EL ALBA SE ASOMA A MI ORACIÓN: "Vivo, pero ya no soy yo el que vive; es Cristo quien vive en mí". (1ª Lectura del día). San Pablo llega a decir esta afirmación por la comunión tan íntima que tiene con el Señor. Y, para nosotros, es un extraordinario testigo porque participa de nuestra misma circunstancia: –No fue contemporáneo con Jesús–. Llegar a proclamar esto implica un despojamiento de tu propio ser para dar cabida a Cristo, ser nuevos Cristos, actuar y mirar como Cristo. Y esto lo llega a decir San Pablo porque experimentó claramente que "me amó y se entregó a sí mismo por mí". Esta es la vía para vivir por Cristo, en él y desde él, para qué Cristo se inserte en mi vida. Y una vez, inhabitado, por Cristo, seremos capaces de proclamarlo con fuerza, nada nos resultara difícil ni imposible. Ahora, en nuestra parroquia (San Juan Bautista, de Chiclana) estamos preparando el Curso Alpha con entusiasmo pero, lo más importante es que lo preparamos con el Señor. Estas palabras de San Pablo y la lectura de hoy "permaneced en mí, y yo en vosotros ./. porque sin mí no podéis hacer nada" resultan muy gratificantes y alentadoras. Gracias, Señor, porque quieres darme nueva y más vida. Santa María, plena de Cristo, ruega por nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario