“Ropasuelta”.
No existe
esta definición como tal, ¿Pero no me dirán que es ingenioso?
Se lo
escuché por vez primera al padre de un buen amigo de mi querido pueblo de
Villaluenga del Rosario para definir a esos jóvenes, y no tanto, que van
vestido con ese peculiar estilo tirando a los “desastroso”.
Enseguida me
quedé con esa definición y que hoy, con el permiso de ese anciano venerable
lleno de sabiduría de la de verdad, y de todos vosotros voy a adjudicar a los
“camiseteros-menesterosos” que ostentan un grado de poder local bastante
importante en nuestra cada vez más maltrecha España.
De golpe y
porrazo nos encontramos que los que están sentados en las poltronas son los
mismos que estaban sentados en la Puerta del Sol y aledaños profiriendo
insultos, amenazas. Una ostentación de poder que hoy en día, entre unos y
otros, han podido conseguir.
Elementos
seriamente peligrosos se sientan en los escaños en los cuales tienen que
defender la democracia que ellos mismos con su actitud, pensamientos, palabras
y obras han cuestionado y cuestionan todos los días.
Descerebrados
que amenazan vía redes sociales a todo bicho que se menee cuando el que se
menea no es de su cuerda, perfil o posición. Son los radicales personas con las
que hay que tener mucho cuidado porque viven en su mundo idealizado donde nada
ni nadie tiene cabida si no es para refrendar el pensamiento único en el que
están instalados el cual quieren imponer por todos los medios en el lugar donde
tengan algún resquicio para ejercer su influencia llena de mediocridad, de
rabia, de odio, de rencor, de podredumbre que se aloja en la basura de sus
entrañas.
¡Y ahí los
tenemos! Muchos conforman las distintas corporaciones municipales y parlamentos
que hay en esta bendita Nación otros cuantos son parte integrantes de sus
gobiernos así como esos que se sientan en el máximo cargo representativo de un
pueblo o una ciudad envileciendo con sus modos, maneras e incluso aspecto la
imagen de la institución que “representan” o dicen querer representar.
Porque a
ver, ¿qué hace un tío, por mucho que ahora se haya disculpado, que se mofa de
las víctimas de ETA, apoya el terrorismo, es un xenófogo que se ríe del
holocausto judío sentado en un escaño del Ayuntamiento de Madrid? ¿Qué hace una
chica que ha desnudado su cuerpo y pensamientos en agredir la libertad
religiosa que tenemos garantizada gracias a la Constitución que ellos mismos
quieren derogar? ¿Qué hace ese chico que apoya a los terroristas, señala con su
dedo inquisitorio y lleno de maldad a los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado sentado en el Ayuntamiento de Puerto Real por mucho perdón que hoy pueda pedir? ¿Qué hace un
alcalde como el de Cádiz quitando la bandera de todos los españoles así
apartando la fotografía del Jefe del Estado por el de un recordado alcalde que
vivió entre el siglo XIX y los primeros años del XX? ¿Qué hace la alcaldesa de
Barcelona...? ¿En manos de quienes estamos?
Todos se defienden
unos a otros de sus innumerables tropelías asegurando que forma parte de una
“cadena difamatoria”. Los “ropasueltas” pueden insultar, difamar, amenazar a
los demás jugando incluso con sentimientos más íntimos y nobles de cada uno y todo está muy bien aunque cuando la tortilla, con el aceite hirviendo que ellos han
proporcionado, se les vuelve en contra entonces todo se trata de una cadena
difamatoria que atenta contra la “Libertad” entendiendo la misma como el
“derecho” de estas personas a invadir, por ejemplo, un lugar sagrado, como es
una Capilla o una Iglesia, para proferir insultos, blasfemias, comentario que
no solo escandalizan sino que nos llenan de horror contra nuestra fe y la forma
de vivirla. Lo peor no es que se desnuden, que es una falta de respeto
absoluta, sino que con esa actitud enseñan públicamente la fealdad no tanto de
su exterior, que también, sino de la porquería que anidan en sus podridos corazones.
A estas
“valientes” defensoras de no se qué les invito que esa actitud irrespetuosa,
soez, amenazante que tienen para los que profesamos la fe católica también la
extiendan a la musulmana, donde los derechos de la mujer son “diferentes”, y se
desnuden, hagan comentarios provocativos, insulten, amenacen en el interior de
una mezquita y se rían de lo más sagrado de sus creencias.
¡No hay valor para
eso porque son unos COBARDES!
Y todo esto
siendo justificado por el partido que los ampara y por los líderes que
gobiernan. España debe ser el único lugar en el mundo civilizado y democrático
que se puede, a la vista está, justificar lo injustificable.
Mientras la
sensación que tenemos las personas que somos normales, corrientes y moderados
es de auténtica alarma social porque en los pocos días que llevan están
poniendo las bases para ir atacando uno por uno todo lo que nos une y también
consideramos “sagrado”.
Porque sean
republicanos del 31 no quiere decir que no respeten nuestra bandera, al Rey, la
Constitución Española que nos unió a todos en 1978 para caminar con un mismo
paso aunque tengamos distinto ideal. Estos “ropasueltas”no pueden olvidar ni
obviar por más que lo intenten que son servidores públicos que es decir de
todos los ciudadanos tengan el pensamiento y creencia que tengan.
También está
en sus pensamientos acabar con todo signo cristiano en el ámbito público, sea
el que sea, no importándole nada de nada en una actuación declaradamente
promasónica de las cuales ellos son grandes discípulos donde se percibe también
que hay más de un Maestro.
Hay mucho
militante laicista integrados en los distintos ayuntamientos a los cuales no le
va a importar mucho hacer lo que haga falta para llevar a cabo sus ideas o
creencias porque no podemos olvidar que el laicismo es profesada por su
seguidores como si de una “religión” se tratase y no ando muy descaminado al
decir, me baso en años y años de investigación, que laicismo y masonería van
cogidos con una misma mano conformando un feliz matrimonio aunque los que la
profesan no crean en esta institución.
Pienso que
esta situación no va a durar mucho porque los que se instalan en el populismo y
llegan a pisar poder después no saben ostentarlo pues tienen ideas aunque no
proyectos, saben a quienes odian aunque no lo que verdaderamente quieren los
demás que son sus administrados.
No me puedo
imaginar a los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado siendo mandados por quienes antes se
enfrentaron a ellos con premeditación, alevosía, ensañamiento, brutalidad,
instinto asesino, rencor y odio, mucho odio. ¿Cómo va a ser posible que los
zorros cuiden de las ovejas?
Vienen
tiempos recios de padecimientos, sufrimientos, persecuciones y aunque una amiga
el otro día me hacía constar en público que “no había tantas persecuciones como
yo pensaba” después de consultar los distintos indicadores tantos nacionales como
internacionales sobre persecución a la libertad, también la religiosa, opino
diametralmente distinto aunque si los indicadores que ella ha consultado
atisban nuevas esperanzas la verdad es que me alegro y mucho porque hoy en día
la realidad, la que se constata documental y personalmente, es otra muy
distinta.
¡En tiempos
de tempestades ansío la mar en calma!
Confiemos en el Señor que Él nos salva y SED VALIENTES por Dios y por España.
Jesús
Rodríguez Arias







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