Ha sido el lunes 31 de agosto,
cuando sobre las once menos diez de la noche, la Junta Permanente del Consejo
de Hermandades y Cofradías de San Fernando hacía públicos los nombramientos más
esperados del año por los cofrades.
La responsabilidad de pregonar
la Semana Santa de 2027 ha recaído en el cofrade de Cristo Rey, José María
Belizón Reina; la presentación del cartel oficial anunciador de la Semana Santa
de San Fernando del año próximo correrá a cargo del cofrade Francisco Manuel
Hernández Rodríguez; la obra la realizará el fotógrafo isleño Miguel Ángel
Fernández Cosme, conocido como “Harry Callahan”.
La imagen que presida el Vía
Crucis oficial de las Hermandades y Cofradías el primer lunes de Cuaresma será
la de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.
Pienso que, como dijo Jesús,
muchos son los llamados y pocos los escogidos. Algo natural en una ciudad de
tanta tradición cofrade y con un destacado número de oradores talentosos que se
desenvuelven muy bien en el atril.
Lo que he observado, desde que
llegó Eduardo Coto Martínez a la presidencia del Consejo, es que está
ofreciendo estas nobles encomiendas a cofrades que seguramente han estado en
muchas quinielas, pero que su número no había salido escogido. Esto es sumamente
enriquecedor porque nos da oportunidad de escuchar otras voces, sentimientos,
pensamientos y formas de vivir este apostolado tan único como especial.
Aun así, me imagino que los
que soñaban con verse en las tablas del Real Teatro de las Cortes tendrán que
seguir esperando. Por supuesto que hay cristianos cofrades, de una experiencia
extraordinaria tanto en bagaje en juntas de gobiernos, que manejan magníficamente
las artes de la literatura y oratoria, pero que todavía no han tenido la dicha
de ser nombrados pregoneros. Cuando existen tantos candidatos y hay que elegir
a uno, son muchos los que se quedan a un ras de saborear la gloria de ser
pregonero de la Semana Santa de La Isla de León.
Hay otros, que se cortaron la
coleta en el momento que lo vieron oportuno, y viven felices alejados de los
focos y micrófonos. Esos son los que objetivamente valoran los nombramientos y
se alegran por las personas elegidas.
Permitidme que, desde la
lejanía de vivir a bastantes kilómetros de San Fernando, haya querido
reflexionar sobre los nombramientos, así como sobre aquellos que les gustaría
verse en el pellejo de los que han sido nombrados.
Mi enhorabuena a los
designados, así como a la Permanente del Consejo de Hermandades y Cofradías de
San Fernando por su acierto.
Solamente he de deciros que os
encomiendo muy especialmente.
Vaya mi agradecimiento, por
una confianza que ya supera los tres lustros, a San Fernando Información y a mi
admirada amiga Aurora Marín Astorga.
Jesús Rodríguez Arias

