lunes, 5 de diciembre de 2022

* MADRE

 


Es el Adviento tiempo de Esperanza...

Es el Adviento tiempo propicio a la  plegaria...

Jesús Rodríguez Arias


MADRE

Me dirijo a ti desde la pequeñez que tiene todo hijo, me dirijo a ti en estos días donde se hace más presente tu Inmaculada Concepción, aunque todavía muchos en su ceguera no la quieran ver.

¡Cuánto te necesito y cuánta falta haces en este mundo tan alejado de Dios y tan bombardeado por mil tentaciones! No nos damos cuenta de que todo lo que poseemos, lo que ansiamos tener, cuanto creemos atesorar, acaba y se queda aquí pues cuando nos vayamos a recorrer los celestiales senderos que llevan a tu Hijo solo llevaremos como el mejor y único salvoconducto cuantas obras de Amor hayamos sembrado aquí en la tierra. Yo sé que mi Reino no es de este mundo y aunque en el mismo quiero vivir no deseo hacer morada en él.

Madre bien sabes que estoy en una etapa de la vida en el que necesito de la buscada soledad para reencontrarme ya que, en ese silencio interior que aun pareciendo temible tan necesario es, pido al Espíritu Santo que me muestre el camino y que conduzca mis torpes pasos, que me ilumine para comprender que es lo que tengo que hacer en cada momento asumiendo la realidad de la vida tal cual es con sus alegrías y tristezas, con sus decepciones y esperanza. No todo en la vida es tal se nos muestra y por eso hay que buscar con ahínco la mano de Dios en cada momento y circunstancia.

Diciembre es el mes de la Esperanza porque el que ha de Nacer vendrá a nuestros cansados corazones, hastiados de tanto engaño como nos ofrece una sociedad perdida que no quiere ser hallada, doloridos por tanto mal, tanto vicio e incertidumbres. Jesús, el que llevas en el Sagrario de Tu Vientre, es nuestro Salvador, el Mesías y el Señor que tanto necesitamos todos sin excepción. Los no creyentes necesitan de Su Misericordia y también los que intentamos mantenernos firmes en la Fe.

Aunque yo soy más de rezar y conversar con Jesús de siempre he sido muy mariano toda vez nací al ladito del Carmen teniendo como vecina de pared con pared a la bendita imagen de la Patrona de La Isla.

Madre, por cada año que pasa siento que capítulos de mi vida van cerrándose y con ellos momentos, vivencias, lugares, instituciones e incluso personas. Muy pocas, lo reconozco, están ya en mi actual y existencial recorrido, aunque los que conmigo se hallan es por méritos propios y no tanto por la distancia ni el tiempo que hace que no nos veamos. El cariño y la verdadera amistad no entiende de lejos o cerca ya que puedes mantener la confianza más absoluta con alguien que esté a kilómetros de ti y no tenerla con algunos que ves todos los días.

Madre tú eres María la de los mil nombres y advocaciones. Los que laten en el corazón de mi alma serán por siempre Carmen y Auxiliadora, Amargura y Trinidad, Caridad y Buen Fin, Esperanza Macarena y también isleña Franciscana que es cuando la noche se hace Silencio en la madrugada. Pasión y Madre de la Iglesia que espera cada Jueves Santo que la Redención de Jesús vuelva al Santuario que es su casa, es Dolores y Divina Pastora de las Almas, es Rosario que llevo en mano rezando por mí, por ti, por todos, tantas plegarias… Es Bien Aparecida que me conquistara para siempre cuando este verano estuvimos en Cantabria, y también la hondureña Virgen de Suyapa.

Madre del Rosario, sostén de los peores momentos de mi vida, sigue poniendo en mis hombros tus manos corredentoras y líbranos de todo mal. Tú mejor que nadie sabes el por qué no voy a verte todos los días.

Empezamos una semana de puentes donde va terminando el de la Constitución y comienza el de la Inmaculada. Se vivirán días de mucho trasiego, de ir y venir, de compras para la ya más cercana Navidad que no olvidemos celebramos el Nacimiento de Jesús que es Vida y Esperanza.

Madre, ayúdanos y gracias por poner a Hetepheres en mi vida y junto a ella a todos los que me rodean a los que quiero de verdad.

Jesús Rodríguez Arias

 

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