- LOS FANÁTICOS CONSIDERAN A LOS MUERTOS "DAÑOS COLATERALES"
- 18 MAR 2012 | ALBERTO LARDIÉS
- El 85% de los más de 500 encarcelados apuesta por seguir las directrices de la banda.
La mayoría de los presos de ETA se opone a pedir perdón a sus víctimas
- Los presos de ETA debaten ahora mismo fijar una posición ante el“nuevo tiempo” que, a su juicio, se ha abierto tras el anuncio del“cese de la actividad armada” el pasado octubre. Fuentes de la lucha antiterrorista e Instituciones Penitenciarias consultadas por LA GACETA aseguran que la disputa está siendo “intensa” entre los reos terroristas. Una de las cuestiones que les enfrentan es si apuestan o no por reconocer el dolor que han infligido a sus víctimas.El enfrentamiento es duro, pero está muy desequilibrado cuantitativamente. Y es que, según las citadas fuentes, aproximadamente un 85% de los más de 500 reos etarras que duermen en cárceles españolas se opone, “al menos por el momento”, a pedir perdón a las víctimas. Y sólo el 15% restante está intentando convencer a sus compañeros de fechorías para incluir en la ponencia que creen al final de su debate una referencia al “daño causado” por ETA. Es decir, el grueso del Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK, por sus siglas en euskera), tradicionalmente controlado por la banda, quiere seguir con las directrices que ETA les marcó el pasado mes de octubre.En el boletín interno Ekia, los terroristas ordenaban a sus reclusos que no pidieran perdón ni reconocieran el daño causado. Algo que va en consonancia con todos los documentos incautados a los terroristas en los últimos años.La banda criminal considera, según los expertos antiterroristas, que no hay absolutamente nada por lo que pedir perdón. Para los fanáticos, los casi 900 fallecidos como consecuencia de los coches bomba y los tiros en la nuca son “daños colaterales” del presunto “conflicto”. Y equiparan esas muertes a las de la treintena de miembros de ETA asesinados por los GAL. Se trata, a su juicio, de las dos partes de una supuesta batalla entre ellos y el “opresor” Estado español.El control sobre los internos es básico para la banda criminal ante un hipotético final del terrorismo. Por ello, en ese boletín incluían un listado de actitudes que deben seguir los reos, bajo el título “Posición necesaria a mantener en la cárcel”. Tras llamar “sherpas de la represión” a sus víctimas, los etarras insistían en que el Estado “había ganado mucho terreno ideológicamente” en el asunto de quiénes son las víctimas y quiénes los verdugos.Los etarras también han impuesto a sus presos que las “soluciones” deben ser en bloque, y no individuales. De ahí que el EPPK haya publicado varios comunicados en los últimos meses para exigir una “amnistía” para todos los reclusos.Y por ello el pasado enero los más de 500 terroristas encarcelados presentaron escritos ante Instituciones Penitenciarias para reclamar esa solución conjunta.Frente a ello, el Gobierno de Rajoy insiste en que la única posibilidad de reinserción es la conocida como vía Nanclares, en referencia a los presos arrepentidos que estaban en la prisión de Nanclares de Oca (Álava) y que hoy están en Zaballa, cárcel que sustituyó a la anterior. Sin embargo, las fuentes consultadas por este diario insisten en remarcar que los reclusos de Nanclares y Zaballa son una minoría insignificante y ni siquiera cuentan en el mencionado debate porque están expulsados del EPPK precisamente por su arrepentimiento.Por ejemplo, aducen el hecho de que los terroristas de Nanclares hayan emitido comunicados o entrevistas en las que critican a ETA por su cerrazón no está sirviendo para resquebrajar la férrea disciplina que impone la banda. De ahí que la enorme mayoría siga punto por punto las tesis de los pistoleros. Unas tesis que, por otra parte, chocan frontalmente con las apuestas por la reinserción que defienden, cada uno con sus matices, tanto el Gobierno como el lehendakari, Patxi López.El propio Joseba Permach, uno de los líderes carismáticos más veteranos de Batasuna, reconocía hace unos días que los reclusos de ETA están inmersos en un “debate conjunto” destinado a “adecuarse a la nueva situación” y cuyas conclusiones plasmarán en un texto que acordarán en los próximos meses. Las fuentes mencionadas prefieren no aventurarse a las fechas que manejan los reos, pero comentan, con cierta sorna, que los presidiarios etarras “siempre están debatiendo”.
domingo, 18 de marzo de 2012
LA MAYORÍA DE LOS PRESOS DE ETA SE OPONE A PEDIR PERDÓN A SUS VÍCTIMAS.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario