sábado, 12 de marzo de 2016

* DESDE VILLALUENGA: ANA FERNÁNDEZ BOCANEGRA: "TODA UNA VIDA".




"Toda una vida" es el título de esa eterna canción que cantaba hace tantos años ese cubanito bueno de voz suave y melodiosa que se llamaba Antonio Machín.

Y "toda una vida" es lo que he visto reflejado en los ojos emocionados, llenos de recuerdos, donde se entremezclan las alegrías y las tristezas, ojos de experiencia a base de años aunque en verdad si los miras con suficiente atención siempre son los ojos de la niña que ha sido, es y será por siempre mi querida Ana Fernández Bocanegra.

Hoy, esta tarde, ha recibido un más que merecido homenaje de la Asociación de Mujeres "La Amapola" de este bendito lugar enclavado en las faldas del eterno Caíllo. Hoy las mujeres de este privilegiado pueblo han querido resaltar los valores, de otra gran mujer, de nuestra Ana. Estas mujeres que por sí solas también son merecedoras de los más sentidos y justos homenajes pues su vida han sido y son una constante lucha ejemplar.

Ana es una mujer que ha trabajado toda su vida. Siempre será recordada como la "Telefonista de Grazalema" de donde es oriunda y que desarrolló una labor que sobrepasó lo profesional porque en ella se simbolizaba la entrega, la humanidad, el servicio a todo y a todos más allá de lo que eran los "horarios".

Tengo grandes amigos que cuando recuerdan a Ana se les empaña los ojos de honda emoción ante la grandeza de esta mujer.

Ya cuando se retiró dejó su Grazalema de su alma y se vino a Villaluenga del Rosario con su hija, yerno y nietos siendo un pilar fundamental en la vida de su Familia. Pero ella, por su condición y personalidad, se integró en este pequeño pueblo y lo hizo trabajando con una clara vocación de servicio en todos los lugares donde estaba y sigue estando. Que si "La Amapola", el Centro de Día, la Parroquia...

Este alma inquieta llena de amor y cariño por todos, esta mujer entregada, decidida, valerosa, llena de humildad, paciencia, prudencia, enérgica y luchadora se fue haciendo un hueco en el corazón de todos los que la conocían así como de todo el pueblo.

No conozco a nadie que no hable de Ana Fernández Bocanegra con inmenso cariño, emoción y alegría. La verdad es que no conozco a nadie que no quiera, con esa clase de cariño que traspasa los límites del propio tiempo, a nuestra Ana, la de Grazalema, la de Villaluenga, la de todos.

Hoy te he visto muy emocionada mi querida Ana y contenta porque las mujeres de tu pueblo de adopción te han dado una inmensa sorpresa, de las que nunca te podrías esperar, haciéndote este sentido, sincero y justo homenaje.

Hoy he podido sentir, porque se respiraba en el ambiente, el inmenso caudal de cariño que generas a tu alrededor. Cariño ganado a  pulso a base de entregarlos a todos en todo momento.

Tanto Hetepheres como yo también te queremos dar las GRACIAS por abrirnos siempre los brazos, por tus muestras de sincero cariño, por tus palabras de apoyo constante, por ser como una madre también con tus gestos y detalles, tus consejos y silencios.

Hoy Villaluenga del Rosario ha rendido homenaje a una Gran Mujer, a Ana Fernández Bocanegra, a la "Telefonista de Grazalema", a nuestra Ana y en ese ramo de flores, en esa placa, en esa merienda, en compañía de todos los que te quieren, de los presentes y también de los que no han podido estar y se ha hecho en un extraordinario acto de justicia, como diría Antonio Machín, a "TODA UNA VIDA".

¡Te lo mereces Ana! ¡GRACIAS POR DARNOS TANTO.

Jesús Rodríguez Arias 

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