En entrevista a la CNN cuenta que siempre aparecen nuevos problemas para dejar el país. Fue acusada de apostasía y adulterio por ser cristiana

Roma,  (Zenit.orgH. Sergio Mora | 470 hits

Meriam Ibrahim, la madre cristiana condenada a muerte en Sudán por “apostasía”, y a cien latigazos por "adulterio" se encuentra aún en el país. Liberada después de la anulación de la sentencia de primer grado, fue bloqueada en el aeropuerto cuando estaba por embarcarse a Estados Unidos con su esposo y sus dos hijas.
Ahora está en algún lugar de Sudán, escondida. Meriam, concedió ayer una entrevista a la CNN en la que confió que cuando la pusieron en prisión,“di a luz encadenada en mis piernas. No podía abrirlas y por eso las mujeres tuvieron que levantarme para llegar a la mesa sobre la cual no podía apoyarme”. Indicó que todo esto generó problemas para el parto, afectando la integridad de su hija. “No sé si en el futuro -declara a la CNN- ella necesitará ayuda o no para caminar”.
Su esposo Daniel Warni, tiene doble la nacionalidad, sudanés y estadounidense. A ella el consulado de Estados Unidos de concedió un pasaporte, que para las autoridades de su país sería falso. “¿Cómo puede mi documentación estar mal? Todo salió de la embajada. Es 100 por ciento correcto y fue aprobado por el embajador de Sudán del Sur y el embajador de Estados Unidos” dijo.
La mamá de 27 años, con una hija de dos y más la recién nacida, recuerda el miedo cuando la policía sudanesa la arrestó en el aeropuerto junto a su esposo, en el momento abandonar Sudán hacia Estados Unidos. “Nos encerraron en un cuarto durante unas cuatro o cinco horas y todo el tiempo estuvimos tratando de adivinar cuál fue el problema”. Y precisó que “todos los días aparece un nuevo problema que nos impide salir”.
Meriam ha sido condenada a muerte "por haberse convertido del Islam al cristianismo, tras casarse con un cristiano de Sudán del Sur". Además ha sido castigada a recibir latigazos por el "delito de adulterio", ya que su matrimonio no es considerado válido para la ley islámica.
Cuando la mujer fue detenida tribunal le dio tres días para renunciar a su fe, pero la mujer no lo hizo. Ella sostiene haber sido educada como cristiana ortodoxa, la religión de su madre, porque su padre, musulmán, estuvo ausente durante su infancia.
Meriam en la entrevista cuenta: “Siempre he sido cristiana, no podría haber sido musulmana con las cosas que ellos dicen y la forma en que me tratan –con un seikh distinto viniendo a hablarme de vez en cuando y las mujeres en prisión diciéndome todo tipo de cosas como ‘no comas la comida de la infiel’ y señalándome como ‘cristiana’– Siempre que había estos diálogos la policía también se les unía”.