EL ALBA SE ASOMA A MI ORACIÓN: "Yo, el Señor, tu Dios, te enseño para tu bien, te guío por el camino que sigues". (1ª Lectura del día). Los textos que siguen a este párrafo es una advertencia por parte del Señor para que andemos según sus "preceptos". No es que Dios quiera "mandar" en mi vida, sino que la quiere "ordenar", la quiere equilibrada, justa, en orden al Espíritu. Y es que, la verdad, muchas veces tendemos "al monte". Y Dios no nos corrige con imposición sino con autoridad. Nuestra aptitud en la vida, casi siempre, es "quejarnos" y "justificarnos", como dice el Papa Francisco, "estamos con cara de vinagre". También es verdad que es una aptitud "natural" en el ser, provocada por el pecado original (el pecado en el origen), pero debemos enderezar, ¡y Dios nos ayuda!, esta "senda" que seguimos. Por ello nuestra oración y plegaria es pedir al Señor ser dóciles y sensatos y seguir sus "mandamientos". Santa María de Caná, ruega por nosotros.
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