Salve, Custodio del Redentor y
esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su
confianza, contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado José,
muéstrate, padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén.
Valentía fue ese acto de
justicia en forma de bellos versos salidos de la armoniosa voz de mi buen
hermano Santi Muñoz cuando el reloj marcaba las diez menos cuarto de la noche
del viernes 1 de mayo. La Procesión del Patrón de San Fernando, Bendito por
siempre Señor San José, recorría entre un gentío las calles de su barrio de la
Iglesia Mayor.
“Y sigues pagándolo tú/ y
siguen crucificando a tu Hijo/ y siguen las malas lenguas/ desterrándote al
olvido”. Esos fueron los
primeros versos de un poema que quedará en la retina de la memoria de todos los
devotos de San José, de la Junta de Gobierno, sus hermanos, colaboradores, y
personas, como es mi caso, que por muchos años que pasen y kilómetros de
distancia, llevamos la imagen del Custodio del Redentor, en lo más profundo del
alma.
Como el artículo que dediqué a
la Virgen de la Paz en este medio hace unas semanas, he tenido que volver a
ponerme delante de la siempre temible página en blanco para escribir a esos que
por defender lo que creen que todo debe seguir siendo igual que tiempos pretéritos,
aunque de aquél entonces hasta ahora haya habido cambios como ocurre en todas
las tradiciones.
Lo que no es de recibo son los
exabruptos, sentenciando y señalando con el dedo, como si pusieran en una
hipotética diana a los que no piensan como ellos, a los que con la soberanía
que tienen como gestores y con el apoyo de los hermanos, no pudieran gobernar
la institución sin preguntar a tanto lenguaraz erudito.
Para ser respetados, lo
primero, es no faltar al mismo y eso es lo que estoy viendo, ya sin asombro
alguno, en las redes sociales que son capaces de poner de grana y oro no solo a
los miembros de la Junta sino también tratar de forma despectiva a la imagen
sagrada del Patriarca Señor San José. Hasta vídeos he visionado intentando
ridiculizar la procesión.
Pienso que este “conflicto” en
verdad es una cuestión de Fe. Los que tienen devoción a San José, los que
acompañan en procesión, los que le rezamos todos los días, los que lo visitan
en el altar, así como otros/as que parecen tener devoción a la “maera” (madera
para los profanos), y que dan a entender con sus actitudes que una procesión
comienza y termina bajo el faldón de un paso.
Es posible y aconsejable
discrepar desde el respeto.
En fin, todo mi apoyo a la Junta de Gobierno y hermanos de la Hermandad que tiene como Titular al Patrón de San Fernando ante la vergonzosa campaña difamatoria que están padeciendo.
Jesús Rodríguez Arias

No hay comentarios:
Publicar un comentario