No me voy a extender mucho porque todos sabéis cuales son mis creencias y mi forma de pensar.
Me considero ante todo cristiano, católico, español, democristiano y monárquico.
En esta vieja España hace ya mucho tiempo que existe una línea interesada en hacer caer la única Institución que garantiza la Unidad de España, la Constitución Española y es el pegamento necesario para todas las grietas que aparecen a diario, de forma interesada, por esta piel de toro. Me estoy refiriendo a la Monarquía.
Esta querida Nación si en algo adolece es en tener memoria y ser agradecida. Sin la Monarquía y el Rey D. Juan Carlos I no hubiera habido la modélica Transición, no habría democracia pues él, en persona, paró el Golpe de Estado que hubiera sumido a España en un nuevo régimen dictatorial. Es muy fácil criticar, insultar, humillar, perseguir para destruirlo a un SERVIDOR DE ESPAÑA, un hombre que nunca tuvo infancia porque desde pequeño fue educado para lo que hoy es: Rey de todos los españoles. La figura de su Padre, D. Juan de Borbón, un auténtico patriota, es un referente para su hijo y nieto. Precisamente de la figura de su abuelo tuvimos oportunidad de hablar mi mujer y yo el pasado verano con Su Alteza Real el Príncipe Felipe cuando visitó San Fernando.
Con todo lo que está cayendo, con todas las maniobras orquestadas para acabar con la Monarquía y con Su Majestad el Rey, D. Juan Carlos I de Borbón, quiero decir a plena voz, con supremo orgullo y honor: ¡¡HOY Y SIEMPRE: VIVA EL REY!!
Jesús Rodríguez Arias
No hay comentarios:
Publicar un comentario