
La hermandad que pasa por cuarto y último
lugar por la Carrera Oficial el Viernes Santo, se trata de la hermandad del Rosario
en sus Misterios Dolorosos.
La existencia de esta singular
hermandad se debe a un grupo de jóvenes cofrades, inquietos por cambiar algunas
de las costumbres y tradiciones de la religiosidad popular por estas tierras
nuestras de María Santísima y, acercarlas más como se entienden y se
desarrollan en otros páramos distintos como pueden ser los castellanos, donde estos
cultos se manifiestan atendiendo prioritariamente a la austeridad,
prescindiendo del boato.
Todos unos dignos sentimientos
diferentes en la forma a los nuestros, pero al fin y al cabo, los mismos en los
objetivos y en los contenidos -el culto tanto interno como externo- y la
devoción sobre una figura determinada de
las que intervinieron en la Pasión de Cristo Nuestro Señor y en este caso
concreto, fijada en la imagen de su Santa Madre, en los Misterios Dolorosos del
Santo Rosario.
En suma, un propósito nada desdeñable que por otra parte, se basaba y así lo pusieron en
su práctica, hasta conseguir fundar una hermandad al margen y alejada de las cuestiones,
que pudieran ser consideradas como
lujosas por la presencia de brillos, joyas y otras distinciones, así como
también evitar cualquier atisbo de protagonismo entre sus hermanos y sobre todo
en los miembros de su Junta de Gobierno.
Así qué bajo esos conceptos se fundó esta
hermandad en el año 1982. Y para darle vida y realidad a la imagen que la
presidiera como Titular, se decidió que
tuviese por advocación la de Nuestra Señora del Rosario y para darle hechura
también se decidió que fuera nuestro paisano
y escultor, Alfonso Berraquero García, quien la tallara, a la que dotó de una
altura de un metro y setenta centímetros, representando a una Dolorosa con los
brazos extendidos y alzando los ojos al cielo en actitud de honda tristeza y de
tremenda soledad, pero al mismo tiempo de humilde aceptación tras el divino
cuerpo de su hijo sin vida, muerto e inerte.
Dicho y hecho, pues la talla de la Virgen ya
acabada fue entregada por el citado escultor a la hermandad y ésta a su vez
para exponerla a la veneración públicamente y al culto, organizó una solemne ceremonia presidida por el
entonces Obispo Diocesano, Monseñor Dorado Soto, de feliz recuerdo, durante la
cual fue presentada y bendecida por el
propio Obispo, en su sede canónica de la Iglesia de San José Artesano el día 19
de marzo de 1983, coincidiendo con la festividad de la Esclavitud del Patriarca
Señor San José, patrón de la ciudad.
Y volviendo al concepto esgrimido desde su
fundación, el pueblo y el resto de los cofrades fue asumiendo poco a poco su
estilo aceptándolo de buena gana cohabitando con el resto de nuestras
hermandades y cofradías, logrando además calar en los corazones de sus fieles y
seguidores al punto de que hoy cuenta con muchos devotos dedicándoles amor y
veneración a tan singular advocación de la Madre de Dios.
Por tanto hay que admitir qué, aunque no lleve
música ni procesione en un Paso según la tradición, sino en una simple
parihuela de madera barnizada y sin patas con cuatro hachones de luces y la
lleven dieciséis de sus hermanos
revestidos con la túnica de la hermandad y en sus descansos -en términos cofrades en los fondos- la parihuela en cuestión se apoye sobre unas
horquillas dispuestas al efecto, Sí cumple sin embargo con todos los requisitos
de una precesión en cuanto a su séquito, así como constituye una verdadera
catequesis en la calle por su impronta y por su silencio sólo interrumpido por
el rezo del Santo Rosario en sus misterios dolorosos, representando así una
nueva y fecunda imagen ante la tradicional
religiosidad popular a la que estamos acostumbrados.
Las túnicas son negras de cola recogida en la
cintura mediante un cíngulo de color rojo y utilizan un antifaz de los llamados
de ‘gato’ es decir sin cartón y llevan guantes negros, pero sin embargo curiosamente
no llevan calcetines, sino que los pies si van calzados lo hacen a través de
unas alpargatas negras, ya que muchos de sus hermanos suelen ir descalzos, y sólo los hermanos a los que previamente se
les han impuestos el escapulario de la hermandad lo lucen puestos sobre la
túnica.
El cortejo lo abre un hermano con la cruz al
hombro en lugar de la habitual Cruz de Guía, no tiene presidencia alguna dentro del mismo ni
en ningún otro sitio, ni siquiera delante de la parihuela a la usanza de las
otras hermandades, que sí llevan a su hermano mayor y miembros de su Junta de
Gobierno delante de su Paso. Y las secciones de hermanos que pudieran contener la
totalidad de dicho cortejo acompañando con toda devoción y en absoluta penitencia a la Santísima Virgen del Rosario,
carecen de jefes de líneas.
Las insignias son rigurosamente sorteadas
entre todos los hermanos que conforman la procesión, incluido el hermano mayor
y los miembros de la Junta de Gobierno. Y cabe citar sin duda alguna, que el pasaje
más virtuoso y ejemplar, que realiza esta venerable y mística hermandad dentro de su itinerario en un
rotundo e impresionante silencio es el que tiene lugar delante de la puerta del
Cementerio, donde se reza un solemne responso por el descanso eterno de todas
las almas de los hermanos fallecidos, así como otro momento distinto al
anterior, pero muy emotivo también, que se produce cuando atraviesa el Parque
camino de su Casa… Continuará…
José María Vieytes Beira. San Fernando.
31.10.16.
Artículo publicado en el semanario local
INFORMACiÓN el 6.11.16. Y en el blog SED VALIENTES, por gentileza de Jesús
Rodríguez Arias.


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