
EL PALILLERO
JOSÉ JOAQUÍN / LEÓN | ACTUALIZADO 13.03.2016 - 01:00
El Pregón y el bastón
HA llegado el Domingo de Pasión. En la mayoría de los municipios de la provincia habrá pregones. Es el anuncio oficial de la Semana Santa, aunque todo el mundo sabe que empieza el próximo Domingo de Ramos. Sí, el domingo. Pues las procesiones del Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión son de vísperas. No sólo aquí, sino donde salgan, en todo el orbe católico. Pues bien, en Cádiz, el Pregón tendrá lugar en el Gran Teatro Falla, como es habitual. Hasta eso ha sido noticia. Más que nada porque el Ayuntamiento no ha querido pagar la banda. En Sevilla, por ejemplo, no es que la pague, sino que toca la Banda Sinfónica Municipal.
El pregonero es Jesús Devesa. Seguro que nos deja un pregón consecuente y bien informado, a diferencia de otros que se oyeron, en tiempos superados. Jesús es un cofrade aún joven, pero de toda su vida, además de autor de poemas pasionistas. Se ha comentado que tenía muchas ganas de dar este pregón, lo cual me parece estupendo. Es preferible que nombren a pregoneros que tengan ganas, y lo disfruten, y lo agradezcan, y vivan la Semana Santa de su vida, como le dijo en la entrevista a Pablo Durio.
Hoy interesa el Pregón y el pregonero. Importa menos si las autoridades están en el palco o en el escenario. Más discutible parece que el Pregón sea gratis, aunque no siempre se llena el Falla. En Jerez se venden las entradas del Villamarta a tres euros, con fines benéficos, que es lo que se debería hacer en Cádiz. Serviría para una obra de caridad.
A las autoridades se les debe dar su sitio, en el Pregón y en todo. Pero, cuidado. El protagonista de la Semana Santa no puede ser el alcalde. Esto va camino de que publiquen la foto del Kichi penitente en todos los medios de España. Si no quiere ir en la presidencia del Nazareno, que no vaya. Estará incumpliendo su deber de representar a todos los gaditanos, también a los creyentes, que seguramente en Cádiz son más que los no creyentes. Y si quiere ir en la penitencia, con su madre, que vaya, pero con la cara tapada, que es como se hace penitencia de verdad. Y si no quiere entregar el bastón de mando en Santa María, que se lo quede en el Ayuntamiento. El hermano mayor, José Manuel Verdulla, no debería ir a recogerlo. El Nazareno no necesita el bastón de este alcalde. Tiene el suyo, el de verdad, que es la cruz de carey y plata. Y las horquillas de sus cargadores, que lo llevan en sus hombros para que sea el Señor de Cádiz. El protagonista de la Semana Santa está siempre (o sea, siempre) en lo alto del paso.
Suerte, Jesús Devesa. Te lo mereces.
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