viernes, 27 de julio de 2018

* 12 AÑOS




12 años desde que quedáramos por vez primera, desde que te llamara para quedar después de coincidir durante varios días en ese curso de verano que sobre estrategia e inteligencia militar se celebraba por aquél entonces en el Hotel Monasterio de San Miguel en El Puerto de Santa María.

12 años y parece que fue ayer y aunque el tiempo ha pasado muy deprisa puedo decir sin temor a exagerar que lo he vivido con extraordinaria intensidad junto a ti Hetepheres pues a tu lado no hay día igual y eso es simplemente maravilloso.

12 años donde ha habido de todo, nos ha sucedido mucho, hemos visto como personas muy queridas se marchaban para siempre, como algunos que creíamos “amigos” abandonaban la nave creyendo que nos dejaban solos, como los que siempre estuvieron siguen estando y como Dios nos ha bendecido con otros buenos amigos que con el tiempo se han ido convirtiendo como hermanos.

12 años juntos en la salud y también en la enfermedad, 12 años juntos en las alegrías y las tristezas, 12 años juntos en la riqueza y también en la pobreza. 12 años juntos y plenamente enamorados.

Muchos cuando nos ven por la calle que nos damos un beso, nos reímos a carcajadas, lo pasamos tan bien tomando un helado, en mi caso el de tutti fruti, se quedan extrañados de ese grado de compenetración que tenemos y es verdad porque cuando nos miramos sabemos lo que queremos, lo que pensamos, como vamos a reaccionar ante tal o cual situación.

12 años embebiéndome en esa clase de Amor que solo tú sabes dar Hetepheres, 12 años respirando esa clase de Alegría que ofreces en una simple mirada, en una risa limpia, en un comentario llena de jocosidad e ironía pues vas teniendo mi particular sentido del humor.

12 años siendo más espontáneo como lo eres tú, siendo más sensible, más cercano, más humano, como me enseñas ser cada día. 12 años siendo los dos cada vez más libres, viviendo esa clase de libertad a nuestra manera, pues ninguno servimos para estar en jaula ni de oro, ni de plata ni de lata…

12 años traduciendo silencios, compartiendo vivencias, emocionándonos con una buena lectura, tarareando aquella canción a la que tú pones letra y yo solo me quedo con la música, mirando las cosas desde nuestras perspectivas, embelesándonos a nuestra manera, recorriendo nuestros tiempos que cuando estamos juntos en verdad llega a pararse.

En estos 12 años y más desde que nos casamos aquél sábado 1 de septiembre de 2007 hemos conocido, experimentado, saboreado, disfrutado, reído, llorado, compartido mucho juntos y todo lo bueno y todo los momentos malos ya sean por sufrimientos, padecimientos, muertes o enfermedad nos han unido más y más a cada instante.

Fuiste la “culpable” de que me enamorara de Villaluenga del Rosario a la cual fuimos cuando las crisis de mi enfermedad digestiva se iban sucediendo cada vez más seguidas. Estuvimos una semana en ese apartamento de La Posada donde se podía “masticar” la vida de un pueblo, sus vecinos, que llegó a tocarme el corazón. No paró de llover en toda la semana y aun así ningún día nos quedábamos en casa sino que caminábamos pausadamente sin llegar a mojarnos por el chubasquero y es que el haber hecho el Camino de Santiago año y medio antes nos había enseñado a vivir y disfrutar de la naturaleza sin más ni más…

Tú, con tus ojos radiantes, viste que los míos se habían quedado prendidos en este pueblo y cuando fuimos a la panadería de Pepi te faltó tiempo para meterte en una conversación que tenía Elena con un cliente y casi salir con la casa alquilada, esa que está en la parte alta del Pueblo, esa que nos hizo conocer a Villaluenga desde dentro.

Sí, 12 años en los que hemos crecido juntos, madurado juntos, y todos los momentos de estos años con sus meses, días y horas han sido y son esculpidos con un mutuo amor, un entregado amor, un sólido amor que es el nuestro y en el cual vivimos tan plácidamente.

Sólo desde el Amor se puede comprender tu mirada, tu sonrisa, algunas veces distraída, tu abrazo espontáneo cuando menos me lo espero. Sólo desde el Amor se puede comprender que suframos cuando sufre el otro, que nos duela con algo le duele al otro, que hagamos lo que sea para hacer feliz al otro que en mi caso eres tú, Hetepheres.

12 años en los que nos sentimos bendecidos por Dios que nos ha regalado un Amor para toda la vida, para toda la eternidad, que hay que cuidarlo, mimarlo, abonarlo, cada día como la más frágil y preciosa flor que pueda haber en este mundo.

Hoy 27 de julio de 2018 cumplimos 12 años desde que nos viéramos por vez primera, nos tomáramos ese refresco en el Canterbury, en Jerez, y me pusieras con una inmensa sonrisa todas las cartas encima de la mesa que por cierto te diré que cada una que ponías en el tapete más me gustaba y más me enamoraba de ti.

12 años que para algunos será poco y otros demasiado pero para mí te diré, bien lo sabes, que yo empecé a vivir ese 27 de julio de hace precisamente 12 años.

¡Te Quiero mi Vida! ¡Te Amo Hetepheres!

¡Estoy tan orgulloso de ti!

Jesús Rodríguez Arias



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