El ministro de Educación ha anunciado la derogación de la asignatura ideologizante de
Educación para la ciudadanía y su sustitución por otra que enseñe solo Constitución .
LA BELLEZA DE LA IGLESIA (XXXV)
“Iba ella resplandeciente, en el apogeo de su belleza, con rostro alegre como de una enamorada” Est5,1
UNA PÁGINA MUY BELLA DE LA LUCHA POR LA LIBERTAD EDUCATIVA
Muchos lo estábamos ansiando. Había sido
una lucha dura, exponiendo a nuestros propios
hijos. Habíamos objetado, informado,
nos habíamos coordinado juntos. Habíamos
recurrido a la justicia… Y todo guiado por
un motivo: el deber sagrado de educar
según las propias convicciones a los hijos
que Dios nos había dado, no dejando que el
Estado usurparan¡ ese deber y ese derecho.
Habíamos luchado por nuestra fe, nuestras
convicciones y nuestra libertad.
La mayoría compartíamos una misma fe.
Otros no, pero creían en la familia y en la
libertad de educación. Para muchos de nosotros,
ésta ha sido una victoria de Jesucristo,
no nuestra. Él nos iba impulsando,
asociando y alentando, abriendo caminos.
Quiero recordar ahora a los niños que han
sido vituperados y señalados (¿recordamos
la publicación de sus nombres en el
b.o.j.a.?), perseguidos al fin y al cabo, por
negarse a recibir esas ideas. Algunos fueron
suspendidos. La mayoría, incomprendidos
por otros compañeros o profesores.
Y también a los padres, a las madres que
dedicaron sus esfuerzos a esta lucha. Y
sobre todo a tantos de ellos que pasaron noches
sin dormir, que acudieron pacientemente
al colegio de sus hijos a explicar su actitud,
que recibieron las críticas e incluso el
desprecio…
De esta batalla hemos obtenido frutos permanentes,
más allá de la propia derogación
de la asignatura:
1.-Valorar el derecho de los padres a educar
a sus hijos en conciencia. Darle importancia
a los temas educativos y estar pendiente
de lo que les enseñan. Ahora, por
ejemplo nos toca vigilar los planes de educación
sexual programados por los ayuntamientos,
con más que evidente contenidos
de ideología de género, y aunque esos
ayuntamientos sean gobernados por el PP.
2.-La necesidad de asociarse para defender
a la familia. No somos francotiradores.
Se han creado verdaderas amistades. Yo
personalmente he conocido gente con unos
valores y carismas estupendos.
3.-La necesidad de dar testimonio en medio
de la sociedad de nuestro pensamiento
en las estructuras públicas, sin miedo ni
complejos, saliendo de las sacristías a las
que nos quieren recluir los laicistas, adoptando
a veces decisiones difíciles. Ese es el
camino.
En este momento, Solo recordar las palabras
de un verdadero profeta, que se cumplen
hoy: “Estoy seguro de que Dios bendecirá
a estos padres que han decidido declararse
en “santa rebeldía” por el bien de sus
hijos… Su resistencia activa está escribiendo
una de las páginas más bellas de
la historia de la lucha por el bien los
hijos... Y cuando llegue el día de la victoria
-¡que llegará!-, quienes nos hayamos quedado
en segunda fila, tal vez hayamos de sentir
admiración y agradecimiento; y quizás
un poco de rubor y vergüenza…” (Mons.
Jose Ignacio Munilla, 20 de mayo de 2008).
Petrus quînta
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