(Todas las fotos que aparecen en este artículo son propiedad de mi buen amigo Tachy Barea)
Hoy es de esos días que a fuerza de vivir muchas emociones condensadas en horas hace que casi no me salgan las palabras de la mente y la escritura se vuelva torpe y demasiada lenta.
Pero no quiero que pase este día donde en mi bendito pueblo la nieve ha llegado cubriendo con su blanco manto el Caíllo, los tejados, los campos, los desnudos árboles que soportan día si y otro también la intensas nevadas de los últimos tiempos.
El invierno se ha retrasado pero ha llegado y lo ha hecho como siempre, como antes, nevando.
Siento tristeza por no estar allí disfrutando del blanco paisaje que vuelve más blanco a Villeluenga del Rosario, siento no poder vivir estos momentos que son tan únicos, siento no poder compartir con mis convecinos como los pétalos helados a modo de copos de nieve desciende del cielo a la tierra sin cesar, siento no poder ver nevar porque es un acto íntimo como lo es mi querido pueblo estos días de entre semana.
Me han llegado fotografías por varios sitios y voy a escoger a modo de ilustración de este pequeño post los publicado por mi buen amigo Tachy Barea, el poeta de la imagen, en su perfil de facebook y que pone al alcance del común de los mortales imágenes hechas poesía.
A estas horas de la noche cuando el cielo lo cubren multitud de nubes que ocultan las desperdigadas estrellas o ese lucero que ilumina la inmensidad de la negritud del cielo cuando la luna está descansando permitidme que le cante una personal nana a Villaluenga.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
Blanco es el pueblo, blanca la montaña
blanco los tejados y la espadaña
blanco el Caíllo y El Calvario
blanca la luna que las nubes han apartado.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
Blanco es el Manto de la Virgen del Rosario
blanca son las velas que velan el Sagrario
Nuestro Padre Jesús también su túnica parece blanca
y la Madre de los Dolores que con su tristeza siempre lo aguarda.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
Blanca la Alameda, sus calles y casas
blancas las fachadas que siempre están blancas
la coqueta y única plaza de toros también aparece blanca
como blanca es la leche de nuestras cabras.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
La sierra aparece blanca y helada
mientras Mateos protege a su ganado para que no pase nada
estos días blancos de blancas nevadas
los pastores pastorean perdida la mirada.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
Blanco es mi pueblo de nieve blanca
y los vecinos disfrutan cuando los copos caen en desbandada
Villaluenga del Rosario tiene el alma blanca
y es por su pureza no por la nevadas.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
Cierro mis ojos y veo mi alma nevada
porque no estoy en mi pueblo que es mi enamorada
cierro los ojos y no veo la nieve blanca
veo mi corazón que late ante la que es mi casa.
A la nanita nana, nanita ea Villaluenga duerme entre copos de nieve bendita sea.
Mis queridos y buenos amigos y convecinos: ¡¡Gracias por darme tanto y todo momento!!
Recibid todos un fraternal abrazo junto a Dios y la Virgen del Rosario, nuestra bendita Patrona, os bendigan.
Jesús Rodríguez Arias



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