Johnson & Johnson
Qué tentación para cualquier barbero, incluyendo al del Rey de Suecia, titular así una entrada. No tiene que forzarse mucho. Del libro Humoristas de Paul Johnson, las páginas más vibrantes son las dedicadas a Samuel Johnson, que dijo:
Ahora hay menos azotes en nuestras escuelas que antes, pero también se aprende menos. Así que lo que los chicos ganan por un lado, lo pierden por el otro.
*Me pregunto si todas las mujeres no serán papistas.
*[Le pidieron un ejemplo de burla grosera] Caballero, vuestra esposa, bajo la tapadera de un prostíbulo, comercia con mercancía robada.
*Caballero, os he dado conversación, lo que no puedo daros es inteligencia.
*¿Acaso es un mecenas, milord, el que contempla con indiferencia a un hombre que se afana por no ahogarse en el mar y que, cuando llega a tierra, le ofrece una ayuda que ya no necesita?
*[A David Hume, pero de valor universal] En verdad, no sé si es que primero era idiota y eso lo ha convertido en un canalla o si ya era un canalla y eso lo ha hecho un idiota.
*[Sobre la Calzada del Gigante, en Irlanda] ¿Vale la pena verlo? Sí. Pero no vale la pena ir a verlo.
*El tamaño de la inteligencia de un hombre siempre puede conocerse a través de su alegría.
*Un hombre, caballero, debería mantener su amistad en constante reparación.
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