Foto del Capítulo de la Inmaculada de la Real y Benemérita Institución de los
Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista (José Carlos Fernández Moscoso)
Ayer fue un día muy importante para ambos, ya que en el día que conmemoramos y celebramos el Dogma de la Inmaculada Concepción de María, estábamos convocados en Cádiz, temprano para un día de fiesta, ya que se iba a celebrar el Capítulo que los Caballeros Hospitalarios celebramos en honor de nuestra Excelsa Patrona.
En este Capítulo ingresabas como Caballero Hospitalario junto a un grupo numeroso de nuevas Damas y Caballeros, entre ellas mi mujer, Hetepheres, por lo que el acto se convertía en muy importante para nosotros.
Nadie me podría hace año y medio, cuando ingresé en esta querida y Benemérita Institución, que pasado el tiempo, justamente en el día de la Purísima, mi mujer y un gran amigo iban a ingresar en la misma y que sería testigo y parte directa en la misma. ¡Sólo Dios sabe nuestro camino!
Mi querido Manolo, decirte que para mí ha supuesto un auténtico honor el haberte presentado y apadrinado en tu ingreso en esta centenaria Institución. Ayer fue un día especial, demasiado especial, donde estábamos rodeados de muchas personas queridas así como de nuestros hermanos hospitalarios porque eso es lo que en definitiva somos y llevamos a orgullo el serlo: Hermanos en la Caridad.
Fue una ceremonia muy solemne y rica en profundidad, vivida con total intensidad con todos los sentimientos a flor de piel desde el momento que llegamos hasta que cantada la Salve a María Inmaculada se terminó la Ceremonia.
¡Qué orgullo el llevarte hasta el reclinatorio donde harías solemne juramento, el imponerte la venera así como el manto-hábito y después llevarte hasta el sitio reservado como capitular, justamente el uno al lado del otro.!Sé que los sentimientos brotaban por tu cabeza y corazón así como dejabas en Manos de Dios esta nueva misión que Él ha querido encomendarte.
Te acompañaban tu mujer, Lola, y una gran amiga y compañera de fatigas municipales: Úrsula Ruíz Blanco.
Estábamos rodeados de buenos amigos y distinguidas personalidades venidas de toda España que vinieron expresamente para asistir al tradicional Capítulo del los Caballeros Hospitalarios en el día de la Inmaculada.
Compartí contigo la visita por las instalaciones de nuestra sede, en la calle Benjumeda, y posteriormente mesa y mantel en el almuerzo de verdadera hermandad que celebramos con motivo del Capítulo y de las nuevas Damas y Caballeros Hospitalarios que os habéis incorporado a esta Real y Benemérita Institución desde el día de ayer.
A partir de hoy empieza lo que es la verdadera realidad de ser y ejercer de Caballero Hospitalario, título que mereces porque eres un cristiano cabal y con una profunda fe que manifiestas en todos los momentos de tu vida.
Desde ayer tienes una nueva y gran familia: La que componemos todos los miembros de la Real y Benemérita Institución de los Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista.
Manolo: ¡Bienvenido a tu casa!
Recibe un fuerte abrazo de tu hermano hospitalario,
Jesús Rodríguez Arias
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