sábado, 21 de abril de 2012

EL SÁBADO ESTÁ PROHIBIDO EL DESÁNIMO.

¡Qué gran día es el sábado! Os mentiría si os dijera lo contrario, si os dijera que es mi día favorito por excelencia. Otras veces ya lo he comentado, hoy lo repito, que el color de sábado, para mí, es el verde. 

Desde que me despierto hasta que se termina es un día encantador, lleno de sentimientos dulces, día familiar y también de hacer muchas cosas, días de amigos y de aventuras, días para disfrutarlo sólo y también acompañado.

Cuando se está enfermo, de vacaciones o, desgraciadamente, parado no se disfruta tanto, pero cuando termina la semana laboral nace un nuevo día que siempre será bueno, llueva o granice, haga viento o un sol reluciente, el sábado, como tal, será un día esplendoroso.

Hoy, en cuanto he abierto los ojos, que me ha costado, he podido percibir el radiante día que nos va a acompañar. Hoy es un buen sábado que vamos a aprovechar para hacer algo de deporte, nos daremos una larga caminata cogiendo y recibiendo los rayos de sol, hoy los problemas los dejamos aparcados porque también ellos necesitan descansar.

Observo a diario a personas muy crispadas, constantes críticas con la situación que está viviendo  toda España, con pérdida de empleo y de Bienestar Social, con innumerables rebajas de sueldo, no nos hemos dado cuenta que para sobrevivir a esta situación tenemos que poner todos, TODOS, gran parte de nuestro patrimonio. La crisis la está soportando las clases medias y como sigan así van a acabar con ella. Hablas con compañeros de trabajo, amigos, conocidos, con todo con el que te encuentres y solo hay desesperanza, desánimo, hastío, desengaño, críticas, ofensas, humillaciones... El mal parece instalado en los corazones de todos y yo me niego a entrar en ese círculo vicioso, no puedo ni  permitírmelo yo ni a los que me rodean. A mi también me afecta todo lo que está sucediendo en España, como Funcionario me van a rebajar el sueldo por tercer año  consecutivo y entre Pinto y Valdemoros hemos tenido una pérdida económica muy importante para una  familia, pero a pesar de los pesares soy  un hombre feliz y lo soy porque tengo fe en Dios, porque para mi  lo más importante no es el dinero sino mi fe y con ella mi mujer, mi madre, mi familia, mis amigos, mi trabajo y todos los que me rodean. Después de darnos Jesús con sus Palabras y Obras los cauces para la felicidad eterna, después de padecer, morir y resucitar para salvarnos a todos, después de saber que tenemos a Dios que  nos acoge siempre en sus brazos protectores, después de todo eso y más no podemos darle cancha a todo el mal que nos rodea, no podemos ni debemos, como cristianos, entrar en la dinámica del desánimo permanente.

A lo mejor me gusta tanto el sábado porque es el preámbulo al domingo que es el Día del Señor, en lo que antecede a la jornada más importante para todo cristiano, a lo mejor me gusta el sábado  porque lo veo un día para relajarnos de tantas podredumbres, miserias y así poder disfrutar plenamente de las personas más queridas y  de las cosas que más nos gustan. Ayer se lo decía a una amiga del trabajo: Para ser feliz no hacen faltas grandes cosas ni gastar mucho, se  puede ser feliz dando un paseo por la playa o por el campo y además eso, todavía, es gratis.

Buen sábado a todos.

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