Cómo bien sabéis no suelo publicar en "Sed Valientes" los artículos que publico cada domingo en los medios en los cuales colaboro aunque este por estar dirigido a quién está dirigido hago una nueva excepción que debe confirmar la regla.
MARÍA
DEL CARMEN CÓZAR NAVARRO: LA GRANDEZA DE UNA DAMA
“El
hombre propone y Dios siempre dispone”. Bien sabe lo sabe Él que tenía pensado
y decidido que el artículo que hoy se publica iba a ser el último hasta
principios del otoño. Es imprescindible una necesaria desconexión entre autor y
lector que en esta época veraniega hace que se remarque más si cabe el
necesario descanso.
Pero
no ha podido ser aunque me comprometo que el de la próxima semana será
verdaderamente el último hasta el próximo mes octubre donde el sol y el cielo
van tiñéndose con otra tonalidad, con otro color.
Hoy
mi artículo tiene una dedicatoria muy especial pues va dirigido al completo
para una buena amiga a la que quiero como verdadera hermana y que me enseña
tanto con solo una mirada.
Os
hablo de una gran señora, de la gran dama de la Real Academia Hispano Americana
de Cádiz: María del Carmen Cózar Navarro.
Mamen
Cózar, directora de la RAHA, se despidió públicamente de este cargo el pasado 3
de junio en el acto de clausura del curso académico que celebró sesión solemne
en el Salón Regio de la Diputación de Cádiz y en la que ingresó como académico
el Excmo. Sr. D. José Antonio Escudero López siendo presentado por el Iltmo.
Sr. D. Rafael Sánchez Saus.
La
Excma. Sr. Dª. María del Carmen Cózar Navarro es Académica de número de la Real
Academia Hispano Americana de Cádiz desde el 9 de junio de 2000 así como la
isleña de San Romualdo desde el 20 de febrero de 2001. Doctora en Geografía e
Historia por la Universidad de Cádiz y Profesora Titular en el área de Historia
e Instituciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas y
Empresariales de la UCA. También es Dama Hospitalaria de la Real y Benemérita
Institución de Caballeros de San Juan Bautista, miembro de la Asociación
Católica de Propagandistas perteneciendo al Patronato de la Fundación Cultural
Ángel Herrera Oria.
Pero
Mamen es sobre todo y ante todo una mujer enamorada de Dios al que se entrega a
diario en todos los quehaceres que lleva para adelante desde los más nimios
hasta los más significativos y complicados. Enamorada de su marido, mi buen
hermano en la fe y en tantas cosas, Agustín Rosety Fernández de Castro,
enamorada de sus hijos, nietos, Familia e incluso de todos los que la quieren y
quiere con la verdadera y sana amistad porque ella, podría concluir, es una
mujer enamorada, llena de gratitud y elegante, con un señorío de los que se
lleva desde la cuna que es una forma de decir que en la misma sangre. Persona
de corazón humilde y entregado a todos los que la necesitan porque en eso y en
mucho más se parece a su querido padre que fue un médico muy querido y admirado
por todo el pueblo de nuestra querida Isla de San Fernando.
Ha
sido la primera mujer que ha ostentado la alta responsabilidad de ser directora
de la Real Academia Hispano Americana de Cádiz realizando una labor
inconmensurable que ha sido alabada por insignes dignidades y voces
sobradamente autorizadas.
Por
esto y mucho más la califico como la Gran Dama de la Real Academia Hispano
Americana de Cádiz porque ha sabido estar y ser lo que ella es y siempre con
una eterna sonrisa, una suprema elegancia, una entrega sin medida, una vocación
de servicio que ha hecho que haya donado más que su vida para desarrollar de la
forma que lo ha hecho tan alta dignidad.
Y por eso hoy no podía despedirme de todos vosotros pues antes tenía que
escribir y ofrecer mi pequeño, sincero y cálido homenaje a una de las grandes
intelectuales que tenemos muy cerca y que a lo mejor por eso no valoramos en su
verdadera medida. Siempre digo que es la persona la que da verdadera dignidad a
los cargos y María del Carmen Cózar Navarro ha dignificado la alta
responsabilidad ostentando durante estos últimos seis años el cargo de
directora de la Real Academia Hispano Americana de Cádiz de forma sublime,
dejando una huella que será reconocida y recordada según vaya pasando el
tiempo.
Yo
personalmente me quedo con mi buena amiga y hermana Mamen Cózar con la que, a
fuerza de vivir juntos muchas situaciones, nos solemos entender con tan solo
una mirada llena de sinceridad y de fe.
Gracias
Mamen por ser simplemente como eres. Le doy gracias eternas a Dios por haberte
puesto en el camino de nuestras vidas.
Con
un fraternal abrazo unido a mi admiración y profundo respeto.
Nota: Para el broche final de este artículo he
contado con la con la colaboración de mi querido y buen hermano Agustín Rosety
Fernández de Castro el cual enterado de mi intención me ha hecho llegar, entre
otras, la fotografía que ilustra el mismo y que responde al cien por cien lo
que son y significan este modélico y ejemplar matrimonio. Por lo cual, querida
Mamen, también este artículo es un regalo de tu marido que te quiere tanto como
tú a él.
Jesús Rodríguez Arias

Gran amiga, gran persona. Yo también quiero mucho a Mamen y a Agustín. Merecido homenaje el que le brindas a Carmen y que suscribo de principio a fin.
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