miércoles, 3 de abril de 2013

PARA MEDITAR.

En los momentos en que sientas que no puedes hacer nada por los demás, bien por ser mayor, por estar enfermo o impedido o porque no tienes los conocimientos y los medios adecuados, no caigas en el desánimo. Siempre puedes aportar tu oración por los otros, tu deseo ferviente de que les llegue la ayuda necesaria, tu pensamiento positivo, tu actitud de empatía y solidaridad en el espíritu. 

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