domingo, 30 de agosto de 2015

"SIN UN CORAZÓN PURIFICADO, NO SE PUEDEN TENER MANOS VERDADERAMENTE LIMPIAS", EL PAPA EN EL ÁNGELUS




2015-08-30 Radio Vaticana
La primacía de la interioridad del corazón
(RV).- “El cumplimiento literal de los preceptos es estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actos concretos”, afirmó el Papa Francisco en sus palabras, antes del rezo mariano, del XXII domingo del Tiempo Ordinario. Dirigiéndose a los miles de fieles y peregrinos de tantas partes del mundo, que una vez más se dieron cita en la Plaza de San Pedro, deseosos de escuchar sus palabras.
El Obispo Roma, comentando el Evangelio de San Marcos, que la liturgia presenta este último domingo de agosto, destacó «la discusión entre Jesús y algunos fariseos sobre el valor de la tradición de los ancianos. Jesús definía estas normas como preceptos de los hombres (Cfr. Mc 7,7) y que no deben ocupar jamás el lugar de los mandamientos de Dios». El Pontífice dijo, que la respuesta de Jesús a aquellos que lo cuestionaban sobre la actitud de sus discípulos de trasgredir las normas, en especial, los preceptos de la purificación exterior del cuerpo; tiene la fuerza de un pronunciamiento profético: “Porque dejando el mandamiento de Dios, ustedes se aferran a la tradición de los hombres”. Son palabras que nos llenan de admiración por nuestro Maestro, señalo el Santo Padre, porque en Él sentimos que está la verdad y que su sabiduría nos libera de los prejuicios.
En este sentido, el Sucesor de Pedro invitó a estar atentos a considerar “que el cumplimiento exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos”. Existe el peligro dijo el Papa, “de considerarnos mejores de los demás por el sólo hecho de seguir las reglas, las costumbres, incluso sino amamos al prójimo, somos duros de corazón y orgullosos. El cumplimiento literal de los preceptos, añadió Francisco, es algo estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y la paz, socorrer a los pobres, los débiles, los oprimidos”.
Prosiguiendo su exhortación, el Pontífice señaló que “Jesús focaliza la atención en un aspecto más profundo y afirma que son las cosas que salen del corazón del hombre lo que lo hace impuro”. Con esto dijo el Papa, se subraya la primacía de la interioridad, del corazón. Las actitudes exteriores son la consecuencia de cuanto hemos decidido en el corazón. La frontera entre el bien y el mal, agregó el Obispo de Roma, no pasa fuera de nosotros, sino dentro de nosotros, en nuestra conciencia. Por lo tanto, dijo el Papa, nuestro corazón debe ser purificado y convertirse. “Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncien palabras sinceras de amor, de misericordia, de perdón”.
(Renato Martinez - Radio Vaticano)
Texto y audio completo de las palabras del Papa antes del rezo del Ángelus:
Queridos  hermanos  hermanas, buenos dias
El Evangelio de este domingo presenta una disputa entre Jesús y algunos fariseos y escribas. La discusión se refiere al valor de la «tradición de los antepasados» (Mc 7,3) que Jesús, refiriéndose al profeta Isaías, define «preceptos de hombres» (v. 7) y que jamás deben tomar el lugar del «mandamiento de Dios» (v. 8). Las antiguas prescripciones en cuestión comprendían no sólo los preceptos de Dios revelados a Moisés, sino una serie de dictámenes que especificaban las indicaciones de la ley mosaica. Los interlocutores aplicaban tales normas de manera más bien escrupulosa y las presentaban como expresión de auténtica religiosidad. Por lo tanto, recriminan a Jesús y a sus discípulos la transgresión de aquellas, de manera particular las que se referían a la purificación exterior del cuerpo (cfr v. 5).  La respuesta de Jesús tiene la fuerza de un pronunciamento profético: «Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres» (v. 8).  Son palabras que nos colman de admiración por nuestro Maestro: sentimos que en Él está la verdad y que su sabiduría nos libra de los prejuicios.
Pero ¡atención! Con estas palabras, Jesús quiere poner en guardia también a nosotros, hoy, del considerar que la observancia exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos. Como en ese entonces para los fariseos, existe también para nosotros el peligro de creernos en lo correcto, o peor, mejores de los otros por el sólo hecho de observar las reglas, las usanzas, también si no amamos al prójimo, somos duros de corazón, somos soberbios y orgullosos. La observancia literal de los preceptos es algo estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y  la paz, socorrer a los pobres, a los débiles,  a los oprimidos. Todos sabemos: en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en nuestros barrios, cuánto daño hacen a la Iglesia y son motivo de escándalo, aquellas personas que se profesan tan católicas y van a menudo a la iglesia, pero después, en su vida cotidiana descuidan a la familia, hablan mal de los demás, etc.  Esto es lo que Jesús condena porque es un antitestimonio cristiano
Continuando con su exortación, Jesús focaliza la atención sobre un aspecto más profundo y afirma: «Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre» (v. 15). De esta manera subraya el primado de la interioridad, el primado del “corazón”:  no son las cosas exteriores las que nos hacen o no santos, sino el corazón que expresa nuestras intenciones, nuestras elecciones y el deseo de hacerlo todo por amor de Dios. Las actitudes exteriores son la consecuencia de lo que hemos decidido en el corazón. No al revés. Con actitudes exteriores. Si el corazón no cambia, no somos buenos cristianos. La frontera entre el bien y el mal no pasa fuera de nosotros sino más bien dentro de nosotros, podemos preguntarnos: ¿dónde está mi corazón?  Jesús decía: “tu tesoro está donde está tu corazón”. ¿Cúal es mi tesoro? ¿Es Jesús y su doctrina?  Entonces el corazón es bueno.  O el tesoro ¿es otra cosa? Por lo tanto, es el corazón el que debe ser purificado y debe convertirse. Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncian palabras sinceras de amor - todo tiene un doblez, una doble vida-, labios que pronuncian palabras de misericordia, de perdón. Esto lo puede hacer solamente el corazón sincero y purificado.
Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen Santa, darnos un corazón puro, libre de toda hipocresía. Este es el adjetivo que Jesús da a los fariseos:  “hipócritas”, porque dicen una cosa y hacen otra. Un corazón libre de hipocresía,  para que seamos capaces de vivir según el espíritu de la ley y alcanzar su finalidad, que es el amor.
Traducción del italiano: Raúl Cabrera - Radio Vaticano
(from Vatican Radio)

OBRAS DEL PADRE RUPNIKI: SALA DE ENCUENTROS DEL CENTRO DE ESPIRITUALIDAD "LOS MANANTIALES" DE LA COMUNIDAD EMMANUEL EN LECCE


Sala de encuentros del Centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel en Lecce
Strada provinciale Lecce-Novoli, 23 - 73100 Lecce - Italia

Adán y Eva
En el principio era la Palabra. Dios habla, dirige la palabra y el hombre es creado. La creación del hombre es la llamada y la vocación. Los Padres dicen que el mundo es creado en el signo de la cruz; por eso en el rollo del libro -en el Verbo- está el árbol blanco, bifurcada, para indicar la cruz. El mismo árbol salido del pergamino es el árbol creado en el Edén, el árbol bajo el cual podemos imaginar a Adán y Eva. Pero en el Verbo, en el plan de Dios, ya están el nuevo Adán y la nueva Eva, es decir, la Iglesia generada por su costado. Por eso, también la paloma, el Espíritu que se cernía sobre las aguas a la hora de la creación, muestra al Espíritu Santo de la Anunciación.
La creación y la nueva creación
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004
 
La creación de Eva
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004

La Anunciación
Esta escena de la Anunciación está compuesta dentro del rollo de la Palabra. El ángel abre el libro de la Escritura, como las cortinas de una tienda, lo que indica que la encarnación, Dios que se hace cuerpo, es algo que ya está inscrito en la Palabra. De la Palabra a la imagen, de la escucha a la visibilidad, Del Verbo a la carne: así se puede expresar el misterio de la Anunciación. Dios se adhiere plenamente a lo humano, se involucra con el hombre asumiendo su historia, se hace hombre gracias a María de Nazaret. Un Dios inaccesible, absoluto y eterno, habita el seno de una Virgen.
La Virgen, con la apertura de su manto, indica la acogida de la Palabra, del Verbo, de Dios. La Virgen la coge con profundo recogimiento y disponibilidad. La energía del don de Dios necesita otra energía, purificada y perfeccionada por siglos de espera: la energía de la acogida ofrecida por María, hija de Sión. Plasmada por el Espíritu y por la Palabra en la que vive, María intuye que la actividad más fecunda del hombre es ponerse en condiciones de recibir en sí a su Dios María dice «sí» y, entonces interviene el Espíritu para unir la energía divina y la humana, el don y la acogida: nace Jesús, no ya palabras del Verbo, sino el Verbo del Padre en persona, no ya no una ley externa al hombre, sino la gracia que nace en nuestra humanidad por María, «llena de gracia» (Lc 1, 28).
María tiene una madeja. La madeja apareció en la iconografía para indicar el tejimiento de la tienda del templo en la que, según los apócrifos, María se habría consagrado en su infancia. La Virgen teje el velo del templo, de ese nuevo templo que es el Cuerpo de Cristo, ya que da carne al Verbo de Dios Hasta entonces se escuchaba la palabra; a partir de ese momento, se contempla, porque la Virgen de Nazaret, llegando a ser Madre de Dios, le dio la carne, el cuerpo, es decir, la visibilidad. 
La Anunciación
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004

El descenso a los infiernos
La escena central, que representa la verdadera llamada, es aquella en la que se ve a Cristo que desciende al reino de los infiernos para sacar al hombre de la muerte. Cada hombre, de una manera u otra, ha muerto, porque el pecado mata. Cualquier tipo de mal -físico, mental, moral, social- tiene su raíz en el pecado, no sólo personal, sino el de Adán, el de toda la humanidad.
La Palabra de Dios llama a la existencia, a la vocación. Gregorio Nacianceno dice que Dios es un Dios que habla, es el Logos, y que el hombre comenzó a existir cuando el Creador le dirigió la palabra. El hombre es una persona porque Dios le ha dirigido la palabra.
La pared ha sido pensada recordando que el Logos, el Verbo, llama a la existencia. Berdiaev dice que el hombre, antes aún de ser creado, ya tiene su vocación y, a continuación se le da la existencia, precisamente para poder cumplir esta vocación.
Jesucristo en el descenso a los infiernos
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004

San Pedro
Pedro llora amargamente tras haber negado al Señor por tres veces; arriba el gallo canto.
San Pedro llora amargamente tras haber negado trers veces al Señor; arriba, el gallo canta.
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004

Curación de un lisiado
San Pedro cura a un lisiado a la puerta del templo (Hechos 3, 1-10). Detrás de los muros del templo, se vislumbra el muro blanco de la Iglesia y el Cordero que apacientan al rebaño en las fuentes de la vida, tal como se describe en el Apocalipsis (21, 1). Esta Iglesia, en efecto, se apoya sobre la roca que es Pedro. Pedro está en una postura parecida a la de Cristo en el descenso a los infiernos, para subrayar que la Iglesia continúa en la obra salvífica de su Señor.
San Pedro cura al lisiado en la puerta del templo
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004
 
Abraham
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004

San Pablo
San Pablo en camino hacia la Iglesia del Cordero.
San Pablo en camino hacia la Iglesia del Cordero
Sala de encuentros del centro de espiritualidad «Los manantiales» de la Comunidad Emmanuel
Lecce - Italia
Junio 2004

HILLARY CLINTON, EN PLENA CAMPAÑA POR LA PRESIDENCIA, CALIFICA A LOS PRO-VIDA COMO TERRORISTAS

Religión en Libertad

Hillary Clinton, en plena campaña por la Presidencia, califica a los pro vida como «terroristas»En el actual estado de las cosas es conocida la posición de Trump respecto a un sector de la población latina, especialmente mexicana, que vive en los Estados Unidos. Sus declaraciones le han valido posicionarse como una persona cuya política migratoria no es la mejor valorada por la comunidad hispana ni por otros grupos raciales que pueblan la Unión Americana. Los posicionamientos de Trump en este campo han sido captados, gracias a la visibilidad y eco que les han dado la mayor parte de la prensa nacional y extranjera, no sólo como una declaración de guerra sino también como un pronunciamiento irrespetuoso y de hostilidad. Como hemos dicho, todo eso se ha convertido en noticiable y de darle continuidad se han ocupado los medios ordinariamente favorables al polo opuesto de la política americana: el Partido Demócrata del presidente Obama y de la señora Hillary Clinton. 

Poca visibilidad, en cambio, ha tenido el pronunciamiento no menos irrespetuoso que  la ex secretaria de Estado y actual pre-candidata, Hillary Clinton, ha tenido hacia otro grupo humano numéricamente más numeroso que el latinoamericano: el pro vida.

Hillary llamó "terroristas" a quienes están a favor del concebido (según los datos demoscópicos más recientes el 44% de los estadounidenses son pro vida mientras que el 50% son pro asesinato de bebés en el vientre de sus mamás: cf. Americans Choose "Pro-Choice" for First Time in Seven Years, 29.05.2015.

Para un sector de no poca consideración el posicionamiento político de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos es, además, un factor relevante: véase Abortion Edges Up as Important Voting Issue for Americans, 29.05.2015). Las palabras de Clinton fueronpronunciadas el 27 de agosto de 2015 y han quedado recogidas en un video:


Afortunadamente hay quien le ha respondido a la sra. Clinton. Es el caso de Jeb Bush quien desde Twitter evidencia la comparación que la pre-candidata demócrata ha hecho llamando terroristas a los pro vida americanos.

No es probable que en los próximos días veamos un despliegue mediático como el que se montó a raíz del caso Jorge Ramos (véase La expulsión de Jorge Ramos de la conferencia de Donald Trump y el caso Planned Parenthood, 27.08.2015). Después de todo hay ciertoconsenso generalizado en el mundo mediático americano -y no sólo- en silenciar ciertos insultos y enfocarse en destacar otros. Tristemente así se hace flaco favor a quienes deberían tener mejores y más abundantes elementos para discernir a quién van a dar su voto. De seguirse la lógica de negar el apoyo a quien insulta, la señora Clinton estaría en la misma situación que Trump.

TERESA DE JESÚS, EN EL ARCHIVO DE ÁVILA





Escrito en: ago 30, 2015
Entrar en estos meses en el Archivo Provincial de Ávila es, en buena medida, entrar en el siglo XVI. En sus salas se puede visitar una exposición que reúne documentos relacionados con Teresa de Jesús y con el tiempo que le tocó vivir.
Hasta el 30 de septiembre, podemos ver documentos tan significativos como escrituras con la firma autógrafa de la Santa, actuando como priora del Convento de la Encarnación, el expediente para sufragar los gastos de la búsqueda de la tumba de su madre en la Iglesia de san Juan o documentos relacionados con la celebración del IV Centenario del Bautismo de Santa Teresa.
Un paseo por la historia en torno a la Santa de Ávila, que se puede visitar, en horario de mañana, de lunes a viernes, de 8.30 a 14.30 horas.

¡QUÉ TRISTE CUANDO UN CHICO CRECE EN UN HOGAR DONDE SUS PADRES MIENTEN!, LAMENTA ARZOBISPO

Imagen referencial. Foto: Pixabay / Dominio Público.BUENOS AIRES, 29 Ago. 15 / 11:45 am (ACI/EWTN Noticias).- El Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. José María Arancedo, criticó la “devaluación de la palabra” en la sociedad actual y lamentó que haya niños que crezcan en hogares donde los padres mienten.
En un mensaje difundido por la agencia AICA, Mons. José María Arancedo indicó que “uno de los males de nuestra sociedad es la devaluación de la palabra, que nos impide crear lazos estables y generar confianza”, y aseguró que “estamos hablando del flagelo de la mentira”.
“¡Qué triste cuando un chico crece en un hogar donde los padres mienten!”, lamentó y señaló que “cuando los padres solo piensan en las cosas exteriores y materiales, y no en los valores del espíritu, de la verdad, el bien y la solidaridad que son como el ‘humus’ en el que crece una vida auténtica”.
Mons. Arancedo explicó que “la relación entre la palabra que decimos y el espíritu que nos mueve es signo de coherencia. La distancia entre la palabra y la vida es el comienzo de un camino de dualidad que nos empobrece moralmente y nos quita credibilidad social”.

YA QUEDA MENOS PARA EL ROSARIO DE LAS PIEDRAS, PARA VIVIR LA FE QUE ILUMINA


MACANCOA; POR ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ

Diario de Cádiz

SU PROPIO AFÁN

Macancoa

ENRIQUE / GARCÍA / MÁIQUEZ / | ACTUALIZADO 30.08.2015 - 01:00
CARMEN Oteo, nuestra compañera de columna, tiene tanta personalidad que prefiere admirar a discutir. Por eso, si muestra su desacuerdo, hay que echarse a reflexionar, porque nunca lo hace ni a tontas ni a locas. Hablábamos de la melancolía, y yo me permití poner cara de moralista francés (que es algo muy distinto a un moralista de moraleja) y ensayé un aforismo ingenioso: "La melancolía no es sino un aburrimiento elegante". Bajando la voz, sintiéndolo, Carmen me advirtió: "Es más". 

Ha bastado la luz lánguida del final de agosto, los últimos aletazos de un levante con plomo en las alas, las despedidas a los amigos, conocidos y saludados, las noticias del telediario, la sombra de la vuelta al trabajo, la política española calentando motores, o sea, ha bastado lo de siempre para que yo sienta la macancoa del fin del verano, esta melancolía estacional y cíclica. Y para que recuerde a Carmen Oteo, y le dé la razón, y me abochorne de mi intento de aforismo. 

La melancolía no tiene tanto que ver con el aburrimiento (ay de mí) como con la percepción del final de las cosas. Madame de Sévigné, que lo tenía todo para ser una moralista francesa, no sólo el ingenio, también la nacionalidad, lo contó con contundencia: "Lo que me enoja es que no haciendo nada, pasan los días, y nuestra pobre vida se compone de esos días, y envejecemos, y morimos". Pero no hace falta ponerse tétrico, me apresuro a añadir antes de que Carmen, que tal vez me esté leyendo, suspire: "No es tanto… y aún es más". 

La melancolía abre la sensibilidad a un sinfín de matices del sentimiento. La piedad estos días nos sale sola. Es "el llanto por las cosas", el "lacrimae rerum" del que la Eneida habla. Lo que resulta -bien visto a su cálida luz crepuscular- una ganancia, porque conlleva una compasión universal. Me ha impresionado tanto descubrir este dolorido sentir extendido que me lo he explicado por seguiriyas: "Lo bueno es lo bueno/ que vuelve la pena./ Cuando estoy melancólico no hay nada/ que no me conmueva". 

Dar la razón a una amiga y unos versos y saberte un poco mejor son consuelos de sobra, pero mi hijo de cuatro se acerca a contarme que se ha cogido la mano con una silla plegable. Me muestra la herida. Y añade, por si me quedaba todavía alguna tentación melodramática, la nota que faltaba: la épica. Me pone, desde lo bajo de su estatura, el listón altísimo: "He sido como un padre y no he llorado".