miércoles, 31 de enero de 2018

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA




Jesucristo

Señor, ¿a quien iremos sino a ti? Tú solo tienes palabras de vida eterna.... 


Por: Pedro García, Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net 



Jesús nos ha advertido muchas veces que debemos ser personas de fe, y que la fe es la llave que abre todos los tesoros de su Corazón.

En el Evangelio nos va a decir lo mismo, pero de una manera del todo inesperada. Diríamos que lo va a hacer presentándonos un cuadro a contra luz.

Quiere llevar el mensaje de la salvación a un puesto muy querido --¡y tan querido, como es su pueblo de Nazaret!--, pero la incredulidad de sus paisanos va a cerrar todas las puertas a la generosidad de ese su Corazón, tan delicado y sensible.

Jesús llegó a Nazaret acompañado de sus discípulos. El carpintero de antes, el trabajador de los campos, el muchacho bueno y amigo de todos, viene ahora como una persona importante, pues su enseñanza, sus milagros, su fama por toda Palestina hacen de Él un personaje fuera de serie. Jesús, sin embargo, sigue tan humilde y sencillo como antes.

Al llegar el sábado se presenta en la sinagoga como lo había hecho siempre. Aunque ahora lo hace no para escuchar, sino para tomar la palabra y enseñar. Y lo hace tan bien, con tanta gracia y sabiduría, que todos se quedan pasmados.

Vienen entonces los comentarios obligados.
Para unos, este Jesús es algo extraordinario:
- ¿De dónde tanto conocimiento? ¡Pero, cómo domina la Escritura! Y esos milagros que dicen ha hecho en Cafarnaúm y en otras partes... Dios está seguramente con Él.

Otros, sin embargo, se escandalizan y siembran la cizaña entre el auditorio:
- Pero, ¿no es éste el carpintero, el hijo de María? ¿Y no están entre nosotros todos sus parientes? ¿Cómo le vamos a hacer caso?

Jesús se ve aquí como un signo de contradicción. Unos que sí, otros que no... Y con cara triste les asegura a sus paisanos:
- Un profeta no es despreciado sino en su patria, entre sus parientes y en su propia casa.

Así y todo, aún se dignó imponer la mano sobre algunos enfermos y curarlos, porque el corazón le traicionaba siempre. Pero también manifestó sus sentimientos íntimos:
- Me maravilla vuestra incredulidad. Quisiera haberos ayudado más, pero no puedo ante vuestra falta de fe...

Y no tuvo Jesús más remedio que asumir semejante fracaso y marcharse a predicar por los otros pueblos y aldeas.

Al leer este pasaje del Evangelio nos topamos con el problema de la incredulidad y del rechazo de Dios, que es un pecado tan frecuentemente denunciado en la Biblia.

Israel sintió siempre la tentación de volverse a los dioses de los paganos, dejando al Dios que los había sacado de Egipto. Rompían la alianza y se prostituían ante cualquier altar levantado en las colinas a los ídolos de los extranjeros. No escarmentaban con los castigos de Dios, castigos siempre amorosos para apartarlos de esos cultos idolátricos.

Ahora va a ser peor. Ahora rechazan a Dios que se les presenta en Jesucristo. A pesar de los milagros que hace, a pesar de su enseñanza tan bella, a pesar de todo, no creen en Jesús, se escandalizan de Él, y se lo echan bien lejos...

Todo esto, por sus apariencias humildes. Venían de decirse:
Que venga un Cristo fulgurante, y le haremos caso.
Que detenga el sol como Josué, y creeremos en Él.
Que eche bien lejos a los romanos, y lo aceptaremos.
Que someta las naciones de los gentiles a Israel, y entonces sabremos que es el Mesías, el que queremos y esperamos...

Esto pensaban y esto querían los dirigentes del pueblo.

Pero como Jesús no hacía nada de esto, y aseguraba que el Reino de Dios tan esperado era una cosa tan diferente, se vio rechazado como Mesías. Hasta que pudo decir Él mismo sobre la Jerusalén incrédula:
- ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina a sus polluelos bajos las alas, y tú no has querido!...

Esta podría ser nuestra situación, como pueblos y como personas. Pero Dios no quiera que nos suceda algo semejante. Podremos tener nuestras debilidades, colectivas como personales, pero eso de rechazar a Jesucristo, ¡no!...

La fe en Jesucristo y en su Iglesia no la perderemos. A veces se nos presentarán con apariencias humildes y exigentes, cuando nos hablen de puntos de la Ley de Dios que el mundo rechaza. Nosotros, con la gracia de Dios, queremos permanecer fieles y seremos dóciles al Magisterio de nuestros Pastores, que vienen y nos enseñan como enviados del mismo Dios.

¡Señor Jesucristo! Aunque hoy te ves rechazado por muchos, nosotros te acogemos como el Enviado de Dios y como el Salvador. Nuestra respuesta será siempre la de Pedro: -Señor, ¿a quien iremos sino a ti? Tú solo tienes palabras de vida eterna.

EVANGELIO DEL DÍA Y MEDITACIÓN

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Primera lectura

Lectura del 2 libro de Samuel 24,2.9-17

En aquellos dias, el rey David ordenó a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él:
«Id por todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba, a hacer el censo de la población, para que yo sepa cuánta gente tengo. » Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había ochocientos mil hombres aptos para el servicio militar, y en Judá quinientos mil. Pero, después de haber hecho el censo del pueblo, a David le remordió la conciencia y dijo al Señor:
«He cometido un grave error. Ahora, Señor, perdona la culpa de tu siervo, porque ha hecho una locura».
Antes que David se levantase por la mañana, el profeta Gad, vidente de David, recibió la palabra del Señor.
«Vete a decir a David: "Así dice el Señor: Te propongo tres castigos; elige uno, y yo lo ejecutaré.”»
Gad se presentó a David y le notificó:
«¿Qué castigo escoges? Tres años de hambre en tu territorio, tres meses huyendo perseguido por tu enemigo, o tres días de peste en tu territorio. ¿Qué le respondo al Señor, que me ha enviado?»
David contestó:
«¡Estoy en un gran apuro! Mejores caer en manos de Dios, que es compasivo, que caer en manos de hombres.»
Y David escogió la peste. Eran los días de la recolección del trigo. El Señor mandó entonces la peste a Israel, desde la mañana hasta el tiempo señalado. Y desde Dan hasta Berseba, murieron setenta mil hombres del pueblo. El ángel extendió su mano hacia Jerusalén para asolarla. Entonces David, al ver al ángel que estaba hiriendo a la población, dijo al Señor:
«¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el culpable! ¿Qué han hecho estas ovejas? Carga la mano sobre mi y sobre mi familia.»
El Señor se arrepintió del castigo, y dijo al ángel, que estaba asolando a la población:
«¡Basta! ¡Detén tu mano!»

Salmo

Sal 31, 1-2. 5. 6. 7 R. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito. R.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubri mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.

Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R.

Evangelio del día

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos 6,1-6

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
-« ¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía:
-«No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Reflexión del Evangelio de hoy

Ahora, Señor, perdona la culpa de tu siervo

En este pasaje del libro de Samuel vemos, como en tantos momentos de la historia del Pueblo de Israel, cómo Dios muestra su misericordia.
El rey David reconoce que ha obrado mal, y se dirige a Dios para pedir perdón y que caiga sobre él el castigo divino.
Y Dios nuevamente se muestra misericordioso con el rey y con su pueblo.
Nosotros somos humanos, y por lo tanto tenemos la posibilidad de ofender a Dios con nuestras acciones, con nuestras omisiones de acción y con nuestros pensamientos. Muchas veces somos inconscientes de esta realidad en la relación con nuestros hermanos. Y, ¡cuánto nos cuesta reconocer y aceptar que nos hemos equivocado, que hemos obrado a espaldas de Dios y los hombres, y que nuestras acciones han podido separarnos de Dios!
Sin embargo, este es el primer paso para poder recibir la misericordia de Dios: reconocer nuestro pecado.
El segundo paso es pedir perdón, igual o más difícil que el primero. Nos cuesta mucho porque el orgullo, la falta de humildad, nuestro egoísmo, el creernos perfectos… nos dificulta dar este paso. Pero, ¡qué libre se queda el alma cuando somos capaces de “pedir perdón”, no solo a Dios, sino también a nuestros hermanos!
Sabemos que Dios nos escucha siempre y que nos da toto lo que necesitamos, pero hemos de pedírselo. La oración insistente será siempre escuchada, y la petición de perdón siempre tendrá respuesta de Dios en su inmensa misericordia.
Dios siempre nos perdona con tal de que reconozcamos nuestro error y acudamos a Él con humildad.

Nadie es profeta en su tierra

Marcos nos plantea una situación que vivió Jesús al inicio de su vida pública. Situación en la que vemos que sus propios conciudadanos y parientes desprecian las enseñanzas y virtudes de Jesús.
“Nadie es profeta en su tierra”, nos dice el pasaje. Y nosotros… ¿sabemos reconocer y valorar a los “profetas” de hoy en día?
¡Cuánta gente a nuestro alrededor está dando su tiempo, parte de su hacienda, su vida… por los demás!, y ¡cuántas veces nos cuesta reconocerlos como tales! Nos es más fácil justificar sus actos intentando desprestigiarlos. ¿Por qué actuamos así? ¿Quizá por envidia? ¿Quizá por vergüenza? ¿Quizá porque creemos que subestimando al otro ensalzamos nuestras “no acciones”?
Miremos este pasaje… ¿queremos seguir siendo como estos vecinos y parientes?
Sepamos reconocer a los profetas de nuestro tiempo, a los que se desgastan intentando dar un techo a los que no lo tienen; ayudando a tener una vida digna a los que están solos, a los ancianos; a los que ayudan a salir adelante a las madres que quieren tener a su hijo; a los que trabajan por ayudar a los inmigrantes; y más cerca de nosotros a los que dedican tiempo a los demás.
Si no somos capaces de actuar, sí sepamos reconocer la mano de Dios en ellos, y ante todo y sobre todo: oremos.


Dña. Rosa María García O.P. y D. José Llópez O.P. 
Fraternidad Laical de Santo Domingo de Torrent, Valencia.

martes, 30 de enero de 2018

CARLOS CANO: TANGO MALENA

¡¡VIVE 100% VILLALUENGA!!


PARA MEDITAR

Aprende a adaptarte a las necesidades actuales, aprende a situarte en cada momento según sean las circunstancias, sin colocarte en el centro de todos y de todo. Sé humilde con los demás, habla su misma lengua, comprende sus problemas. Huye de la exageración, del desequilibrio, del exceso de ego. 

MATARON A SU HIJO PEQUEÑO Y TUVIERON QUE HUIR DE QARAQOSH: VIVIMOS COMO LOS PRIMEROS CRISTIANOS

Religión en Libertad

Mataron a su hijo pequeño y tuvieron que huir de Qaraqosh: «Vivimos como los primeros cristianos»

El 6 de agosto de 2014, la ciudad iraquí de Qaraqosh cayó en manos del Daesh. Sin otra opción que la huida, los cristianos salieron de sus casas con lo puesto y unas pocas pertenencias, formando así un verdadero tsunami humanitario.

A pesar del miedo, hubo quienes se quedaron en Qaraqosh para proteger a sus familiares más ancianos. Ajenos de la gravedad de la situación, David y su primo Mirat jugaban despreocupados junto con otro amigo en el patio de su casa cuando cayó el primer misil en la ciudad, justo donde estaban los pequeños. El amigo quedó gravemente herido, sin embargo, no se pudo hacer nada por la vida de David y su primo.

El dolor por la pérdida de un hijo
Sus padres aún no han logrado superar la desoladora realidad. Adip, la madre del pequeño David, apenas pronuncia palabra y la imagen de su rostro refleja que el dolor sigue muy presente, tanto en ella como en toda la familia Alyias.

Sus vecinos también sufrieron los bombardeos  incesantes durante días: “Hacía un calor insoportable, sufrimos bombardeos durante 3 y cuatro días seguidos. Toda mi casa temblaba una barbaridad” explica Loay, el padre de familia.


Presos del miedo, cogieron su coche y algo de ropa y se pusieron rumbo a Erbil, capital del Kurdistán iraquí. El matrimonio tenía un bebé y la mujer, Haibat, estaba embarazada de su segundo hijo.

"Vivimos como los primeros cristianos"
La carretera estaba abarrotada de gente. En un trayecto que normalmente se recorre en 30 minutos ese día llegaron a Erbil en 12 horas. Al entrar en la ciudad, lo primero que hicieron fue tumbarse en el suelo de los jardines de la parroquia de Mar Elia a descansar.

Salvaron sus vidas, pero dejaron todo atrás. La familia Alyias no llevaba ni pasaporte, lo que hacía muy complicado optar a una posible salida del país. Por su parte, la familia de Loay permaneció en Erbil, ayudados en todo momento por la comunidad cristiana: “sin la Iglesia viviríamos en el desierto, sé que no estoy solo. Ha sido la Iglesia la que se ha preocupado de todos nosotros”.

Finalmente, Haibat dio a luz a su pequeño en el distrito de Ankawa, donde han vivido durante estos años en una caseta prefabricada: “vivimos como los primeros cristianos: en comunidad y compartiendo todo”.

 
La misericordia cristiana de Irak
Las casas de los cristianos de Qaraqosh fueron desvalijadas y empleadas como campo de tiro o de refugio para las milicias del Daesh. Los yihadistas trasladaron todas las pertenencias cristianas a Mosul, donde fueron vendidas en un mercadillo con una etiqueta identificativa que decía: “esto pertenecía a paganos”.

A pesar de todo el sufrimiento, Loay no tiene palabras de rencor ni odio contra los que expoliaron su casa y les forzaron al exilio: “seguimos las enseñanzas de Jesús, que nos enseñó a ser misericordiosos y a perdonar; pido a Dios que perdone sus pecados. No les haremos ni les deseamos nada malo”.

Tras el derrocamiento del Daesh en las ciudades del norte de Irak, los cristianos quieren volver y reconstruir sus hogares. Para hacer esto posible, Ayuda a la Iglesia Necesitadasigue con su campaña “Ayúdales a volver”, que está facilitando el regreso de miles de cristianos a la Llanura de Nínive, territorio histórico del cristianismo en Irak.

Si quiere colaborar con la campaña de auxilio a los cristianos iraquíes "Ayúdales a volver" de Ayuda a la Iglesia Necesitada, puede hacerlo pinchando AQUÍ.

NACE EN SEVILLA PLATAFORMA INFORMATIVA AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACIÓN

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Sevilla (Jueves, 25-01-2018, Gaudium Press) "Archisevilla Siempre Adelante", así se llama la nueva iniciativa informativa que este miércoles 24 de enero ha presentado la Archidiócesis de Sevilla en el marco de la fiesta de San Francisco de Sales, patrono de la prensa católica y periodistas.
El proyecto- al que se accede ingresando a www.archisevillasiempreadelante.org- es impulsado por la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación y tiene un "inequívoco carácter pastoral", según ha destacado la jurisdicción eclesial en una nota de prensa emitida desde su sitio web. El site ha sido configurado como una plataforma evangelizadora para aprovechar las nuevas tecnologías con un propósito misionero.
Tal como indica la jurisdicción eclesial española en la nota, la plataforma "nace con vocación de misión hacia los alejados de la fe o de la Iglesia, así como complemento y base de recursos pastorales al que podrán acudir los agentes de pastoral de todos los ámbitos eclesiales de la Iglesia diocesana".
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La presentación del nuevo espacio web ha corrido por cuenta de Mons. Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla y el Delegado de Medios de Comunicación / Foto: Archidiócesis de Sevilla.
Justamente uno de los objetivos de la iniciativa es dar respuesta a los desafíos que plantean las diferentes acciones pastorales. Por eso el nuevo espacio virtual ha sido concebido en un formato dinámico y de continuo cambio.
"Los objetivos están claramente contemplados en las Orientaciones Pastorales para este quinquenio, y esta plataforma es un medio, un canal al servicio de esta dinámica de Iglesia en salida", explican desde la diócesis.
Cinco son las secciones contenidas en la plataforma. Éstas se titulan: Camina, Encuentra, Reza, Expresa y Pregunta. Cada una da respuesta a diferentes cuestiones pastorales, como es la iniciación cristiana, la catequesis, de qué manera se puede ser solidario y participar de la acción caritativa de la Iglesia; cómo se reza, qué habla la música, la literatura, el cine, entre otros.
"Las cinco secciones en torno a las que se desarrolla ‘Archisevilla Siempre Adelante' se presentan con una invitación. En Camina, Encuentra, Reza, Expresa y Pregunta se sugieren propuestas que aspiran a reflejar la vida de nuestra Archidiócesis. De una Iglesia viva, que sale al encuentro, disponible y con respuestas adaptadas a unos canales que se han consagrado plenamente como parte de las rutinas diarias de jóvenes y mayores", expone la Archidiócesis sevillana en la nota.
La presentación del nuevo espacio web ha corrido por cuenta de Mons. Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla, quien acudió en compañía de Adrián Ríos, delegado diocesano de Medios de Comunicación; Manuel Jiménez y Olga Malthus, colaboradores de la Delegación de Medios.
Para Ríos "Archisevilla Siempre Adelante", canaliza la dimensión misionera intrínseca, "anunciando la Buena Noticia a través de los canales que hoy en día sirven de punto de encuentro entra las personas".
Con información de archisevilla.org.



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