domingo, 18 de diciembre de 2016

* ESPERANZA




Comparto mi dominical artículo publicado en exclusiva en INFORMACIÓN en el apartado que dirige y coordina mi buen hermano Pepe Moreno Fraile y que lleva por título: ESPERANZA.

Y con él os deseo una Feliz Navidad, una santa y cristiana Navidad, así como un  nuevo año en el que estemos abiertos siempre a lo que Dios quiere de nosotros y donde nunca nos falte la Esperanza porque.... "Esperanza no es un color pero yo la pinto de verde, no es una sensación aunque sin ella no se puede vivir, no duerme conmigo pero me levanta todos los días..."

Jesús Rodríguez Arias






ESPERANZA



Esperanza no es un color pero yo la pinto de verde, no es una sensación aunque sin ella no se puede vivir, no duerme conmigo aunque me levanta todos los días, no es una imagen concreta aunque la veo reflejada en tantas miradas…

Esperanza es ese necesario aldabonazo de cada día que hace que no nos apaguemos en el pesaroso hastío, la lánguida apatía o la negrura que algunas veces envuelven nuestros propios pensamientos.

Esperanza es esa meta, ese cercano horizonte, esa espera a lo que ha de venir y vendrá.

Por eso mi Esperanza tiene nombre de mujer y se llama María.

Mujer que esperaba con Fe que se cumplieran en ella todas las promesas, que no dudó un instante, que se entregó al ciento por uno a la voluntad de Dios que también es Señor de la Esperanza.

Esperanza para mí tiene nombre de Virgen con manto verde. María la madre de Jesús, que es ese Niño que tenía que nacer y nació, nunca le falto la Fe y la Esperanza. No sucumbió a la duda, al dolor, a renegar de nada ni nadie porque Ella sabía que lo prometido se cumpliría palabra a palabra, hecho a hecho.

Y aquí es Esperanza en el Silencio, Gracia y Esperanza de nuestras vidas, es Macarena y Triana porque Esperanza es el segundo nombre de Sevilla.

Conozco a un heraldo de la Esperanza, un hombre que ha vivido momentos muy duros, que ha conocido lo peor de una enfermedad, y que precisamente la Esperanza se ha convertido en el leimotiv de su vida.

Pienso que tendríamos que tener una Esperanza contagiosa que inundara al mundo de esa ilusión, de esas ganas de vivir, de esa pasión, de esa meta que hace que te levantes todos los días para abrir la ventana y perder la mirada en el horizonte que todos tenemos.

Esperanza frente al fracaso, frente a la enfermedad, frente a las injusticias, frente al Amor, frente a la vida y también la muerte. Esperanza siempre Esperanza.

Y Esperanza tiene nombre de mujer.

Reconozco haber estado siempre rodeado de mujeres que siempre han vivido en la Esperanza. Dios me ha bendecido con una mujer como Hetepheres que es Esperanza viva pues nunca pierde la fe, siempre tiene una solución a un problema, una palabra amable cuando tantos callan, un cálido abrazo con las personas que más sufren en la inmensa soledad de incomprensión. Desde que se levanta hasta que se acuesta parece como envuelta en ese verde manto donde el hastío, la tristeza y la propia desesperanza no tienen cabida.

En nuestra querida Isla Esperanza son dos barrios que se unen por sus templos que acogen cual relicario dos bellas imágenes de María. San Francisco y la Pastora, Silencio y Oración en el Huerto, negro y verde, verde y blanco. Una Madre, dos imágenes, fe y devoción a espuertas de dos señeros barrios que es el de toda una ciudad: San Fernando.

Y Esperanza que no es un color pero yo la pinto de verde, no es una sensación aunque sin ella no se puede vivir, no duerme conmigo aunque me levanta todos los días, no es una imagen concreta aunque la veo reflejada en tantas miradas...

Porque la Esperanza, hermano mío, es sencillamente Fe en Jesús que está a una semana de Nacer.


Jesús Rodríguez Arias

No hay comentarios:

Publicar un comentario