
Desde la constitución de los Ayuntamientos el pasado sábado una sensación de inseguridad e incluso de quebranto se ha extendido por gran parte de la sociedad pues por las manifestaciones y declaración de intenciones de muchos munícipes han alertado a una inmensa mayoría que están ya comprobando, y solo llevan tres días, como se están atentando gravemente contra las convicciones, costumbres de muchos aniquilando las mínimas normas de convivencia y de respeto. Lo pasado con el recién cesado concejal de cultura de Madrid, es una muestra de ello.
Prometo escribir en los próximos días de los "talibanes" que hoy por ostentan una gran parte del poder local.
Aunque estos son los que gritan, vociferan, amenazan, insultan, agravian y por eso, con modos tan grotescos, se hacen escuchar, pero la mayoría de nuestros alcaldes y concejales son gente moderada que lo que quieren es trabajar por cada respectiva ciudad o pueblo desde su opción programática o pensamiento ideológico.
Cómo bien sabéis todos los días escribo una reflexión en Facebook que después pasa a formar parte a mi otro blog "desde el tren" y habiendo comprobado el nivel de interés que ha causado y lo seguida que ha sido la comparto "Sed Valientes":

Buen día nos de Dios.
He podido percibir una cierta y seria preocupación de muchos católicos españoles ante los gobiernos que han ido deparando los distintos ayuntamientos y autonomías. La mayoría son moderados aunque los que resuenan, los que vociferan, los que arman escándalo son los que al final meten "el miedo en el cuerpo".
Ayer me decía una buena amiga que los católicos tendríamos que estar más unidos que nunca ante las situaciones que se pueden esperar y le doy la razón.
Pero los católicos, los cristianos, los que profesamos la misma fe debemos estar unidos SIEMPRE sea el tiempo histórico en el que vivamos porque a lo mejor mucho de lo que nos pasa es por no hacer piña en todo momento y ocasión.
Pienso, y es una opinión muy particular, que siempre nos acordamos de Dios cuando las cosas se tuercen porque mientras las aguas bajan tranquilas nosotros miramos para las nubes pero no para ver a Dios.
Es verdad, el panorama no es halagüeño y que los cristianos vamos a vivir una etapa complicada donde tendremos que dar la cara y ofrecer mil veces la mejilla que es lo que llevan décadas haciendo los cristianos perseguidos que están ofreciendo sus vidas al Señor y no porque un símbolo religioso presida tal o cual lugar, que también, sino por profesar la fe que nos une en el mismo Amor de Cristo.
Os exhorto a que prediquemos con nuestro testimonio de vida la fe que nos une a Dios.
SED VALIENTES, pero no hoy ni mañana sino SIEMPRE porque teniendo a Dios de nuestra parte no tenemos que temer absolutamente nada pues cuidará hasta el último de nuestros pelos.
¡Dios es así!
¡No tengáis miedo y abramos las puertas de nuestro corazón a Cristo!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.
Jesús Rodríguez Arias
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