Podría escribir este artículo en mi apartado "Desde Villaluenga" porque es este bendito rincón el que nos une aunque permitidme que lo haga de forma general.
Voy a intentar hacerlo desde la perspectiva de la objetividad pues aunque lo conozco no nos une una amistad de años pero si destacaré que es un hombre apasionado con todo lo que hace, con todo cuanto se implica.
Hace una justamente una semana que hablábamos de que todo en la vida es sumar desde el ámbito que a cada uno nos rodea.
Sumar en la vida, en los proyectos, en lo que se haga, no es que sea bueno sino que es simplemente imprescindible.
Y en esta idea sumar, de apoyar, de difundir nuestro bendito pueblo de Villaluenga del Rosario es lo que nos une aunque viendo su trabajo, lo que hace, lo que proyecta y comparte con todos nosotros es lo que hoy me inspira el escribir del periodista, de la persona de Esteban Fernández.
Conozco el mundo del periodismo, de la comunicación, de todo cuanto rodea esta apasionante labor, toda vez que tengo grandes amigos que se dedican a esta profesión puramente vocacional donde hay pocas "gratitudes" y demasiadas insatisfacciones. Será porque conozco el medio y los medios por lo cual tengo que decir que admiro la labor de este buen jerezano enamorado de su tierra y a la vez enamorado de esta "casita en medio de la montaña" como es Villaluenga.
Lo he visto, escuchado, en multitud de ocasiones en Onda Jerez así como en otros medios donde colabora. Conozco a muchos que a su vez lo conocen bien y todos me coinciden en decirme que es un hombre apasionado y enamorado de su profesión que a esta altura altura de su vida sabe manejar los hilos de la inmensa tela de araña que es la comunicación.
Ahora lo podemos ver enfrascado en el proyecto en el que está inmerso y al que dedica horas y horas como es "SIN LÍMITES COMUNICACIÓN" donde a base de sacrificios y esfuerzos está consiguiendo situar en un marco preferencial en el mundo de la imagen, de la comunicación.
Lo mismo lo ves en un programa de televisión que prestando su aportación en los lugares donde se requiera su presencia. Sabe moverse en un mundo demasiado complicado, con muchos intereses creados o por crear como un verdadero maestro.
Eso es lo que percibo desde la lejanía de la observación reflexiva que tanto me gusta y tanto disfruto.
Pero debo decir que lo que conozco a Esteban es gracias a Villaluenga del Rosario pues también se dedica a difundir allende las fronteras tan privilegiado lugar. Lo conozco de tomar una copa en la Alameda, de los vídeos y reportajes que realiza sobre las fiestas y tradiciones, los comentarios o la página en Facebook que tiene expresamente dedicada.
Lo conozco de coincidir con su mujer y su pequeño en la piscina, de conversaciones y saludos amables. Lo conozco del orgullo que siente por su Familia, sus hijos, de todo lo que le rodea.
Reconozco en Esteban a un hombre apasionado en cuanto cree y hace y eso en este mundo que nos rodea donde la apatía se hace presente a cada paso es para resaltar.
Reconozco que en esta vida siempre hay que sumar, fomentar lo que nos une y dejar aparcado en el arcén lo que nos puede separar en un momento determinado.
Y reconozco que Esteban Fernández, al cual conozco someramente, es de esas personas que valen más por lo que hacen desde la tramoya, desde ese lugar que nadie sabe que está pero que su presencia es indispensable.
Pienso que es un periodista de los de raza, de los que pone algo más que el corazón en lo que hace, de los que le interesa siempre sumar y eso siempre es de agradecer.
Jesús Rodríguez Arias
Nota: Escrito en mi Atalaya, en Villaluenga del Rosario, cuando las campanadas de la cercana Iglesia de San Miguel Arcángel nos dicen que son las once de la noche de este precioso viernes 22 de julio.

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