La coincidencia de un registro
histórico de precipitaciones, la saturación del acuífero de Grazalema y un
racimo de movimientos sísmicos en la zona lleva a la conclusión que todo tiene
que estar unido. Por lo cual Raúl Pérez, geólogo del Departamento de Riesgos
Geológicos y Cambio Climático del IMGE-CESIC ha expresado que “es una tormenta
perfecta de eventos geológicos extremos que coinciden en el tiempo”.
Lo que se ha vivido desde el
pasado miércoles 4 de febrero aquí en la Sierra de Cádiz ha sido verdaderamente
demoledor. La situación que ha sufrido Grazalema no hace falta contarla porque
pienso que ha sido vista en toda España y el mundo entero. Magnífica la
decisión del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, de
desalojar el pueblo al completo y trasladar a los vecinos a Ronda, al
polideportivo donde fueron dirigidos a hoteles y casa particulares. La ciudad
rondeña abrió de par en par sus brazos a los grazalemeños. También lo hizo
Zahara de la Sierra, Montecorto (Málaga), y otros pueblos de la Sierra de Cádiz
y la Costa del Sol.
Ubrique y Arcos también han
sufrido las embestidas de esta “tormenta perfecta”, con algunos desalojos,
aunque ya se ha vuelto a lo más parecido a la normalidad. Lo mismo ha ocurrido
con Jerez de la Frontera sobre todo en la zona rural por la subida del río
Guadalete. Viniendo de patrullar de esta zona murió el lunes pasado de forma
súbita, Carmen Nieves Morales Téllez, policía nacional. Deja viudo, que también
es policía, y tres hijos. Su fallecimiento ha causado hondo pesar.
Es verdad que en situaciones
extremas como las hemos vivido en estos días además del sufrimiento e incertidumbre,
aprendes mucho y ves que existen muy buenas personas a nuestro alrededor.
Muchos son los voluntarios que han entregado su tiempo, dinero, trabajo en
socorrer a quienes lo estaban pasando tan mal. Este aprendizaje lo hemos podido
vivir en primera persona ya que un vecino de Grazalema y amigo, Lucas Narváez Diánez,
creó el grupo de WhastApp “Cádiz Ayuda. (Apoyo Ciudadano-Cádiz Unida)” y nombró
administradora a Hetepheres, en los días complicados se fueron nombrando
algunas personas más de la sierra y Jerez rural. Se han vivido momentos de mucha
tensión, con las inundaciones de Ubrique, Arcos, Torre Alháquime, que además
estaba incomunicada o una señora mayor que había vuelto a su casa en la
jerezana zona rural y su casa tenía mucha agua, pero también se han vivido
momentos muy bonitos de confidencias, compartir momentos, saberse unidos por un
nudo que permanecerá para siempre. Además de la ayuda se está al tanto del
estado de las carreteras o los terremotos cuyo epicentro se localizan en zonas
cercanas.
La solidaridad, como la
caridad, mueve montañas. De San Fernando varios voluntarios han venido
expresamente a la Sierra para traer donaciones de material necesario. Quiero
destacar la “Asociación Grupo Por” que también donó un extraordinario lote para
este fin. El Alma Solidaria de La Isla también llegó por estos lares.
Es destacable el compromiso
pastoral del Padre Luis Carlos Vilches, párroco de Grazalema y Villaluenga del
Rosario. "Ver a todo el pueblo saliendo con lo puesto fue una impresión
muy grande", relata el párroco chipionero. Vilches, que tomó posesión
de la parroquia el pasado agosto, destaca la fe y la entereza de los vecinos
de Grazalema, con quienes convive ahora en el exilio forzoso mientras
esperan que los geólogos autoricen el regreso. Los grazalemeños dan gracias a
Dios por su celo apostólico.
El próximo 18 de febrero es
Miércoles de Ceniza, comienza una nueva Cuaresma, aunque para algunos se nos ha
adelantado dos semanas.
Jesús Rodríguez Arias

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