viernes, 8 de febrero de 2013

A SOLAS CON MI CRUZ.

Sí, a solas con mi cruz me quedo.

Un viernes como tantos aunque parece un viernes de dolores. Mirad, hoy es uno de esos días, que por las circunstancias, parece que todo es negro, parece que mucho de lo que tenías alrededor se va cayendo como una baraja de naipes, como si todo, casi todo, fuese demasiado frágil.

No olvidemos que la coherencia en la vida implica no pocos sufrimientos, padecimientos y persecuciones, no olvidemos que llevar con dignidad la coherencia es parte de la cruz que todos tenemos sobre nuestros hombros.

La cruz, nuestra cruz, es pesada o liviana según lo cansado que estemos. La cruz, nuestra cruz, tiene como bálsamo a Jesús que nos ayuda a soportarla, cual cirineo, porque sabe que la misma es necesaria para nuestra definitiva salvación.

Santificar nuestras almas implica que estemos siempre alerta, cuidadosos, expectantes porque no sabemos ni el día ni la hora en la cual vendrá el Señor con toda Su Majestad para hacerse cargo de sus más preciadas posesiones: Nosotros mismos que somos Sus hijos amados y que por nuestra salvación entregó al escarnio del martirio y la muerte a su Unigénito.

A solas con mi cruz, al igual que me quedé unos minutos haciendo el Vía-Crucis por la Vía Dolorosa en Jerusalén, aunque no solo con mi cruz porque siempre me acompaña el Amor de los Amores, el que se entrega siempre y sale a mi encuentro a diario y por eso vale la pena todos los sufrimientos, todos los padeceres, ingratitudes, humillaciones, persecuciones, críticas, mofas... 

Por Dios, por hacer siempre Su Voluntad, porque la Verdad nos hace libres, aguanto el peso de mi cruz, que hoy me parece pesada y que con la ayuda del que es mi apoyo supremo, veré con la ayuda de Dios que amanece un nuevo día y esa cruz, que seguirá sobre mis hombros, no pesará tanto, será llevadera y su carga será ligera.

A solas con mi cruz, gozando con la cruz.

Jesús Rodríguez Arias

1 comentario:

  1. Hola Jesús, tu entrada de hoy me ha gustado mucho pues yo estoy en una situación similar, y bueno ya sabemos como bien dices Dios esta con nosotros, aunque a veces me ha llegado a pesar mucho mi pequeña cruz siempre trato de considerar la Cruz de Nuestro Querido Salvador y que El siempre nos ayuda. Gracias por compartir tu sentir.
    Dios te bendiga.
    saludos

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