
2013-11-18 Radio Vaticana
El Pueblo de Dios difundido en el mundo entero ha vivido con gran intensidad este momento, destacó Mons. Fisichella, subrayando luego que el número de más de ocho millones y medio de peregrinos que rezaron ante la Tumba de Pedro, profesando la fe, es sólo un signo entre los más pequeños, aunque significativos, que quedarán en nuestro recuerdo.
Tras señalar que es imposible describir en su plenitud lo que se vivió en ámbito local, el presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización se refirió a micro iniciativas que en todo el mundo evidenciaron cuán viva permanece la fe de los fieles, como testimonio de la piedad y del profundo sentido religioso. El magisterio Concilio Vaticano II, catequesis sobre la fe, celebraciones, testimonios de caridad, actividades culturales. Todo queda como signo que atestigua el compromiso de los cristianos en el mundo. Este Año ha sido realmente una experiencia de gracia y de gratitud al Señor, que quedará en los corazones. Hemos recibido testimonios conmovedores de fe también en los lugares más escondidos, de pobreza, de sufrimiento, donde los cristianos son una pequeña minoría. La fe ha unido y permitido recordar a todos el fundamento de nuestro creer: Jesús Resucitado esperanza para una vida nueva.
(CdM - RV)
No hay comentarios:
Publicar un comentario