Contemplar piezas de gran valor artístico en un restaurante también nos acerca a lo sublime, a la trascendencia.
Algunas veces lo más bello se nos escapa porque solemos mirar aunque no ver, solemos oír aunque no escuchar.
Os animo a reflexionar sobre las cosas más ínfima que nos suceden a diario.
Jesús Rodríguez Arias

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