martes, 28 de febrero de 2017

PACO CEPERO, MEDALLA DE ANDALUCÍA

Jerez Cofrade - Diario digital de la Semana Santa de Jerez


El tocaor jerezano Francisco Cepero ha sido galardonado en la mañana de hoy, Día de Andalucía, con la Medalla de nuestra comunidad autónoma, un reconocimiento “esperado desde hace tiempo”. El compositor y guitarrista apuntó en el momento de su nombramiento que después de tantos años de profesión atesora numerosos reconocimientos, pero “me faltaba el de mi tierra”. Así, la Medalla de Andalucía es un “sueño cumplido”, “con esto ya puedo dormir tranquilito”, ha agregado.

Autor de los himnos de las Coronaciones Canónicas de la Virgen del Valle y la Esperanza de la Yedra

Cepero tiene así el reconocimiento a una trayectoria más que consolidada, siendo suyas infinidad de composiciones para varios artistas de relevancia. Asimismo, en el ámbito cofradiero, Paco Cepero es autor de los himnos de dos de las Coronaciones Canónicas de nuestra ciudad, a saber la de la Virgen del Valle y la de la Esperanza de la Yedra. Suya es la música de ambas, siendo la letra de la primera de Antonio Gallardo, José Luis Zarzana y Enrique de Mora.




FRANÇOIS HOLLANDE VISITA AL GRAN ORIENTE DE FRANCIA Y PROCLAMA LA "DEUDA" DE LA REPÚBLICA CON LA MASONERÍA

Religión en Libertad

François Hollande visita el Gran Oriente y proclama la «deuda» de la República con la masonería

Carmelo López-Arias

François Hollande visitó este lunes por la tarde la sede del Gran Oriente de Francia, un hecho que ha llamado la atención por su excepcionalidad: nunca antes un presidente de la IVª o la Vª República había dado (o recibido) ese espaldarazo de las logias estando en el ejercicio de su cargo.

Hollande sí las visitó antes de las elecciones de 2012, pero entonces era solo candidato, y no fue el único que lo hizo. Y entonces hizo una declaración muy significativa: "Si se cree, como es mi caso, en la República, en algún momento hay que pasar por la masonería".


La ocasión la brindaba ahora el tricentenario de la masonería, fundada el 24 de junio de 1717 en una taberna de Londres. Y sirvió para que el jefe del Estado francés evidenciase sus estrechos vínculos políticos con la organización y, sobre todo, identificase la ideología masónica con la constitución republicana. Algo que es inherente en mayor o menor grado a los distintos regímenes surgidos de la Revolución Francesa en el país transpirenaico, y en particular a la Tercera República (1870-1940), cuya legislación laicista, de impronta sectaria, sigue vigente. Pero después de la Segunda Guerra Mundial, cuando ha vivido su apogeo ha sido con Hollande.

Infografía de Le Figaro mostrando la presencia masónica en el primer gobierno de Hollande. Una tercera parte de los ministros lo eran o habían sido (entre ellos el frustrado candidato presidencial Manuel Valls).

De hecho, el todavía presidente ha impreso a su política un carácter marcadamente laicista que le había sido exigido por la misma masonería, según desveló Le Figaro en diciembre de 2012.

Pero este lunes, Hollande ha dado un paso más, al expresar explícitamente los vínculos entre la masonería y los llamados principios republicanos: "Mi presencia constituye un reconocimiento de lo que habéis aportado a la República. La República sabe cuánto os debe y siempre estaréis ahí para defenderla". Una declaración que parece una advertencia contra Marine Le Pen, única candidata vetada expresamente por las logias, tanto en 2012 como en 2017.

Leyes hechas en las mismas logias
Este mismo lunes, en una entrevista publicada por Le Monde, Pierre Mollier, del Gran Oriente y conservador del Museo de la Masonería, visitado por Hollande antes de su discurso de treinta minutos a los hermanos, no podía ser más explícito: "Entre 1880 y 1914, la mayor parte de las grandes leyes que establecen las bases de nuestra sociedad democrática moderna (libertad de prensa, libertad de asociación, inicio de la protección social, escuela laica y gratuita) fueron concebidas primero y promovidas después por las logias".

Algo que, según han dado a conocer ex masones franceses como Maurice Caillet y Serge Abad-Gallardo, sucedió posteriormente con las leyes del aborto o el "matrimonio" gay.

Dos testimonios imprescindibles: Yo fui masón, de Maurice Caillet, y Por qué dejé de ser masón, de Serge Abad-Gallardo.


Ese armazón ideológico sigue vigente hoy, y es al que se refería Hollande. Pero Mollier precisa más: los vínculos entre el Gran Oriente y las instituciones de la República "se reforzaron a partir de los años ochenta [en 1981 accedió François Mitterrand al Elíseo] y luego a principios de este siglo... Jacques Chirac, cuyo abuelo fue un miembro muy activo del Gran Oriente, dedicó una atención especial a los análisis propuestos por las obediencias masónicas y multiplicó sus reuniones con los responsables de la masonería francesa".

¿Candidatos masones "no activos"?
Y, tras señalar que los valores del Frente Nacional francés "son contrarios al humanismo que está en el corazón de la filosofía masónica" y que es "una de las raras razones de exclusión del Gran Oriente", afirma que ninguno de los aspirantes a ganar las elecciones del 23 de abril es "masón activo" (interesante precisión): "Que yo sepa", añade.

El laicismo, "religión de la República"
En su discurso, Hollande reiteró su compromiso con el laicismo de Estado como componente esencial de la ideología republicana: "A partir de 2012 he procurado que pudiésemos llevar esa laicidad a todas partes, sobre todo a nuestras escuelas", afirmó, sabedor de dónde lo decía.

Minuto 0:28: "Habéis tenido que hacer frente a algunas amenazas y reforzar vuestra seguridad aquí, en la rue Cadet, y el Estado ha estado a vuestro lado para protegeros, porque al atacar a la masonería, el objetivo era directamente la República": una clara confesión de parte.

En efecto, según Serge Moati, antiguo miembro del Gran Oriente, hay otras logias más "espiritualistas", pero el presidente quiso acudir a ésta porque "esta logia fue la artífice de la ley de 1905" de separación de la Iglesia y Estado, ley que fue rechazada por San Pío X con la encíclica Vehementer Nos, porque colocaba a la Iglesia de Francia "en una situación indigna y lamentable" tras "los numerosos ataques dirigidos a las instituciones cristianas por las autoridades públicas".

En una entrevista posterior a la visita y el dicurso presidenciales, el gran maestre del Gran Oriente de Francia, Christophe Habas, reiteraba la militancia laicista de la masonería e incluso aceptaba su anticlericalismo.


"Es un anticlericalismo circunstancial", precisa (a partir del minuto 17:30), "si la Iglesia sale de sus competencias para entrar en el debate político. La laicidad consiste en la neutralidad confesional del Estado y correlativamente en la neutralidad política de la religión".

Principio que tal vez sea masónico, pero no es católico, y en la encíclica citada San Pío X lo rechazaba citando a León XIII y su Inmortale Dei: "Error grande y de muy graves consecuencias es excluir a la Iglesia, obra del mismo Dios, de la vida social, de la legislación, de la educación de la juventud y de la familia".

La ley de 1905 "significaba una victoria de la masonería infinitamente mayor que las representadas por la Constitución Civil del Clero y demás leyes contra la Iglesia aprobadas por la Asamblea [a partir de 1789]", explica Alberto Bárcena, autor de Iglesia y Masonería. Las dos ciudades: "Porque permaneció. Revestida de tolerancia, igualdad y filantropía; pero, por eso mismo, duradera bajo su camuflaje 'democrático' de persecución religiosa de perfil bajo".


Durante la presidencia de Hollande, que con esta visita al Gran Oriente muestra cuáles han sido sus directrices, la masonería ha criticado el rechazo en la calle de los católicos al "matrimonio" homosexual (Manif pour Tous), a la eutanasia y al aborto. Siempre bajo la defensa de un "laicismo" que se ha vuelto a demostrar esencial al régimen.

Vincent Peillon, ministro de Educación entre 2012 y 2014 y ahora eurodiputado, lo dijo con claridad en su libro La Revolución no ha terminado: "La laicidad puede considerarse como la famosa religión de la República buscada después de la Revolución".

ENTREVISTA AL PAPA EN LA REVISTA DE LOS "SIN TECHO" DE MILÁN: PROPONE DAR LIMOSNA MIRANDO A LOS OJOS

Religión en Libertad

Entrevista al Papa en la revista de los sin techo de Milán: propone dar limosna mirando a los ojos

El Papa Francisco ha concedido una entrevista a Scarp de'Tenis (www.blogdetenis.it), un periódico mensual financiado por Cáritas de Milán desde los años 90, redactado por periodistas profesionales pero vendido en las calles y en parroquias por personas sin hogar y marginadas. Una asociación de amigos del mensual acompaña a los vendedores para ayudarlos de forma íntegra. Cada ejemplar vale 3 euros, y el vendedor se queda uno por ejemplar. 

La entrevista tiene como motivación la anunciada visita del Papa a Milán, la gran ciudad industrial del norte de Italia, y la diócesis más poblada de Europa, programada para el 25 de marzo. La Sala de Prensa vaticana ha publicado estos extractos en español.
 
- Santo Padre, hablemos del pueblo de los invisibles, de las personas sin domicilio fijo. Hace unas semanas, al comienzo del invierno y del gran frio  dio órdenes de acogerlos en el Vaticano, de abrir las puertas de las iglesias. ¿Cómo fue acogido su llamamiento?
- El llamamiento del Papa fue escuchado por muchas personas y muchas parroquias... En el Vaticano hay dos parroquias y cada una  ha acogido a una familia de Siria. Muchas parroquias en Roma han abierto sus puertas a la acogida y sé que otras, que no tienen sitio, han recogido  dinero para pagar el alquiler durante un año a  las personas y familias necesitadas.

»El objetivo debe ser  la integración, es importante que los acompañen durante un período inicial. En muchas partes de Italia se ha hecho. Las puertas se han abierto en muchas escuelas católicas, conventos, en muchas otras estructuras. Por eso  digo que el llamamiento fue escuchado. También sé de muchas personas que han dado donativos en metálico para pagar el alquiler de las personas sin domicilio fijo.

 "Metámonos en los zapatos de los demás", propone el Papa


- En el pasado, todo el mundo ha escrito sobre los zapatos del Papa, zapatos de trabajador y de caminante. Y hace poco fue a una tienda para comprarse un par nuevo. ¿Por qué tanta atención? ¿Tal vez porque hoy en día es difícil meterse en los zapatos de los demás?
- Es muy difícil meterse en los zapatos, en el lugar  de los demás, porque a menudo somos esclavos de nuestro egoísmo. En un primer nivel, podemos decir que la gente prefiere ocuparse de sus propios problemas sin querer ver el sufrimiento u otras dificultades. Pero hay otro nivel.

»Ponerse  en los zapatos de los demás significa tener una gran capacidad de comprender, de entender los momentos y las situaciones difíciles. Si pensamos, además, en las existencias que están hechas a menudo de soledad,  ponerse en los zapatos del otro significa servicio, humildad, generosidad, que es también la expresión de una necesidad. Necesito que alguien se ponga en mis zapatos. Porque todos necesitamos comprensión, compañerismo y un consejo.

»Cuántas veces he conocido a personas que, después de haber buscado consuelo en un cristiano, ya sea un laico, un sacerdote, una monja, un obispo, me dice: "Sí, me ha escuchado, pero no me ha entendido." Entender significa ponerse en  los zapatos de los demás.

- Santidad, cuando encuentra a una persona sin domicilio fijo, ¿qué es lo primero que le dice?
- "Buenos días", "¿cómo estás?”… Las personas que viven en la calle entienden de inmediato cuando hay un interés real por parte de la otra persona o cuando hay,  no quiero decir  ese sentimiento de compasión, pero sí, ciertamente de  pena. Se puede ver una persona sin hogar y mirarlo como una persona, o como un perro. Y ellos se dan cuenta de esta forma diferente de mirar.

»En el Vaticano es  famosa la historia de una persona sin hogar, de origen polaco, que solía estar en la Piazza Risorgimento en Roma. No hablaba  con nadie, ni siquiera con los voluntarios de Cáritas que por la  noche le llevaban una comida caliente. Sólo después de mucho tiempo consiguieron que les contase su historia: "Soy un sacerdote, conozco muy bien a vuestro Papa, estudiamos juntos en el seminario."

»La voz llegó a San Juan Pablo II, que oyó el nombre, confirmó que había estado con él en el seminario y quiso encontrarlo. Se abrazaron después de cuarenta años, y al final de la audiencia, el Papa pidió ser confesado por el sacerdote que había sido su compañero. "Pero ahora te toca a ti," dijo el Papa. Y  su compañero de seminario fue confesado por el Papa.

»Gracias al gesto de un voluntario, de una comida caliente, de unas palabras de consuelo, de una mirada  bondadosa, esta persona pudo recuperarse y hacer una vida normal que lo llevó a ser capellán de un hospital. El Papa lo había ayudado, por supuesto, esto es un milagro, pero también es un ejemplo para decir que las personas sin hogar tienen una gran dignidad.

»En el arzobispado de  Buenos Aires en una reja entre un portal y la acera vivían una familia y una pareja. Los encontraba cada mañana cuando salía. Los saludaba e intercambiaba unas palabras con ellos. Nunca pensé en echarles. Alguien me dijo: "Ensucian la Curia," pero la suciedad está dentro. Yo creo que hay que hablar con la gente con gran humanidad, no como si tuvieran que pagarnos  una deuda y no tratarlos como si fueran pobres perros”.

- Muchos se preguntan si es justo dar limosna a las personas que piden ayuda en la calle. ¿Qué responde?
- Hay tantos argumentos para justificarse a sí mismo cuando no se da limosna... "¿Pero cómo, yo le doy el dinero y luego se lo gasta en un vaso de vino?". Un vaso de vino es la única felicidad que tiene en la vida, eso está bien. Pregúntate, más bien,  que es lo que  haces tu en secreto, que felicidad buscas a escondidas. O bien, a diferencia de él, eres más afortunado, tienes una casa, una esposa, hijos... ¿qué es lo que te lleva a decir "ocupaos vosotros de él”?

»Una ayuda siempre es justa. Desde luego, no es bueno lanzar al pobre solo algunas monedas.  Es importante el gesto, ayudar a los que piden  mirándoles a los ojos y tocando sus  manos. Echar el dinero y no mirar a los ojos, no es un gesto de cristiano… Enseñar  la caridad no es descargar las propias culpas, pero es un acercarse, un mirar a una miseria que llevo dentro de mí y que el Señor comprende y salva. Porque todos tenemos miserias dentro”.

- En varias ocasiones el Papa se ha pronunciado en defensa de los migrantes invitando a la acogida  y a la caridad. Milán, en este sentido es una capital de acogida. Pero hay muchos que se preguntan si realmente se puede acoger a  todos  sin distinción o si es necesario establecer un límite
- Los que llegan a Europa huyen de la guerra o del  hambre. Y de alguna manera somos culpables porque explotamos sus tierras, pero no hacemos ningún tipo de inversión para que ellos puedan beneficiarse. Tienen derecho a emigrar y tienen derecho a ser acogidos y ayudados. Pero esto debe hacerse con esa virtud cristiana que debe ser propia de los  gobernantes: la prudencia.

»¿Qué significa? Significa aceptar a todos aquellos que se "pueden" acoger. Y esto con respecto a los números. Pero es igualmente importante reflexionar sobre "cómo" acoger. Porque acoger significa integrar. Esto es lo más difícil, porque si los inmigrantes no se integran, se guetizan. Integrar, significa entonces, entrar en la vida del país, respetar la legislación del país, respetar la cultura del país, pero también respetar la propia cultura y las propias riquezas culturales.

»La integración es un trabajo muy difícil…. Recibir, acoger, consolar e integrar inmediatamente. Lo que falta es la integración. Cada país debe ver a cuantos puede acoger. No se puede acoger si no hay posibilidad de integración.

- En la historia de su familia, está la travesía del Oceano por su abuelo y su abuela, con su padre... ¿Cómo se crece siendo hijo de emigrantes? ¿Se ha sentido algunas vez desarraigado?
- Nunca me sentí desarraigado. En Argentina todos somos emigrantes. Por eso allí el diálogo interreligioso es la norma. En la escuela había judíos llegados en su mayoría de Rusia y musulmanes sirios y libaneses, turcos o con el pasaporte del Imperio Otomano. Había mucha hermandad.

- ¿Qué es lo que más echa de menos de Buenos Aires? ¿Los amigos, las visitas a  las villas miseria, el fútbol?
- Sólo hay una cosa que echo mucho de menos: la posibilidad de salir y pasear por la calle. Me gusta ir a visitar  las parroquias y conocer gente.

- Milán está lista para recibirle a finales de marzo. Empezamos por las organizaciones benéficas, las asociaciones de voluntarios, los que se preocupan por dar a las personas sin hogar un lugar para pasar la noche, alimentación, salud, oportunidades para la redención. En Milán nos enorgullecemos de ser capaces de hacerlo bastante bien. ¿Es suficiente? ¿Cuáles son las necesidades de los que han terminado en la calle?
- Sencillamente, estas personas necesitan  lo mismo que los emigrantes, es decir, la integración. Desde luego, no es fácil de integrar una persona sin hogar, porque cada una de ellas tiene una historia especial. Por eso tenemos que acercarnos  los unos  a los otros, encontrar maneras de ayudar y echarles una mano.

-A menudo se dice que los pobres puede cambiar el mundo. Pero es difícil que haya  solidaridad donde hay pobreza y miseria, como en las periferias de las ciudades. ¿Qué piensa?
- Le hablo de mi experiencia en Buenos Aires. En los barrios pobres hay más solidaridad que en los del centro. En las villas miseria hay muchos problemas, pero a menudo los pobres son más solidarios entre sí porque sienten que se necesitan mutuamente. He encontrado más egoísmo en otros barrios, no quiero decir  ricos porque sería calificar descalificando, pero la solidaridad que vemos en los barrios pobres, no se ve en otros lugares, aunque la vida sea más complicada y difícil.

»En los barrios pobres, por ejemplo, se ve más la droga , pero sólo porque en otros barrios está "tapada" y se usa con  guantes blancos.

-Ultimamente hemos intentado leer Milán de una forma diferente, partiendo de los últimos y de la calle, y con los ojos de las personas sin hogar que acuden a un centro de día de Caritas Ambrosiana. Con ellos hemos publicado una guía de la ciudad vista desde la calle. Santo Padre, ¿qué conoce de la ciudad y que espera de su inminente visita?
- No conozco Milan. He estado allí sólo una vez, por unas horas, en los años setenta. Pero tengo un gran deseo, espero conocer a tanta gente. Es mi  mayor expectativas: sí, espero encontrar a tanta gente...

"LA IGLESIA NO QUIERE SUSTITUIR AL ESTADO PERO NO SE QUEDARÁ AL MARGEN DE SU LUCHA POR LA JUSTICIA"

Religión en Libertad

«La Iglesia no quiere sustituir al Estado pero no se quedará al margen de la lucha por la justicia»


La propuesta académica de un manual de Moral Social, su necesario rigor científico, no es incompatible con un marco más amplio de destinatarios no especializados, supuesto su triple objeto: el comportamiento personal en el plano social, las estructuras sociopolíticas que regulan la vida social y los valores culturales presentes en la esfera social.
Esto es lo que ocurre con Moral socioeconómica y política, editado por la Universidad de Navarra (EUNSA, www.eunsa.es), el último libro del teólogo Roberto Esteban Duque, un sacerdote cuya dedicación a la investigación y el ensayo ha quedado acreditada en varias de sus obras anteriores, mostrándose capaz de articular el discurso teológico con el análisis social y político.
- Habrá quien piense que un cura de pueblo libra otras batallas...
- Cualquier trabajo exige preparación y dedicación permanente. El sacerdote librará mejor cualquier batalla con una buena formación académica. Lo prevalente es el encuentro con Dios en la oración, la Eucaristía y el contacto diario con las personas, pero una parte considerable del tiempo será justo reservarla a la propia formación. En realidad, nunca imaginaba una dedicación tan enérgica y pregnante al estudio. Y menos todavía especializarme en algo como Teología Moral, donde terminé por ocupar la mayor parte del tiempo. Pero tampoco entraba en mis cálculos ser sacerdote. En todo caso, mi vocación de estudio nunca estuvo separada de mi pasión por anunciar el Evangelio, que es el mayor y más gratificante de mis empeños.

- ¿La docencia es  un destino inevitable cuando se han publicado dos manuales de moral?
- No es un obligatorio colofón a una trayectoria personal. El sacerdote está puesto al servicio de una diócesis. Sólo cuando el obispo considera necesario, por diversas circunstancias, realizar ese servicio uno debe estar disponible.

- ¿Qué es este nuevo libro, Moral socioeconómica y política?
- Un texto necesario, si bien con las limitaciones propias de un manual, por cuanto recoge temas de gran actualidad en la moral social y económica, como la economía de mercado o el liberalismo económico, la propiedad o la economía del bien común; problemas urgentes de ética política, en un tiempo de relativismo cultural, donde se pretenden homologar los comportamientos y estilos de vida; y también los principios morales del Estado y del bien común que deberán regir la vida política. Todo ello precedido por las raíces bíblicas de la doctrina moral en relación con la convivencia y los fundamentos de la moral social, económica y política: la dignidad de la persona y los derechos que derivan de dicha dignidad.

  Moral socioeconómica y política, una reflexión sobre
la sociedad, la economía y la política desde la fe y
la doctrina social de la Iglesia en nuestros días
 

- El sistema dominante en la actualidad es la economía de mercado, un sistema económico basado en la propiedad privada y en la libertad de iniciativa de los sujetos económicos, y donde la coordinación de las actividades se deja en manos del mercado. ¿Cuál es la doctrina de la Iglesia sobre la economía de mercado?
- Para la doctrina social católica, la economía de mercado constituye la forma fundamental del ordenamiento económico, con la condición de que se le confiera un ideal verdaderamente humano. El Magisterio de la Iglesia dirige sus críticas no contra la economía de mercado, sino contra el conjunto de ideas y valores que la sustentan, como es el caso de la ideología liberal. Ha sido el error en las ideas y en los valores lo que ha hecho del sistema económico un peligro para el hombre. La Iglesia parte de una concepción integral del hombre como ser racional y libre, creado por Dios, sujeto de derechos y obligaciones, social por naturaleza y redimido por Cristo. Existen una pluralidad de ideologías y valores, de visiones del hombre y de la sociedad, que no resultan compatibles con esa imagen y que no contribuyen al bien del hombre.

»La economía de mercado es un instrumento técnico que produce excelentes resultados en términos de eficiencia. Sin embargo, moralmente se encuentra en estado deficitario, debido a un sistema de valores que no responde a la verdad del hombre ni a su fin. Sólo la conversión del corazón, que lleve a nuevas ideas y valores perfectamente asentados en la naturaleza del hombre y en la doctrina social de la Iglesia, permitirá la reforma de las instituciones y del Estado, así como la corrección de las costumbres, capaz de garantizar el respeto a la dignidad de la persona, la atención al bien común y la solidaridad entre los hombres y los pueblos. La Iglesia, en fin, no rechaza la economía de mercado siempre que se apoye en un conjunto de ideas y valores éticamente correctos, y se desarrolle en una gama de instituciones y normas sociales inspiradas en los mismos valores.
- ¿Y respecto a la propiedad privada?
- La propiedad se fundamenta en la Biblia y en la Tradición. Es de derecho natural el destino, el uso y la apropiación por parte del hombre. Ahora bien, la tradición cristiana no ha sostenido nunca este derecho (el de propiedad privada) como absoluto e intocable. Al contrario, siempre lo ha entendido en el contexto más amplio del derecho común a todos a usar los bienes de la entera creación: el derecho a la propiedad privada como subordinado al derecho al uso común, al destino universal de los bienes. Por lo demás, el Magisterio admite, en determinadas circunstancias, la legitimidad de la socialización e incluso de la estatificación de algunos medios, que se hará conforme a cuatro principios que deberán respetarse: principio de la propiedad privada, principio del bien común, principio de subsidiariedad y principio de solidaridad.

- ¿Qué aporta su manual respecto a los manuales ya existentes?
- Cada autor posee su propio estilo y acentúa aspectos distintos a la hora de tratar las diversas cuestiones. Más allá de esta diferencia, presento un manual con un sólido armazón de filosofía moral, algo inusitado en este tipo de obras, así como una abundante producción de pensamiento cultural y contemporáneo, con la descripción de la fluctuante actividad social y política de la historia reciente, que contribuyen a enriquecer un texto de moral social que no se aparta en lo esencial de los contenidos propuestos por la constitución pastoral Gaudium et spes. Por lo demás, tampoco creo que exista un manual que recoja el pontificado del Papa Francisco, como aquí también se hace, abundando incluso en su pensamiento social. En realidad, el Magisterio y la doctrina de la Iglesia recorren la obra de un modo transversal.

- En esa “fluctuante actividad social y política”, ¿qué papel desempeña la Iglesia?
- La Iglesia no puede desinteresarse del ámbito social, no es indiferente a cuanto en la sociedad se decide, a la calidad moral de la vida social. La sociedad, y con ella la política, la economía, el trabajo, el derecho, la cultura no constituyen un ámbito meramente secular y mundano, y por ello marginal y extraño al mensaje y a la economía de la salvación. La sociedad, con todo lo que en ella se realiza, atañe al hombre. También en el campo social, como dondequiera se planteen cuestiones sobre moral, jamás puede la Iglesia descuidar ni olvidar el mandato de vigilancia y de magisterio que le ha sido impuesto por Dios. Asimismo, la Iglesia no quiere ser un agente político, pero mantiene un gran interés por el bien de la comunidad política. Con su doctrina social, argumentada con aquello que es conforme con la naturaleza del hombre, la Iglesia contribuye a realizar lo que es justo, ayudando a anteponer las exigencias de la justicia a los intereses personales, partidistas o de un Estado.

- ¿Cómo valora las actuales relaciones de la Iglesia en España con el Estado?
- Hace unos días leía un artículo interesante en The Economist, donde el profesor Pasquale Annicchino se preguntaba: "¿Puede haber un líder político católico?". La evidencia sugiere -decía- que cualquier aspirante que intente revertir las cuestiones bioéticas reproductivas está condenado a fracasar en tiempos de grandes cambios culturales y en unas sociedades cada vez más secularizadas.

»Si exceptuamos Estados Unidos, con los efectos inciertos del enojoso huracán Trump, o la Polonia poscomunista, ni siquiera un líder católico como Françoise Fillon (en horas bajas por los indicios de malversación de fondos públicos y abuso de bienes sociales), comprometido a no legislar la gestación subrogada o la inseminación artificial, estaría dispuesto a revocar la legislación liberal sobre el aborto porque, en su opinión, “no es de interés público reabrir ese debate”. El Partido Popular en España, anquilosado en el homo oeconomicus, ha menospreciado el debate cultural e ideológico porque, a su juicio, no le reportaría un mejor rédito electoral reabrirlo o “revertir las cuestiones bioéticas”. El debate cultural o ideológico está cedido estratégicamente a la izquierda. Sólo el tiempo dirá si el espacio ideológico de la derecha española está polarizado en el PP de Rajoy, porque, como sostenía Giuseppe Mazzini, “las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo”.

»Las relaciones de la Iglesia con el Estado son relaciones pactadas en unos Acuerdos, donde existe un mandato constitucional de cooperación con la Iglesia católica y las diversas confesiones religiosas. En mi opinión, ningún gobierno democrático ha sido capaz de elaborar una línea cultural y política sobre la cuestión religiosa. Por lo que respecta a la institución de la Iglesia, la débil reacción de la actual jerarquía católica ante la deriva ideológica provocada por leyes inicuas, como las que destruyen la familia, revela una Iglesia entumecida y domesticada. La teología se encuentra sumida en una grave crisis intelectual y el clero está siendo abatido por la religión secular. Incluso algunos prelados ofrecen un lamentable espectáculo de ambigüedades con la canonización de la subjetividad de la conciencia desde tribunas de alta responsabilidad eclesiástica, a raíz de la publicación de la exhortación apostólica Amoris laetitia.
- ¿Cómo deberían ser entonces esas relaciones?
- Hay que reconocer la existencia de valores morales que preceden y son independientes del Estado, y que deberán informar la actividad política. Una auténtica laicidad de Estado evitará dos extremos: la imposición coercitiva de una teoría moral convirtiéndose en un Estado ético, así como el rechazo de las instancias morales provenientes de tradiciones culturales o religiosas. La ética política tiene una dependencia relativa de la ética personal, y el Estado no puede imponer una deriva individualista moralmente inaceptable para el bien común.

»Esa distinción implica, en segundo lugar, que el Estado no puede gobernar las conciencias, puesto que el fundamento moral de la política se encuentra fuera de ella, y que la Iglesia no posee ningún poder político coercitivo, puesto que su pertenencia a ella es voluntaria y su potestad es espiritual y no política. De esta manera, Estado e Iglesia se adecúan a sus propias funciones, garantizando así la libertad religiosa y social.

»Finalmente, hay que favorecer un clima de armonía y colaboración entre la Iglesia y el Estado. Tanto una como otra no pueden dejar de encontrarse. La función de la religión es de naturaleza espiritual, pero en cuanto inserta en una realidad histórica precisa estructura social y dimensión jurídica en el seno de la sociedad civil. Por su parte, el Estado reconocerá los fines y bienes de la comunidad religiosa, dentro de los límites del bien común, sin interponerse en su organización interna. Asimismo, la Iglesia, sin la pretensión de sustituir al Estado, no se quedará al margen de la lucha por la justicia, siendo ésta también tarea del Estado. Tanto la Iglesia como el Estado están al servicio del hombre; ambas comunidades podrán cumplir la propia función con tanta mayor eficacia para bien de todos, cuanto más sana y mejor sea la cooperación entre ellas. Si el Estado ignora a la Iglesia se pondrá en contradicción consigo mismo, al obstaculizar los derechos y deberes de los ciudadanos católicos.


- Se dice que vivimos tiempos de profunda secularización que no encuentran fácil respuesta...
- Así es, lo cual nos llevaría a una exigencia de formación permanente a la que intenta dar respuesta la aparición de Moral socioeconómica y política, . Si no queremos caer en un periodo de secularización ética y sociopolítica, donde los actos humanos sólo se explican por su referencia a la sociedad y no por la naturaleza, reeditar un tiempo posmoderno por reacción al moderno ilustrado, o un confuso pensamiento débil y fragmentario, el desarrollo integral de la persona humana deberá estar en el centro de cualquier estudio que pretende elaborar la doctrina social, sabiendo que los problemas de la reflexión ético-teológica son siempre difíciles a causa de su novedad y las aspiraciones éticas de nuestro tiempo con el fin de realizar una acertada síntesis entre lo viejo y lo nuevo.

Roberto Esteban Duque es sacerdote y doctor en Teología Moral. Profesor de Teología Moral en el Seminario Mayor de Cuenca, es autor de obras de tipo académico (La concupiscencia en el Magisterio de Juan Pablo II y A la búsqueda de la felicidad. Estudio sobre el tema de la felicidad en los manuales de Teología Moral en España 1979-1993) y otras dirigidas a público no especializado (Ensayo sobre la muerte, La verdad del amor, La dificultad para creer, La voz de la conciencia y La exigencia de la santidad). En la actualidad, es párroco de Honrubia, columnista en La Gaceta y colaborador de la revista Palabra. En ediciones EUNSA ha publicado Teología Moral Especial.

EL EDÍCULO DEL SANTO SEPULCRO SIN MULETAS

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Después de diez meses de obras, la pequeña construcción que cubre el punto GPS donde se encuentra la tumba de Jesús, llamada Edículo, se ha librado de las vigas de acero instaladas por los británicos en 1947.


La semana pasada, en las noches del 22 al 25 de febrero, los operarios de la Universidad técnica de Atenas quitaron al edificio sus “muletas”. Estaban presentes desde 1947, instaladas por la potencia entonces al mando, para sostener la construcción que amenazaba con derrumbarse.



Para esta ocasión, el equipo dirigido por la profesora Moropoulou, había hecho traer desde Grecia una máquina de alto rendimiento. El martes 21, se realizó una demostración delante de las cámaras: la máquina cortó el acero a una velocidad impresionante gracias a un haz de luz. Sin embargo, puede que debido al número de vigas o a la solidez del acero de Bengala, la máquina no fue capaz de terminar el trabajo, que se finalizó de la forma tradicional con sierras y usando muchas hojas que se gastaron rápidamente entre las vigas.




Construido en 1801, después del incendio de 1808 que destruyó la estructura anterior, el edículo fue dañado, más tarde, por un fuerte terremoto en 1927. En esa época, las Iglesias no llegaron a un acuerdo para su restauración. Entonces los británicos, algunos meses antes de terminar su mandato sobre Palestina, prefirieron rodear de hierro el edificio para impedir que se derrumbara sobre sí mismo.



Setenta años después – gracias a un acuerdo entre las iglesias greco-ortodoxa, latina, representada por los franciscanos de la Custodia y armenia apostólica y como continuación de las obras iniciadas en mayo de 2016 – el edículo ha sido objeto de una restauración estructural de forma que ahora puede sostenerse sin estructura externa.



Los ojos de los habituales aún no se han acostumbrado a un edículo tan desprotegido. De momento, los andamios continúan escondiendo a la vista de los peregrinos y de los turistas este importante cambio. A los equipos que trabajan en el lugar les queda menos de un mes para completar la restauración. El techo del edificio requiere todavía mucho trabajo así como el ajuste final del nuevo sistema de ventilación. También hará falta proceder a la limpieza necesaria para retirar todo el polvo que se ha levantado en la basílica.



Menos de un mes por tanto, hasta la celebración ecuménica con motivo del final de las obras, prevista el 22 de marzo a las 10.



Después, las Iglesias decidirán cómo y cuándo programar la continuación de las intervenciones. De hecho, según la profesora Moropoulou, todo el trabajo realizado pasará a ser permanente al suprimir la causa residual que provoca la fragilidad del conjunto: la humedad del suelo que rodea el edículo. Otra fase de las obras que, según ella, requerirá otros diez meses de trabajo y aproximadamente seis millones de euros adicionales.

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL PAPA PARA MARZO 2017: AYUDAR A LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

ZENIT – Espanol


La Santa Sede ha dado a conocer las intenciones de oración del santo padre Francisco
El Papa Francisco Reza (Foto © Osservatore Romano)
(ZENIT- Ciudad del Vaticano, 28 Feb. 2017).- “La oración es la llave que abre el corazón misericordioso de Dios” escribió el papa Francisco en un ‘tweet’ enviado este 28 de febrero dese la cuenta (@Pontifex_es).
Durante todo el mes de marzo de 2017, cuyo inicio coincide este año con el comienzo de la cuaresma, este Miércoles de Cenizas, el Santo Padre invita a los católicos a rezar por los cristianos perseguidos.
“Recemos por los nuestros hermanos y hermanas perseguidos, para que sientan el apoyo de toda la Iglesia, a través dela oración y de la ayuda material”.
El Papa dará una segunda intención de oración en el ángelus del próximo domingo: “El llamado del ángelus”.
Es posible además descargar en el móvil la aplicación ‘Click To Pray’ para conectarse con más facilidad con el Papa en la oración por los grandes desafíos de la humanidad.
Además en los próximos días el Papa comentará personalmente esta incención en el ‘Video del Papa’.