alguna manera a nuestros nietos lo tenemos que hacer. Es una oportunidad grandísima para nosotros para dar esa alegría que nosotros hemos recibido. Esto no son batallitas del abuelo, sino que es una alegría que no nos podemos callar».
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

LEMONGATE; POR ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ



También se razona con la nariz. Desde muy pequeño, me olían fatal tantas obligaciones legales. Las sentía como una camisa apretada como si fuese de fuerza. ¿Por qué se metía el Estado en los cinturones de seguridad que me ponía o dejaba de ponerme si atañían a mi exclusiva seguridad? Luego, en la facultad, me hablaron del Derecho Natural y del seropositivo, y don Álvaro d'Ors nos explicó que era posible que el súbdito de un déspota rey tribal de una olvidada selva africana fuese más libre que el ciudadano de una ultramoderna democracia europea atiborrada de normas, prohibiciones, decretos, avisos, regulaciones, bandos, ordenanzas…
A veces me permito microscópicas rebeldías en una resistencia minimalista a la hiperregulación. La próxima será comprar en cada uno de los puestecitos de chucherías que montan los niños por mi urbanización. Son un clásico de la infancia y los veranos; pero quizá tengan, como tantas cosas, las horas contadas.
El pasado 15 de julio, en Londres, cuatro policías, cuatro, multaron a una niña de cinco años, cinco, por vender a la puerta de su casa, en un puestecito, la limonada que ella había exprimido, sin autorización municipal ni pago de la tasa correspondiente. El padre ha escrito un abrumado artículo en The Telegraph en el que se pregunta si podrá hacer otra cosa que encerrar a su hija horas y horas viendo el iPad. La niña ha quedado realmente asustada. Por cualquier cosa pregunta si volverá la policía a multarla.
Desde el Ayuntamiento de Londres ha emitido un comunicado compungido: "Esperamos que nuestros agentes muestren sentido común y usen su poder con sensibilidad. En esta ocasión, está claro que no ha sido así. La multa será cancelada inmediatamente. Hemos contactado con el señor Spicer y su hija para disculparnos". Tengan ustedes cuidado, porque esa compunción no es lo que parece. Lo sienten mucho, sí, por el escándalo que les pone en evidencia y que puede provocar una pequeña rebelión de los administrados si, en vez de tener horchata en las venas, tuviésemos, al menos, limonada. Si de verdad les importase la libertad, no exigirían a sus policías un uso alternativo del Derecho, sino que se ceñirían a unas leves leyes sensatas y desharían de inmediato las demás.
Resistámonos todo lo que podamos, por nosotros y por las niñas de cinco años. Y por las limonadas hechas en casa, fresquitas, que saben ácidas y dulces como la libertad.

¿QUÉ TIPO DE TIERRA ERES TÚ?




Se nos reconocerá por las obras. No dejes de responder a esta pregunta que te dirige Cristo hoy. 


Por: P. Sergio A. Cordova LC | Fuente: Catholic.net 



Mateo 13, 1-23

"Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Acudió tanta gente, que tuvo que subirse a una barca; se sentó y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó, y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento: otros, sesenta: otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga. Se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: -¿Por qué les hablas en parábolas? Él les contestó: -A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: "Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron". Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino. El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría; pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumba enseguida. El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.

Reflexión

“Salió el sembrador a sembrar...”

Se cuenta que un cierto día un hombre recién convertido a la fe católica iba caminando a toda prisa, mirando por todas partes, como buscando algo. Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del camino y le preguntó: – “Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?” El anciano, encogiéndose de hombros, le contestó: – “Depende del tipo de cristiano que ande buscando”. –“Perdone –dijo contrariado el hombre–, pero yo soy nuevo en esto y no conozco los tipos de cristianos que hay. Sólo conozco a Jesús”. Y el anciano añadió: –“Pues sí amigo; hay de muchos tipos y los hay para todos los gustos: hay cristianos por tradición, cristianos por cumplimiento y cristianos por costumbre; cristianos por superstición, por rutina, por obligación, por conveniencia; y también hay cristianos auténticos...”

–¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de verdad!”-exclamó el hombre emocionado.

– “¡Vaya! –dijo el anciano con voz grave–. Esos son los más difíciles de ver. Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo que usted”.

–“¿Cómo podré reconocerle?” –le preguntó.

Y el anciano contestó tranquilamente: –“No se preocupe amigo. No tendrá dificultad en reconocerle. Un cristiano de verdad no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por sus obras. Allí donde van, siempre dejan una huella”.

Tal vez esta sencilla historia nos puede ayudar a comprender lo que nos dice hoy nuestro Señor en el Evangelio del día de hoy. Jesús comienza el discurso de las parábolas con la del sembrador: “Salió el sembrador a sembrar...” –nos cuenta– y al sembrar parte de la semilla cayó junto al camino; otra parte cayó en terreno pedregoso; otra cayó entre espinas; y el resto cayó en tierra buena...”. Y nos narra qué sucedió con cada tipo de semilla: una no fructificó porque se la comieron los pájaros; otra se secó; a otra la ahogaron las espinas; y la sembrada en tierra buena dio una cosecha abundante.

Hasta aquí la parábola. La hemos escuchado tantas veces que tal vez ya no nos impresiona. Sabemos también cuál es su significado porque el mismo Cristo nos la explica enseguida, a petición de sus apóstoles: Cristo es el sembrador, la semilla es la Palabra de Dios, y el terreno somos cada uno de nosotros. Y aquí viene lo más importante de todo: Si el Sembrador sembró la semilla a voleo, con gran generosidad en todas direcciones, ¿por qué sólo una cuarta parte produjo buena cosecha y el resto se echó a perder? ¿por qué no frutificaron todas las semillas, si eran de óptima calidad?

Es en este momento cuando tenemos que aplicarnos el “cuentito”; aquí –como solemos decir– “tiene que caernos el veinte” a cada uno en particular. Cristo no nos está contando una historia simpática de la vida agrícola de Palestina por afán cultural o para divertirnos. Con esta imagen quiere interpelar a cada una de nuestras conciencias: La semilla da frutos sólo si cae en tierra buena. Y el fruto será tanto más abundante cuanto mejor sea el terreno en donde caiga. La semilla de la Palabra de Dios sólo es fecunda allí donde encuentra un alma bien dispuesta y unas condiciones espirituales adecuadas. Dios siembra todos los días a manos llenas en tu alma su gracia divina. ¿Cuántos frutos está dando esta semilla en tu vida?

Pero aún hay más. Esa semilla no sólo representa la Palabra de Dios, sino todos los dones que Dios nuestro Señor te regala a diario, con tanta abundancia y generosidad: el don de la vida, la familia –unos padres, unos hijos, unos hermanos y familiares tan extraordinarios–, el vestido, el alimento, la educación, las vacaciones que ahora estás disfrutando... Esa semilla son también todos los regalos espirituales que Él te concede gratuitamente: el don infinito de la fe, los sacramentos, la redención, la Eucaristía, la Iglesia. Y si Dios está sembrando tanto en ti, ¿cuánto le correspondes tú? ¿cuántos frutos estás produciendo: al ciento por ciento? Dicho de otra manera: ¿Qué tipo de tierra eres tú? ¿Qué clase de cristiano eres: cristiano por conveniencia, por tradición, superficial, de nombre nada más? ¿o cristiano de verdad, convencido, demostrado con tus obras y comportamientos? Si no te preocupas de ir a tu Misa dominical o casi nunca haces oración, o si no te interesa recibir los sacramentos y formarte en la fe católica, es que eres un cristiano rutinario, “del montón”, y eres de los que reciben la semilla junto al camino. No penetra en tu alma porque la tierra está endurecida por la indiferencia. Si eres una persona que sí se preocupa por formarse en su fe y se interesa por las cosas de Dios y de la religión; si quieres un colegio católico para tus hijos y de vez en cuando vas a reuniones de espiritualidad o a asistes a algunos retiros, pero eres inconstante; y si desistes de tus propósitos iniciales apenas te surge un plan más “divertido” o menos exigente, es que eres el terreno pedregoso. La Palabra de Dios brota en tu corazón, pero no echa raíces, y cuando sale el sol –una dificultad cualquiera–, tu semilla se seca.

O tal vez seas una persona de buena voluntad, –como solemos decir– un “buen cristiano” (y solemos llamar “buen” cristiano a aquel que “cumple” con los requisitos elementales de su fe, que no mata ni roba, que es “buena gente”, pero se abstiene de hacer el bien a los demás). Su fe es acomodaticia y poco exigente; y, además –nos dice Cristo– se deja arrastrar por los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan en él la Palabra de Dios. En el fondo, aunque es un “buenazo”, es todavía muy materialista y está demasiado absorbido por las vanidades, los lujos, las comodidades, las cosas superfluas, y así Dios no entra hasta el fondo del alma. Éste es el tercer tipo de tierra: el espinoso.

O, finalmente, podemos ser una tierra buena. O sea, cristianos convencidos, de los que tratan de vivir con coherencia su fe, que se esfuerzan de verdad por dar testimonio público de su ser cristiano –aunque también tienen debilidades y defectos, pues nadie es perfecto en esta tierra–; que buscan ayudar a los demás y ser apóstoles en su medio ambiente; que oran, que procuran vivir cada día más cerca a Dios a través de la gracia santificante y los sacramentos; que se esfuerzan por crecer en su fe y aman de veras a Jesucristo, a la Iglesia, al Papa, a la Santísima Virgen, y luchan para que otros también lo sean. Ése es un cristiano auténtico, que produce una buena cosecha: frutos al ciento por ciento, al sesenta o treinta por ciento. Si somos de éstos, no será difícil que nos reconozcan, porque un cristiano de verdad no pasa desapercibido en este mundo. Allí donde van, siempre dejan una huella. “Por sus frutos los conoceréis” – nos dijo Cristo–. Se nos reconocerá por las obras. No dejes de responder a esta pregunta que te dirige Cristo hoy: ¿Qué tipo de tierra eres tú? ¡Ojalá que de esta última!


 

EVANGELIO DEL DÍA Y MEDITACIÓN

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Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo 16, 1-5. 9-15 :

Toda la comunidad de Israel partió de Elim y llegó al desierto de Sin, entre Elim y Sinal, el día quince del segundo mes después de salir de Egipto.
La comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:
-«¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad. »
El Señor dijo a Moisés:
-«Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no. El día sexto prepararán lo que hayan recogido, y será el doble de lo que recogen a diario.»
Moisés dijo a Aarón:
-«Di a la comunidad de los israelitas: "Acercaos al Señor, que ha escuchado vuestras murmuraciones. "»
Mientras Aarón hablaba a la asamblea, ellos se volvieron hacia el desierto y vieron la gloria del Señor que aparecía en una nube.
El Señor dijo a Moisés:
-«He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: "Hacia el crepúsculo comeréis carne, por la mañana os saciaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios."»
Por la tarde, una bandada de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana, había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron:
-«¿Qué es esto?»
Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo:
-«Es el pan que el Señor os da de comer.»

Salmo

Sal 77, 18-19. 23-24. 25-26. 27-28 R. El Señor les dio un trigo celeste.

Tentaron a Dios en sus corazones,
pidiendo una comida a su gusto;
hablaron contra Dios: 
«¿Podrá Dios preparar
una mesa en el desierto?» R.

Pero dio orden a las altas nubes,
abrió las compuertas del cielo:
hizo llover sobre ellos maná,
les dio un trigo celeste. R.

Y el hombre comió pan de ángeles,
les mandó provisiones hasta la hartura.
Hizo soplar desde el cielo el levante,
y dirigió con su fuerza el viento sur. R.

Hizo llover carne como una polvareda,
y volátiles como arena del mar;
los hizo caer en mitad del campamento,
alrededor de sus tiendas. R

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 1-9

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas:
-«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron.
Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenla tierra, y, corno la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.
Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron.
El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

Reflexión del Evangelio de hoy

Es el pan que el Señor os da de comer

En un apretado relato no carente de color, el pueblo peregrino que antes había murmurado por la insoportable carencia de agua, lo hace ahora por no disponer de comida, echando de menos unos alimentos que ni por asomo comieron en Egipto (ollas de carne, hartazgo de pan). En el breve espacio del texto, dos mensajes divinos que encuadran a otros dos recados, uno de Moisés y otro de su hermano Aarón. El Señor promete pan, y los hermanos suman a la promesa divina que dispondrán también de carne, para, de paso, recriminar al pueblo por rebelarse contra su Señor al que incluso le piden garantías de que cumplirá lo que se le pide, cuando éste les ha dado sobradas pruebas de su protección en todos los momentos de su historia. Por encima de los variados detalles que ofrece el relato, sobrevuela en él la fuerza de la esperanza: Yahvé los alimentará, porque cumple lo que promete, y, además, verán su gloria para que de una vez crean. Sobre el argumento del relato, el alimento para sobrevivir en el desierto, no se silencia la gloria de Dios, la trascendencia de todo el episodio: todo lo que hace el Señor es por favor especial a su pueblo, y todo ello debe llevar a sus hijos a la fe, para así contemplar la gloria del Señor. 

La semilla cayó en tierra buena y dio grano

¡Fecunda pedagogía la de la parábola del sembrador! En postura sedente, actitud de maestro, Jesús de Nazaret lanza su enseñanza más allá de su presencial auditorio para ofrecer luz al corazón humano de todos los tiempos con la oferta del Reino de los cielos. Desde el meollo de estas parábolas todos somos testigos de la fe y voceros del Evangelio. La semilla, la Palabra de Dios, suscita la fe en lo más íntimo de los creyentes, amén de ser un robustecedor de la misma. La semilla cae en corazones –terrenos- favorables y desfavorables, lo que ya nos indica un destacable detalle, que Dios se declara Padre de todos y de todos quiere la salvación y su felicidad. Su generosidad también se vierte en el insobornable respeto a la libertad de todos y cada uno de sus hijos, para recoger humo o el cien por cien gracias a la acogida de la Palabra que brinda una tierra –corazón- que acoge y escucha. Es una parábola que más allá de las explicaciones habituales nos recuerda que los corazones necrosados por la injusticia y el egoísmo no se abren a la escucha de la vida que siembra la Palabra. Por el contrario, los corazones de pan llevar, bien dispuestos aunque partan de cierta aridez, son garantía de fertilidad en el nombre del Señor, porque, al fin y al cabo, el reino de Dios es un misterio de fecundidad gracias a la Palabra de Dios recibida y vivida. 

Una tradición muy añeja nos ha fijado los nombres de los padres de María de Nazaret, Joaquín y Ana, quienes trabajaron el caldo de cultivo donde creció la sierva del Señor a la escucha de la Palabra del Señor.

¿Trabajamos en la comunidad que, a pesar de la deficiente calidad de nuestra tierra, la semilla es capaz de aportar calidad a nuestra vida creyente y a nuestra iglesia?
Fr. Jesús Duque O.P.
Convento de Santo Domingo de Scala-Coeli (Córdoba)