
La segunda parte de la reapertura de Santiago, por denominarlo así, se vivirá con el regreso de las hermandades al templo. Eso sucederá en dos momentos, el 10 de septiembre lo hará la Hermandad de la Buena Muerte y el día 15 de octubre la del Prendimiento. Ambas plantean procesiones extraordinarias como propuso el prelado diocesano, que deseaba de esta forma dar un cariz muy festivo y sumamente extraordinario al regreso de las hermandades y, por ende, a la definitiva vuelta a la normalidad de la iglesia.
Esto en cuanto a las hermandades de penitencia, porque la primera en volver a ocupar su sede canónica será la Hermandad Sacramental de Santiago, que lo hará esta mañana durante la misa de consagración del nuevo altar de la iglesia, una función solemne que oficia el obispo y a cuyo final, tras la comunión, se trasladará él Santísimo en procesión claustral hasta la capilla del sagrario, que de esta forma volverá a cumplir su función. El acto será así: acabada la comunión, el obispo inciensará el copón grande en el que se habrán vertido todas las formas sobrantes, momento en el que la Sacramental formará un cortejo de unos 50 hermanos portando hachetas en el pasillo central de Santiago, cerrado por el palio de respeto, bajo el que se colocará el prelado. El itinerario será corto. Se bajará la nave principal y se girará hacia la nave del Evangelio, en dirección a la Capilla del Sagrario. Una vez allí, el obispo volverá a incensar el copón antes de introducirlo en el Sagrario, pieza de plata del XVII perteneciente a la corporación eucarística del templo.
En cuanto a la Hermandad de la Buena Muerte, a día de hoy tiene pensado que sus titulares formen el Calvario con el crucificado en el paso de misterio. En el cortejo también irá el paso con el Niño Jesús. Habrá música tras los titulares de la cofradía con una banda que tocará una selección de marchas acordes con el espíritu de la corporación. El recorrido es por calles Muro, Oliva, Chancillería, Escuela, Ponce, Guadalete y llegar a Santiago por calle Ancha. La fecha elegida se hace coincidir con que el lunes 12 es la fiesta del Dulce Nombre, por lo que la Dolorosa de la hermandad estará de besamanos en Santiago.
Por su parte, El Prendimiento sacará los dos pasos en una procesión que se calcula durará unas cinco horas. El del Señor no se sabe si irá con el olivo; sí llevará tras él la banda San Juan Evangelista, de Triana. El palio, que llevará la banda del Nazareno de Rota y presentará la restauración de la peana de la Virgen. El itinerario aún no está definido del mismo modo que el resto de detalles que adornarán este gran momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario