jueves, 1 de marzo de 2012

LA ACOMPAÑANTE; POR ALFONSO USSÍA.

La razón



La acompañante; por Alfonso Ussía

  • Comparte esta noticia en Tuenti
  
 
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
La acompañante; por Alfonso Ussía
Diccionario Inteligente
29 Febrero 12 - - Alfonso Ussía
Dijo don Joaquín Leguina, otro verso libre y desgraciadamente olvidado del socialismo honesto, que doña Elena Valenciano, mujer de pro y armas tomar –eso es mío–, no ha trabajado nunca fuera de la política, y siempre dentro del PSOE. Lo que quería decir don Joaquín es que doña Elena no es mujer de mundo, y que su empecinamiento sectario es consecuencia de su muy reducida formación. Pero que nadie se engañe. Suple sus carencias con una gran determinación y desenvoltura. Y matiza. En la tertulia de «Así son las mañanas» que dirige Ernesto S. de Buruaga en la COPE, doña Elena negó en rotundo la implicación del PSOE en las revueltas callejeras y manifestaciones varias que se han programado contra un Gobierno que lleva dos meses en el poder. Y lo ha afirmado con sensible delicadeza: «Nosotros no organizamos las manifestaciones, pero las acompañamos». Las manifestaciones tienen que sentirse halagadas y agradecidas. El PSOE las acompaña. Doña Elena se ha convertido, pues, en una acompañante o una señorita de compañía de las de antaño, siempre al tanto de lo que ocurre. También, modernizando los paisajes, doña Elena puede ser considerada compañera de hecho de las manifestaciones. Así que alguien pregunta a la manifestación: – ¿ Cuándo se va a poner en marcha?–; y la manifestación responde: –Cuando sujete la pancarta mi compañera de hecho. No me ha sacado a la calle, pero me acompaña–.

¡Lo malo es que se reúne con Rubalcaba y agentes sindicales en la sede del PSOE para preparar movilizaciones y después lo niega! Muy divertida y acertada la fotografía publicada en La Razón del 29 de febrero, página 18, ilustrando una información de Aurora G. Mateache. «El PSOE presiona para que la Sanidad se sume a las huelgas». Es decir, que acompaña y presiona también. En la fotografía se distingue a Rubalcaba y Jesús Caldera con representantes o agentes o liberados sindicales. Y en un rincón de la sala, se advierte la presencia de un busto de bronce de un señor con barba. Uno, con su mejor voluntad, siempre creyó que ese señor era Pablo Iglesias, pero en la reunión con los sindicalistas de la Sanidad, el fundador del PSOE, amabilísimo, accedió a parecerse al doctor Montes, el de las sedaciones del Hospital de Leganés. Dos gotas de agua. Pero esto es una anécdota pasajera e intrascendente.

Se reúnen, provocan las manifestaciones, colman la calle con sus chicos, insultan a las Fuerzas del Orden, las patalean, queman contenedores, exigen lo que no han exigido en siete años, y al final, doña Elena Valenciano niega la mayor y admite con la boquita pequeña que el PSOE limita su presencia en las manifestaciones a labores de compañía. Es decir, que es como la tata, el aña, el ama o la «madmua» de las concentraciones callejeras, pero nada más.

A mí, particularmente, esa nueva función del PSOE me ha emocionado. Porque esos chicos no están bien educados, y sólo saben insultar a pesar de su condición de estudiantes. También los hay que se divierten con estas cosas, aunque les traiga al pairo el objetivo de las concentraciones. Lo declaraba un estudiante en la red. «Voy a las manifestaciones porque se liga». Y tiene razón. A partir de ahora tendrá que cuidarse más, porque le puede fastidiar el ligue la tata, el aña, el ama y la «madmua» que acompaña a la manifestación. Por su condición de señorita de compañía cuenta con una autoridad incontestable. Y uno, de ser estudiante, con esa señorita de compañía se la cogería con papel de fumar. Uf.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario