Este verano estoy algo remolón
a la hora de escribir pues se pueden contar con los dedos de una mano lo que
últimamente publico diferenciando mi artículo de cada lunes en “Información San
Fernando”.
Será porque me encuentro muy
cansando, será porque también la mente necesita su merecida desconexión, será
que todos necesitamos tomarnos la vida de otra manera, será que está siendo un
año complicado, será lo que sea pero no estoy escribiendo tanto como en mi es
normal y hasta en lo que estoy enfrascado me está costando avanzar…
Pero hoy creo que tengo un
precioso motivo para ponerme frente a esta cuartilla digital y escribir unas
pocas palabras aunque salidas del corazón.
La razón se llama: Gabriel
Álvarez Leiva y el motivo la presentación de su libro: “Peregrino Parkinson”
Diario de Camino. Esta será, D.m., mañana miércoles 4 de junio a partir de las
20.30 horas en Los Claustros de Santo Domingo, en Jerez de la Frontera.
Solo el título de esta obra
literaria engancha por dos motivos: Por el espíritu de superación de todos los
que padecen esta enfermedad tan dura como es el Parkinson unido a esa propia
superación que supone dar cada día un paso adelante mientras estás haciendo el
Camino de Santiago.
Superación, coraje, valentía,
para afrontar la vida es lo que sintetiza todas las enseñanzas que te ofrece
esta peregrinación, este Camino que tiene algo, que es depositario desde hace
tantos siglos de Fe auténtica y verdadera, de sufrimiento, de ilusiones, de
Esperanza…
Comprendo muy bien lo que
presupongo nos dirá y ofrecerá Gabi en su libro del cual se está preocupando de
difundir como solo él sabe pues el objetivo final es justo, noble y merece
mucho la pena. Lo comprendo porque tanto Hetepheres como yo también hicimos
Camino, fuimos, somos, peregrinos porque cuando lo eres una vez, lo eres para
siempre. Reconozco que fue una experiencia vital, una experiencia de
superación, con sus alegrías y sus descorazonadores padecimientos, como lo es
la vida misma, pero que al final cuando lo concluyes, cuando llegas a Santiago
y abrazas al Santo Apóstol te queda un regusto agridulce pues por un lado estás
feliz y por otro te entristece pues ha acabado, pues han sido kilómetros y
kilómetros a base de esfuerzos, de contemplar la grandeza de majestuosidad
natural que nos regala el Señor, de encontrarte con Dios de tú a Tú en
cualquier lugar en la inmensa soledad, de ese tipo de camaradería, de ejercer
de samaritanos entre todos los peregrinos donde no hay distingos sociales, de
rezar o celebrar la Eucaristía en antiguas Iglesias o Ermitas que te encuentras
a pie de aldea. Fue en 2010 y aunque querríamos volver esta salud mía no me
acompaña por ahora para coger mochila y cayado...
Si Dios lo quiere tanto
Hetepheres como yo estaremos en Los Claustros de Santo Domingo este miércoles 4
no solo para embebernos con lo que nos tiene que decir Gabriel, no solo
compartir con él también con su mujer Carmen Martín Natera, una mujer valiente
dotada de un indomable espíritu de superación, este momento tan bonito, tan
especial, tan emotivo sino porque es de justicia colaborar con la causa del
Parkinson que es la historia de superación de ciento de miles de personas que
padecen esta enfermedad y que Gabriel Álvarez Leiva ha sabido poner negro sobre
blanco muchos de lo que él siente en “Peregrino Parkinson”.
Mañana en Jerez se presentará un
Diario a modo de Cuaderno de un Peregrino que cayado en mano hace de su Camino
un poco el de todos.
¡Enhorabuena Gabriel!
¡Extraordinaria iniciativa la de publicar este libro que sin que todavía se
haya presentado ya lo considero como un imprescindible para leerlo y tenerlo en
nuestra particular biblioteca!
Un abrazo hermano y nos vemos
mañana,
Jesús Rodríguez Arias


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