domingo, 22 de octubre de 2017

* LO QUE DIOS HA UNIDO QUE NO LO SEPARE FACEBOOK




¿Cuántas amistades has perdido a lo largo de la vida? Seguro que muchas aunque hay que decir que si se han perdido es que no habría mucha "amistad" que digamos.

¿Cuántas "amistades" has perdido en Facebook? ¡Muchísimas! 

Esto último es lo más normal del mundo en un lugar como es esta red social donde todos hablan y se dejan de hablar con un solo click.

Utilizo las redes sociales hace ya muchos años y tengo que decir que de ellas han nacido grandes y buenos amigos, en ellas he recibido el calor y el abrazo de los que me muestran su cariño tanto en público como en privado, en estas he recibido lo que llamamos corrección fraterna pero siempre de modo privado y en en las mismas también, sería una necedad no admitirlo, he recibido críticas, insultos, menosprecios, infamias e incluso amenazas.

He perdido algunos "amigos" virtuales que en alguna ocasión llegaron a ser de carne y hueso con el desgarro emocional que eso implica y conlleva.

Llevamos un tiempo de mucha tensión emocional donde los sentimientos están a flor de piel y eso también se está notando en las redes sociales y más concretamente en Facebook donde se cumple eso de "donde dije digo, digo Diego" y después elimino y bloqueo...

Pues eso..., "Lo que Dios ha unido que no lo separe Facebook".

Jesús Rodríguez Arias 

LO QUE DIOS HA UNIDO QUE NO LO SEPARE FACEBOOK



¡Cómo está el patio! Todos enfadados con todos, todos llevando las cuentas de lo que me dicen, todos enfangados en ese patio de vecino virtual llamado Facebook que se ha convertido por derecho propio en el lugar donde nacen y mueren las “amistades” a golpe de click.

¿Cuántos “amigos” se han perdido por Facebook? Muchos, ¿verdad? Pero hasta cierto modo es normal porque nadie tiene 1.500 amigos y menos poder contentarlos a todos en esta sociedad que diga lo que digas está mal. Aquí parece que llevamos la cuenta de los “me gusta”, de las opiniones, si me llevan la contraria, si me dan la razón, si me obvian o me siguen como si fuese un líder de masas. Toda red social tiene un aspecto muy positivo pues acerca a muchos que están demasiado lejos, te reencuentras con personas a las que perdiste el contacto hace décadas, no te encuentras tan solo cuando estás solo, compartes la belleza de otros lares que no conocías o ya ni recordabas, te hace sentir ese sitio donde naciste y que tras muchos años vuelves a presenciar. Las redes sociales son muy buenas si se utilizan como una herramienta donde se cree un espacio donde la bondad y el servir a los demás esté sobre cualquier otro interés.

Pero las redes sociales se han banalizado y más concretamente Facebook donde se pueden ver verdaderas “batallas campales” por defender mi ideario u opinión. Si tu dices blanco seguro que otro te dirá negro pero no de dará una argumentación sólida para demostrarte que puedes estar equivocado. Muchas veces la intensidad de la “conversación” se incrementa y entonces aparece la palabra “bloqueo” que es cuando ya te tienen hartito de tantas pamplinas con lo bien que estabas tú disfrutando de un rato alejado de todo y de todos. Si, las redes sociales son creadoras de malos rollos pero no por ellas mismas sino por nosotros, por como las utilizamos.

Muchas Hermandades y Cofradías incluso han ido suprimiendo las cartas por correos electrónicos y la comunicación se hace por las redes sociales el que las tenga. Muchas actividades de nuestras cofradías son publicadas en el ámbito virtual y si no nos enteramos nos tenemos que aguantar porque si nos quejamos a lo mejor nos quitan del grupo de WhatsApp o nos eliminan de Facebook, Twitter o Telegram convirtiéndote en un proscrito al que no se le envía ni un solo escrito salvo que sea para celebrar cabildos o informar de la subida de la cuota.

El mundo virtual ha suprimido al real llegándose a ver como existen ceses vía mensajería o por las redes sociales. El WhatsApp o las redes sociales han suprimido al motorista que decían enviaba Franco para notificar el cese de alguno de sus ministros. Ahora solo hay que encender el ordenador y meterte en páginas que informan del mundo cofrade en un ámbito que trasciende ciudades y ves que un vicepresidente de todo un consejo de cofradías como es el de Jerez ha sido cesado por ¡¡WhatsApp!!  La posterior nota de prensa del cesado no tiene desperdicio la verdad sea dicha. Lo malo es que esta puerta ya está abierta y pienso que pueden sucederse más ceses, nombramientos, informar a los hermanos o cualquier cuestión en la vida por medio de las redes sociales que aunque importantes no están para esto precisamente.

Todos con seguridad hemos perdido a algún amigo por “culpa” de las redes sociales y es fácil de entender, que no comprender, pues si yo escribo pensando en algo muy general puede haber alguien se dé por aludido y se sienta molesto. En vez de pedirte explicaciones, que sería lo más normal, enmudecen hasta que llega un momento sin tú mismo saberlo que ponen fin a la amistad y se te he visto no me acuerdo. Al final cuando te enteras, que suele ser el último y por casualidad, ya no hay solución. ¿Verdad que os suena?

Lo único que quiero decir con este artículo que después de ver lo que he visto, leer lo que he leído, perder “amistades” como he perdido, ser abrazado, ofendido, injuriado e incluso amenazado por las redes sociales, solo me queda pedir “que lo que Dios ha unido que no lo separe Facebook”.

Jesús Rodríguez Arias 


SAN JUAN PABLO II (GRACIAS A TI)

ROSARIO ERES VIDA Y DULZURA


8 CLAVES PARA ENTENDER HALLOWEEN: EL CONSUMISTA, EL SATANISTA, LA ALTERNATIVA CRISTIANA

Religión en Libertad

8 claves para entender Halloween: el consumista, el satanista y las alternativas cristianas
P.J.G

La noche del 31 de octubre muchos celebran el festival de Halloween, una fiesta de origen norteamericano que se ha extendido por Occidente a través de las películas, la afición al género de terror, los disfraces, una cierta cultura de la transgresión y las clases de inglés en los colegios. Vale la pena entender esta nueva moda, sus orígenes, efectos y alternativas.

1. El origen del nombre
La Solemnidad de todos los Santos es el 1 de noviembre y en la Iglesia se empieza a celebrar desde la noche anterior. Por ello la noche del 31 de octubre, en el inglés antiguo, era llamada “All hallow’s eve” (víspera de todos los santos). Más adelante esta palabra se abrevió a “Halloween”.

2. Las raíces celtas y el trato con muertos
Antropólogos e historiadores consideran que al menos desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del noroeste europeo celebraban el fin de año con la fiesta de “Samhein” (o Samon), festividad del sol que se iniciaba la noche del 31 de octubre y que marcaba el fin del verano y de las cosechas. 

Creían que el dios de los muertos permitía esa noche que los difuntos llegaran a la tierra, cosa preocupante para los vivos, que debían buscar las formas de protegerse, bien con sacrificios (a veces humanos) o, según otros, disfrazándose para no ser reconocidos. 

Como las fronteras con el Otro Mundo se debilitaban, también era un buen momento para practicar adivinación, hablar con ciertos dioses, con los muertos, buscar lo oculto... En este caso la motivación ya no era el respeto a los difuntos y servirlos (o protegerse de ellos) sino la búsqueda de poder, la idea de que con la metodología adecuada (magia, brujería, poder al fin y al cabo) es posible forzar o engañar al Otro Mundo a entregar sus secretos o su fuerza. 

3. La coincidencia con Todos los Santos
Muchos pueblos celtas cristianizados mantuvieron a nivel popular distintas costumbres y festejos de origen pagano. Además, la coincidencia cronológica de la fiesta pagana del “Samhein” con la celebración de Todos los Santos (fiesta luminosa de los que están en el Cielo y ven a Dios) y que el 2 de noviembre se celebre la de los Fieles Difuntos (aquellos que están en proceso de purificación, camino del Cielo, por los que hay que orar), mezcló los festejos en las mismas fechas. Todos coinciden en abordar el trato entre este mundo y el de la Otra Vida.

En los primeros siglos del cristianismo latino, la fiesta de Todos los Santos se celebraba en la luminosa primavera, en mayo, después de la Resurrección de Cristo, y buscaba conmemorar a todos los mártires sin una fecha propia. En el año 835 la Iglesia Occidental empezó a trasladar al 1 de noviembre la fiesta de Todos los Santos. La de Fieles Difuntos colocada en el 2 de noviembre fue potenciada por San Odilón, abad de Cluny, hacia el año 998. Se trataba, en cualquier caso, de cristianizar el trato de los fieles con los difuntos, recordando que sólo Cristo es Señor de vivos y muertos, vencedor de la Muerte y Camino, Verdad y Vida. 

Frente a las inacabables negociaciones del pagano con las siempre irascibles y peligrosas almas de los muertos, el cristianismo enseña que Cristo y Dios Padre se aseguran del destino de cada difunto y protegen a los vivos. 

Como insiste el canto bizantino: "Cristo resucitó de entre los muertos, y con su muerte venció a la Muerte; a los que estaban en el sepulcro ha dado vida". Eso es mucho más poderoso que la simple gestión pagana o espiritista para evitar que las almas difuntas molesten.


4.  Las calabazas y el 'truco o trato' eran cristianas y moralizantes
Parece que Halloween entró en Estados Unidos a través de los inmigrantes irlandeses y se implantó como un A través del arribo de algunos irlandeses a Estados Unidos, se introdujo en este país el Halloween, que llegó a ser parte del folklore popular del país norteamericano. 

La famosa calabaza con una vela dentro (Jack O´Lantern) se ha conservado en Irlanda ligada a una leyenda moralizante y cristiana. El tal Jack creía ser muy listo en vida: no hacía caso a Dios, prometía cosas que nunca cumplía e incluso engañó al diablo tres veces. Pensaba que jurar en vano no tendría consecuencias. Pero cuando llega a la otra vida, ni San Pedro le deja entrar en el Cielo ni el diablo en el infierno. El diablo le castiga a errar por el mundo con una calabaza hueca y una llama en su interior como única iluminación. La enseñanza es clara: "Jack" no es un símbolo de alegría ni luz, sino un castigo por haber tratado de engañar a la Justicia Eterna con promesas incumplidas.

La tradición irlandesa -que los emigrantes llevaron a EEUU- de que los niños pidan caramelos por las casas con la amenaza "truco o trato" en su origen tenía también un elemento de penitencia cristiana. Con la sensación de año que acaba (el otoño marcaba el fin del año celta) los niños cristianos iban por las casas del vecindario pidiendo perdón por sus pequeñas travesuras; los vecinos, como signo de reconciliación, regalaban un dulce a los chicos y volvía la paz entre familias a las comunidades rurales. Borrón y cuenta nueva. Algo muy cristiano que se fue perdiendo en versiones posteriores. 

5. El Halloween consumista
El Halloween mundano y consumista, por el contrario, olvida por completo al difunto real -puesto que eso obligaría a pensar seriamente en el sentido de la vida- y lo sustituye por el difunto ficticio, o sea, el monstruo, el no muerto, el vampiro o el zombie... y procurando no profundizar demasiado en una narrativa (la novela "Drácula", por ejemplo, es demasiado católica para el gusto moderno), pasando rápidamente a la bebida y la diversión.

  Unas calabazas, unas telarañas, y les cobras 10 euros la copa... así el comercio apoya Halloween

Los comercios han apoyado la fiesta porque les hace vender: se vende turismo, alcohol, disfraces, cine, teatro, ocio, fiesta en general. En un país volcado en el ocio, la fiesta y el turismo como España es inevitable que algo asi se fomente desde las patronales. 

Entre los adultos jóvenes, exceptuando aquellos que les guste específicamente el cine o la literatura de terror, es una mera excusa para beber, ir de fiesta y ligar. Las tiendas de disfraces hace años que tienen comprobado que los disfraces femeninos que se venden o alquilan más en octubre no son estrictamente de miedo, sino "sexis": "diablesa sexy", "bruja sexy", "vampiresa sexy"...

En la tienda de disfraces Maty, de Madrid, explicaban a Europa Press que a sus clientas el miedo les da igual. Ellas quieren gustar. "Nosotras pedimos estar guapas vayamos a donde vayamos y queremos un esqueleto ceñido, provocativo, y que el maquillaje favorezca aunque sea de calavera", argumenta. 


Por su parte, las niñas pequeñas quieren lo que salga en la TV (por lo general, las Monster High) y los únicos de verdad interesados en intentar dar miedo son los niños varones. 

6. El Halloween esotérico o satanista
Un peligro del "Halloween mundano" o "consumista" es que puede llevar al "Halloween esotérico" o demoníaco. El primero anima a "disfrutar al límite en esta noche especial", con un elemento de "arriésgate, asume peligros". El segundo refuerza esa idea: "en esta noche especial, da un paso más, arriésgate a lo sobrenatural y adquirirás poder". 

Grupos satánicos, esotéricos y brujeriles en general han heredado de los celtas la idea de que se trata de una noche "poderosa", en la que los rituales obtienen "poder". Es evidente que en otras culturas (africanas o asiáticas) las noches "poderosas" para hacer brujería son otras. La lógica señala, por lo tanto, que no hay ninguna noche más poderosa que otra. 

Ex-satanistas explican que en esta noche se realizan los rituales supuestamente de "más poder", para los que algunos grupos intentan conseguir víctimas humanas, que pueden ser voluntarios fanáticos, jóvenes drogados o bebés o niños. Pero en nuestra sociedad moderna, matar una persona y hacerla desaparecer, sin más, es muy complicado. Los miembros de estas sectas dicen que emplean la fecha como nuevo año satánico y “cumpleaños del diablo”. 

7. ¿Hay verdadero poder mágico?
 La Iglesia responderá a los brujos que si obtienen algún poder será de origen demoníaco, sólo por un tiempo, engañoso y a precio muy caro como se revelará más adelante. Tratar con lo demoníaco es como tratar con la mafia que asegura protegerte: te engancha y te cobra tarifas brutales. La misma leyenda original de Jack O'Lantern enseñaba eso: no sale a cuenta tratar con el demonio y sus engaños. Con todo, el 99,9% de lo que pueda interesar al demonio en esta noche probablemente es el mero hedonismo, despilfarro o superstición. 

8. Alternativas cristianas 
Un punto débil de Halloween es que, al contrario que la fiesta de los Reyes Magos, por ejemplo, no tiene una historia, un cuento, una leyenda, no hay una narrativa fundacional para contar. En España esta función la cumplió mucho tiempo el "Don Juan Tenorio" de Zorrilla, con su historia de un seductor al que se aparece un difunto explicándole lo que espera en la Otra Vida. Lo cierto es que incluso las historias de monstruos y zombies terminan haciendo pensar en el bien y el mal, y eso es subversivo en nuestro mundo de relativismo. Cada vez que se repone una película tan ortodoxa como "El exorcista" hay algo que chirría en la sociedad posmoderna hedonista y comodona.

Muchas parroquias y colegios celebran actividades de "Holywins" ("lo santo gana", en inglés) desde hace años, que funcionan bien. Consisten en disfrazar a los niños de santos y animarles a conocer la historia de su santo. Una figura histórica real, con una historia que contar, es más poderosa que una mera fiesta de disfraces. Ha habido santos guerreros, princesas, decapitados, mutilados... cualquier cosa que guste a un niño o niña puede encontrar su disfraz de santo adecuado. 


Hay tradiciones cristianas que se mantienen con fuerza. Mucha gente que no va a misa durante el año sí que va en Todos los Santos. En Fieles Difuntos se visitan los cementerios, se ponen flores y a menudo se celebra misa en el cementerio mismo. Los sacerdotes deberían ir allí donde están las personas con inquietudes espirituales, y el 2 de noviembre están en los cementerios. 

Los postres tradicionales (buñuelos de viento, huesos de santo y otros tipos de dulces tradicionales) pueden dar ocasión para hablar en casa de la fiesta. Los hijos pueden acompañar a padres y abuelos en la visita a cementerios.

Pero lo que de verdad puede contrarrestar el Halloween consumista es hablar de los muertos de verdad, de los difuntos, de nuestros seres queridos que ya murieron y de las condiciones en que nos reencontraremos con ellos... Recordarlos y orar por ellos es un auténtico contacto con la Otra Vida, que gestiona Dios. Eso es algo profundamente instalado en el corazón de cualquier ser humano que ya haya perdido un ser querido. Detenerse un momento y reflexionar sobre eso puede transformar a una persona.

EL CORAZÓN DEL TRABAJO: LA VISIÓN DE SAN JOSEMARÍA



Con fragmentos de la predicación de san Josemaría, este vídeo ilustra las diferentes dimensiones que comprende la santificación del trabajo, mostrando así qué significa encontrar a Dios en la vida ordinaria.

    ÁNGELUS: "TU PERTENECES A DIOS"

    ZENIT – Espanol


    No huir de la realidad, palabras antes del ángelus
    Angelus 24/09/2017 CTV
    Angelus 24/09/2017 CTV
    (ZENIT – Roma, 22 de octubre de 2017).- “¿A quién pertenezco?… Ante todo….perteneces a Dios. Es la pertenencia fundamental. Es Él quien te ha dado todo lo que eres y todo lo que tienes”, ha subrayado el Papa Francisco en el ángelus del 22 de octubre de 2017.
    “El cristiano, ha declarado ante unos 35.000 peregrinos reunidos en la plaza San Pedro, está llamado a comprometerse concretamente en las realidades humanas y sociales sin oponer a “Dios” y al “Cesar”; oponer Dios y César sería una actitud fundamentalista. El cristiano está llamado a comprometerse concretamente en las realidades terrestres, pero iluminadas con la luz que viene de Dios”.
    Para el Papa, “la confianza prioritaria en Dios y la esperanza en Él no comportan una huida de la realidad, sino que (implican) dar activamente a Dios lo que le pertenece. Por eso el creyente mira la realidad futura, la de Dios, para vivir la vida terrestre en plenitud, y responder con valentía a sus desafíos”.
    Esta es nuestra traducción completa de las palabras pronunciadas por el Papa para introducir la oración mariana.
    Palabras del Papa antes del Angelus
    ¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!
    El Evangelio de este domingo (Mt 22, 15-21) nos presenta un nuevo cara a cara entre Jesús y sus oponentes. El tema afrontado es el del tributo al César: una pregunta “espinosa”, sobre el carácter lícito o no de pagar el tributo al emperador de Roma, al cual estaba sujeta Palestina en tiempos de Jesús. Había diversas posiciones. Como consecuencia la pregunta dirigida por los fariseos: “Está permitido, sí o no, pagar el impuesto al César, el emperador? “(v. 17) constituye una trampa para el Maestro. En efecto, según lo que responda, sería acusado de estar a favor o en contra de Roma.
    Pero Jesús, en este caso también, responde con calma y se aprovecha de la pregunta maliciosa para dar una enseñanza importante, levantándose por encima de la polémica y de los enfrentamientos opuestos. Dice a los fariseos: “Enséñame la moneda de los impuestos”. Ellos le presentan una moneda de un denario, y Jesús, observando la moneda, pregunta: “Esta imagen y esta inscripción, de quién son?” Los fariseos no sabían qué responder: “De César”. Entonces Jesús concluye: “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. (cf. Vv. 19-21). Por una parte, incitando a dar al emperador lo que le pertenece, Jesús declara que pagar el impuesto no es un acto de idolatría, sino de un acto debido a la autoridad terrestre; por otra parte – y es aquí donde Jesús da el” golpe de gracia” – recordando la primacía de Dios, pide de darle aquello que le retorna en tanto que es el Señor de la vida, del hombre y de la historia.
    La referencia a la imagen del César, grabada en la moneda, dice que es justo sentirse en pleno título – con los derechos y deberes – ciudadano del Estado; pero simbólicamente esto hace pensar a la otra imagen que está impresa en todo hombre: la imagen de Dios. Él es el Señor de todo, y nosotros, que hemos sido creados “a su imagen”, pertenecemos primeramente a Él. Jesús saca de esta pregunta, que le ha sido hecha por los fariseos, una interrogación más radical y vital para cada uno de nosotros, una pregunta que podemos hacernos: ¿a quién pertenezco? ¿A la familia, a la ciudad, a los amigos, a la escuela, al trabajo, a la política, al Estado? Sí, ciertamente. Pero ante todo – nos recuerda Jesús – tú perteneces a Dios. Es la pertenencia fundamental. Es él quién te ha dado todo lo que eres y todo lo que tienes. Por lo tanto nuestra vida, día tras día, podemos y debemos vivirla en el reconocimiento de nuestra pertenencia fundamental y en el reconocimiento del corazón hacía nuestro Dios, que crea a cada uno de nosotros individualmente, único, pero siempre a imagen de su Hijo amado, Jesús. Es un magnífico misterio.
    El cristiano está llamado a comprometerse concretamente en las realidades humanas y sociales sin oponer “Dios” y “César”; oponer Dios y César sería una actitud fundamentalista. El cristiano está llamado a comprometerse concretamente en las realidades terrestres, pero iluminándolas con la luz que viene de Dios. La confianza prioritaria en Dios y l esperanza en Él no comportan una huida de la realidad, sino más bien de darle activamente a Dios lo que le pertenece. Por eso el creyente mira la realidad futura, la de Dios, para vivir la vida terrestre en plenitud, y responder con valentía a sus desafíos.
    Que la virgen María nos ayude a vivir siempre en conformidad a la imagen de Dios que llevamos en nosotros, en nuestro interior, dando así nuestra contribución a la construcción de la ciudad terrestre.

    (C) Traducción de Zenit, Raquel Anillo

    UNA REAL INSISTENCIA; POR ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ



    Después del inolvidable discurso del Rey del 3 de octubre, esta segunda intervención en la entrega de los Premios Princesa de Asturias se esperaba con menos vértigo histórico, quizá, pero con la sospecha de que era, en el fondo, más importante.
    ¿Mantendría el mensaje con el que produjo un cambio inmediato en los ánimos de unos españoles sobrepasados y, más tarde, poco a poco, en los acontecimientos? Hubo un cambio de tono y mayor variedad de asuntos, como exigía la feliz circunstancia de los premios. Pero el Rey sostuvo explícitamente su fidelidad inamovible a España, su dolor por Cataluña y su respeto milimétrico a la Constitución. Ignacio Martínez lo resumía así de bien: "El Rey repitió prácticamente el discurso del 3 de octubre. Ni una concesión a los separatistas catalanes". La inmensa importancia de esta insistencia radica en cinco puntos:
    1) En la excepción, todos somos excepcionales. El toque está en seguir siéndolo en lo ordinario. La constancia convierte una declaración en una doctrina.
    2) A nadie se le escapa que el discurso del 3 de octubre recibió críticas abiertas, sí, y otras veladas, y también elogios con la boca chica. El Rey, porque lo es de todos los españoles, es ultrasensible a los gestos contrariados. No parecen, sin embargo, haberle modificado la conducta. Lo que demuestra hasta qué punto está comprometido con su mensaje.
    3) El discurso en la entrega de los premios es más personal que un discurso de Estado. El de ayer despeja las pocas dudas que pudiesen quedar en algunos sobre la autoría del primer mensaje. La repetición tiene el valor de una rúbrica real. Con los representantes de la UE de testigos, además.
    4) El artículo 155 y su inminente aplicación en low motion pueden tener un efecto placebo de relajación entre los españoles preocupados por el desafío cesionista. Quizá infundado, como parecen indicar las empresas catalanas que siguen marchándose. Y, en todo caso, imprudente. El 155 no justificaría que pasásemos página ni que bajásemos la guardia. La guardia real no ha bajado.
    Y 5) Los nacionalistas, por la obsesión redundante que conlleva su ideología, insisten sin compasión. Muchas discusiones las ganan por el desgaste del oponente, que tiene otras cosas que hacer, que pensar, que sentir y que vivir. Sin caer en su obcecación, lo que ha hecho el Rey es necesario: recordarnos (reforzarnos) lo esencial, lo irrenunciable y lo verdadero.