miércoles, 31 de diciembre de 2014

LAS RIQUEZAS BARATAS.





Me pregunto si unos ciertos grados de estrechez no serán un don para el mundo...


Por: José Luis Martín Descalzo | Fuente: Razones para la Alegría



Supongo que a estas alturas ya nadie duda de que vamos hacia un mundo de estrecheces. Las vacas gordas pasaron a la historia y parece que para todos llegó el tiempo de apretarse el cinturón (aunque los pobres se quedaron sin agujeros que apretar hace mucho tiempo). Primero le llegó el agua al cuello a las clases medias; hoy, hasta los más derrochones se ven obligados a mirar la peseta.

¿Es esto una desgracia? Lo es, desde luego, para cuantos pasan hambre. Pero yo me pregunto si unos ciertos grados de estrechez no serán un don para el mundo y no nos empujarán a descubrir todas esas otras fortunas baratísimas que hoy tenemos medio olvidadas.

Porque -aunque de esto apenas se hable- hay riquezas carísimas y riquezas baratas. Y sería dramático que mientras la gente se pasa la vida llorando por no poder alcanzar los bienes caros, se dejasen de cultivador los que tenemos al alcance de la mano.

La más grande y barata de las riquezas es, por ejemplo, la amistad. Un buen amigo vale más que una mina de oro. Sentirte comprendido y acompañado es mayor capital que dar la vuelta al mundo. Un corazón abierto es espectáculo más apasionante que las cataratas del Niágara. Alguien que nos ayude a sonreír cuando estamos tristes es más sólido que mil acciones en bolsa. ¡Y qué barato es tener un buen amigo! Cuesta menos que una caña de cerveza, menos que una barra de pan. ¡Y es más sabroso! Lo pueden tener los pobres y los ricos y casi les es más fácil a los primeros. Hay amigos en todas partes, de todas las edades, de mil ideologías, de muy diversos niveles culturales. Quién sabe si cuando todos vayamos siendo pobres descubriremos mejor esa propiedad milagrosa de la amistad con la que no contábamos.

También se puede ser gratuitamente millonarios de sol, de aire limpio, de paisajes. Hace falta dinero para hacer un safari por Africa Central, pero no hace falta una sola moneda para acariciar la cabeza de un perro y ver cómo levanta hacia nosotros sus ojos agradecidos. ¿Recuerdan a aquel grupo de pobres que en "Milagro en Milán" se sentaban cada tarde a disfrutar del maravilloso y baratísimo espectáculo de una puesta de sol? Jamás compañía teatral alguna alcanzó mayor belleza, nunca pintor alguno mezcló mejor los colores. ¿Y quién podría asegurar que una cena de gala en el Waldorf Astoria produce mayor gozo que una tarde de primavera bajo la sombra de un sauce?

Y el placer milagroso y baratísimo de la música. Lo que más agradezco yo a nuestra civilización es esta posibilidad de que un pequeño aparato de poco más de medio kilo de peso te conceda algo que hubiera enloquecido a Beethoven: poder disfrutar de todas las orquestas del mundo con sólo ir movimiento suavemente el mando de una aguja. Lo que en el siglo XVIII no podían permitirse ni los emperadores lo tengo yo ahora a diario. ¿Y qué mina de diamantes me haría tan fabulosamente rico como el poder tener en mi oído y en mi alma el concierto de violoncello de Schuman o las vísperas de Monteverdi? No cambiaría yo, verdaderamente, un pequeño transistor por un palacio en Arabia. Porque aun cuando la charlatanería está invadiendo a no pocas emisoras, aún queda casi siempre la posibilidad de encontrar entre ellas la mina de diamantes de una buena música.

Y ahora pido a mis lectores que griten unánimes un ¡ooooh! larguísimo porque aquí llega el superpremio baratísimo de la noche: su majestad el libro, con cuarenta caballos, carrocería en oro vivo, acelerador del alma, ruedas irrompibles, cristales de aumento para entender la vida motor multiplicador de la existencia. Yo me imagino a veces a mi buen amigo Ibáñez Serrador poniendo entre sus premios media docena de libros de poesía para ver con qué ¡uf! se sentían liberados los concursantes que de tal nimiedad se librasen. Y, sin embargo, ¿desde cuándo un coche, un apartamento, una vuelta al mundo, un abrigo de visón pueden producir la centésima de placer verdaderamente humano que aportaría un solo buen poema?

Nos han engañado, amigos. Nos han estafado acostumbrándonos a creer que es el estiércol del dinero y del lujo la verdadera moneda de la felicidad. Nos han empobrecido diciéndonos que el mundo sería menos mundo cuando estuvieran más flacas nuestras cuentas en el banco. Nos han conducido a equivocarnos de piso, a dejar en las arcas del olvido las riquezas de primera, creyendo que existen sólo las riquezas digestibles. Hay tesoros baratos y casi nadie lo sabe.

Hay multimillonarios que gastan la vida en llorar por creerse pobres. Y yo me pregunto si un poco de estrechez no serviría para abrirnos los ojos. Y, la verdad, no me preocuparía que en el mundo que viene tuviéramos que apretarnos un poco el cinto a cambio de que aprendiéramos a estirar el alma.

HOY ES NOCHE VIEJA.




Adviento y Navidad

Deseo dormir en paz la última noche del año y despertar con el alma renovada para emprender la nueva jornada de este año que comienza.


Por: P Mariano de Blas | Fuente: Catholic.net




Se fue un año más.

Al final del año es conveniente hacer un balance de los 365 días, para ver qué se hizo con ese año de vida. Conviene también saldar todas las deudas que se tienen con Dios y con los demás.

Quiero asomarme a la ventana de mi casa y mirar hacia atrás, hacia ese largo camino que he recorrido durante todo el año.

Si algo puedo ver, es que cada día de ese año transcurrido estuvo lleno del amor de Dios. Estoy en deuda con Él; por eso mi primera palabra al final del año es: ¡Gracias!.

Pero, al lado de tantas bondades de ese Dios, está la triste historia de la ingratitud y la mediocridad para con ese gran amigo. Por eso la segunda palabra tiene que ser: "¡Perdóname todos los errores, todas las mediocridades!. ¡Yo sé que me perdonas!"

Pero hay una tercera palabra que quiero decir: "Te pido un gran año para hacer con el una gran tarea, ayúdame a que este año que empieza sea mejor, que valga la pena vivir. Conviértelo en un gran año. Que aquello de "próspero año nuevo" no se quede en una ironía, sino en una verdad.

También quiero, al final del año, saldar cuentas con mi prójimo, quiero sacar de mi espíritu, arrancar, tirar todos los rencores, odios, resentimientos hacia mis hermanos. Quiero terminar el año bien con todos. Quiero poder decir que no tengo malos sentimientos hacia ningún ser humano.

Es hora de pedir perdón a todos los que en el camino he herido, molestado, desairado. A los que tenían derecho a esperar una respuesta y no se la di, a los que necesitaban una palabra de aliento y me quedé con ella. A los que encontré tirados en el camino de la vida, desesperados, tristes, vacíos de Dios y de ilusión, y pasé de largo porque tenía mucha prisa. Quiero pedirles perdón.

Deseo dormir en paz la última noche del año y despertar con el alma renovada para emprender la nueva jornada de este año que comienza.

Es importante recordar que este año será lo que cada uno haga con él. ¿Será el mejor o será el peor? ¿Será uno de tantos, ni bueno ni malo, sino todo lo contrario? De cada uno de nosotros depende.

Dios que te da ese año nuevo es el que más ardientemente te dice: ¡FELIZ AÑO!

Al Dios que me dio la vida, ¡gracias!.
Al Dios de mis días felices, ¡gracias!.
Al Amor de mis amores, ¡gracias!.
Puesto que al final de la vida me examinarán del amor, perdóname por no haber amado lo suficiente, y concédeme morir de amor.

DERECHO A VIVIR PREGUNTA A RAJOY CÓMO MIRA A SUS HIJOS SIENDO RESPONSABLES DE 108.690 ABORTOS EN 2013.

INFOCATÓLICA.COM

NUESTROS GOBERNANTES DEBERÍAN AVERGONZARSE


La plataforma Derecho a Vivir lamenta que el Gobierno siga publicando con un año de retraso, y a escondidas en medio de los días festivos, los datos del aborto en España durante 2013, que arrojan el terrible saldo de 108.690 vidas humanas sesgadas. En concreto, su portavoz, la doctora Gádor Joya, señala que «nuestros gobernantes deberían avergonzarse de tener unas cifras de aborto tan escandalosas, aún más cuando no han hecho nada para disminuirlas».
30/12/14 7:23 PM | Imprimir | Enviar

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(DAV/InfoCatólica) «Si el Gobierno hubiera puesto en marcha al principio de su mandato la Ley de Protección de los Derechos del Concebido y de la Mujer Embarazada y un plan de apoyo a la maternidad y de ayudas a la adopción, las cifras de la vergüenza serían hoy otras», asegura la portavoz.
Joya se pregunta «cómo mirará el presidente del Gobierno a sus hijos Juan y Mariano cada noche sabiendo que cada una de las 108.690 vidas humanas fueron eliminadas bajo su responsabilidad sólo en 2013, sobre todo cuando ha tenido la posibilidad de legislar con mayoría absoluta para demostrar que es posible bajar las cifras del aborto y proteger los derechos de todos a nacer y de la mujer a ser madre».
A juicio de la doctora Joya, el presidente del Gobierno «ha hecho alarde del desprecio a la vida con su traición» al no derogar la vigente ley del aborto y abandonar el proyecto de ley aprobado por mayoría del Consejo de Ministros hace un año, al tiempo que consideran que «a Rajoy poco le importan esas cifrasNos lo imaginamos contejándolas con el número de votos que puede perder o ganar, y por tanto para él estas cifras serán insignificantes. Sin embargo, cada número es la vida de un ser humano que ha sido sesgada cruelmente por su culpa desde hace 3 años, y sobre su conciencia han de recaer cada día»

Suicidio demográfico

«Esta visión cortoplacista es propia de políticos mediocres y con nula capacidad para mirar al futuro, más aún cuando España está sufriendo una crisis sociodemográfica gravísima que no puede permitirse el drama del aborto», señalan desde la plataforma, que también denuncia que «miles de parejas tengan que esperar años para adoptar un hijo en el extranjero porque en España no pueden, mientras se abortan 108.690 niños al año. Este gobierno está colaborando con un suicido demográfico que le pasará factura».
Según la doctora Joya, «estas cifras demuestran por una parte el desprecio a la vida humana por parte de este gobierno con el sr. Rajoy a la cabeza, y la nula voluntad de trabajar para hacer de España un país próspero y moderno, un país que protege a los más débiles y que promueve el crecimiento demográfico como signo de progreso
Como ya es tradicional, en una muestra más de su insensibilidad hacia el drama del aborto, el Gobierno ha publicado hoy, 30 de diciembre, a un día de Nochevieja las cifras del aborto de hace un año. «Es vergonzoso observar cómo año a año las cifras del aborto se tratan de ocultar en mitad de días festivos y se publican con un año de retraso», señalan desde Derecho a Vivir.
Con todo, Derecho a Vivir culpa a Rajoy de las casi 98.000 vidas que se han perdido por no derogar la ley de plazos de Bibiana Aído, un sistema que el presidente prometió cambiar en su programa electoral.
«Los grandes beneficiados son los centros abortistas, que cada vez son más numerosos», sostiene la doctora Joya, que, en este sentido, acusa al presidente del Gobierno de beneficiar a los abortorios, a los que va a pagar unos 55 millones de euros por los 108.690 abortos consumados en 2013.

EVANGELIO DEL DÍA Y MEDITACIÓN.

dominicos.org

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2,18-21:

Hijos míos, es el momento final. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es el momento final. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros. En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad.

Sal 95, 1-2. 11-12. 13-14 R/. Alégrese el cielo, goce la tierra

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R/.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

Comienzo del santo evangelio según san Juan 1,1-18:

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha contado.

II. Compartimos la Palabra

  • «Hijos míos, es el momento final»

Es el último día del año 2014. Un año en el que hemos trabajado, hemos descansado y, seguramente, hemos estado en conversación frecuente con Dios. No, no hemos perdido el año.
Leyendo la carta de S. Juan podemos pensar que está escrita en los últimos años. El Anticristo parece estar presente entre nosotros. Miramos a un lado y vemos un paganismo creciente postrado ante el dios capital y su sacerdote el consumismo desaforado. Miramos al otro y encontramos profetas que nos predican que Dios ha muerto o nunca existió. Nos dicen que somos fruto de una gran explosión de materia concentrada, sin que nos aclaren de donde salió esa materia.
Juan nos ha advertido para que nos pongamos en situación de alerta para que estos anticristos, salidos de nuestras propias filas, no nos arrastren. Dios está siempre presente y nos ayuda a discernir entre el bien y el mal; entre la verdad y lo falso; entre quien confiesa que Cristo es el Ungido de Dios y el que lo niega.
  • «Vino a su casa pero los suyos no la recibieron»

Esta idea, que aparece en el fragmento que leemos en los versículos 10 y 11, es seguramente la menos meditada de todo el capítulo, sin dejar por eso de ser muy importante.
Ciertamente todo el capítulo rezuma esencia teológica; es seguramente lo más sublime que se ha escrito sobre Dios y la Palabra encarnada y la que compromete sin fisuras al hombre que se encuentra con ella.
La Palabra, Jesús, era la única y verdadera luz por la que podemos atisbar a Dios. Es el mismo Dios que se hace luz visible para todos los nacidos, para “todo hombre que viene a este mundo”. Es la luz que nos alumbra si queremos ver la realidad con su reflejo, pero que pasará desapercibida si cerramos los ojos y no queremos recibirla. Dios se ha acercado a nosotros, se ha hecho el encontradizo de la forma más familiar posible, encarnado en un tierno niño, pero no siempre queremos recibirlo, porque aceptarlo significaría adaptar nuestra vida a la vida de Jesús, enfrentarnos si fuera necesario a poner en peligro nuestra propia seguridad.
Es un riesgo posible que nos cuesta asumir y que con frecuencia rehuimos. Es esa luz que viene a nosotros y que nosotros dudamos si dejarla entrar o seguir con la puerta cerrada y la luz apagada, escondidos, tal vez avergonzados porque nos hemos descubierto desnudos y en nuestras dudas puede que pensemos y digamos: “abriré mañana”.
Queridos hermanos; queridas hermanas: que el Señor os llene de bendiciones durante el año que esta noche comienza. FELIZ 2015.
- ¿Cuántas veces a lo largo del día nos encontramos con el anticristo?
- ¿Cuántas veces le hemos resistido?
- Si Cristo llama a mi puerta, ¿estaré listo para abrirle?
D. Félix García O.P. 
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo) 

martes, 30 de diciembre de 2014

* LA INFLUENCIA DE LOS LOBBYS.



* Penúltimo artículo de este año 2014 que ha dado para mucho y para más.

Hoy quiero traer un artículo publicado en mi semanal tribuna en SAN FERNANDO COFRADE el domingo 26 de octubre y que según me consta tuvo mucho seguimiento y también repercusión por lo cual, antes de que termine el año, lo quiero publicar en "Sed Valientes".

El artículo con el que mañana despediré este viejo año que está a punto de expirar será un íntimo y personal homenaje a todos los que tienen un sueño y defienden mediante la palabra la libertad de expresión aunque eso será cosa del último día del año, el día de San Silvestre.


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LA INFLUENCIA DE LOS LOBBYS
(Publicado en SAN FERNANDO COFRADE EL 26 de octubre de 2014)


Este segundo artículo no va a tocar el manido tema de Halloween aunque prometo hacerlo la semana que viene, aunque sea de pasada, porque esta auténtica catetada que nos quieren imponer los ignorantes que gobiernan en los pueblos y ciudades merece una pincelada de ironía y una defensa a ultranza de nuestras tradiciones como es el de conmemorar la Fiesta de Todos los Santos y el Día de los Difuntos en el que rezamos por el alma de nuestros seres queridos que han emprendido su marcha hacia la Casa del Padre.

Bueno, eso es cosa del artículo de la próxima semana y que todavía, como debe ser, esa página permanece en blanco.

Hoy voy a escribir de un tema que muchos piensan, discuten en la intimidad, todos tienen su particular opinión y que es de verdadero interés porque el mismo forma parte de nuestra cercana actualidad.

Hoy os voy hablar de la influencia que tienen los diferentes lobbys y el nivel de poder que manejan.

¿Pero que son los lobbys? Es un grupo de presión formado por personas con capacidad de presionar sobre un gobierno, el que sea, una empresa, especialmente en lo relativo a las decisiones políticas y económicas.

Este grupo de presión lo hace sistemáticamente sobre los órganos de poder, sea del carácter que sea, para llevar su “ideario” a cabo. Ningún organismo o institución que detente algún poder político, económico o social se salva de los manejos de los integrantes de los distintos grupos o lobbys que existen.

Podemos encontrarnos el lobby político, financiero, gay, mediático, empresarial así como otros que sirven a sus intereses como los únicos fiables.

Todos los lobbys están alimentados por la misma mano que se sintetiza en el círculo que gobierna en realidad el mundo y que quiere una Sociedad totalmente alejada de los principios y los valores que la sustentan haciendo todo lo que esté en su poder, que es mucho, para aniquilar desde fuera y desde dentro las instituciones que supongan para ellos un auténtico enemigo a quien hay que vencer de la forma que sea.

El mundo para los que dirigen los distintos lobbys tiene que tener un perfil adecuado donde todo importe poco y sea consentido para mayor gloria del supremo interés.

Para los distintos lobbys su mayor enemigo es Dios por lo que es y representa así como la Iglesia Católica y de ahí que muchos intenten infiltrarse, de la manera que sea, para dar una imagen que no es en realidad y que los demás, el público en general, vean con los ojos del relativismo hasta lo más sagrado.

El Beato Pablo VI dijo una frase lapidaria y plena de sentido: “El humo de Satanás ha penetrado en la Iglesia”.

Este Santo Beato Pontífice lo tuvo bien claro en descubrir la presencia del Maligno. Este párrafo de Pablo VI es iluminador de lo que entonces estaba pasando y, por desgracia, sigue haciéndolo en la actualidad: “Una potencia hostil ha intervenido. Su nombre es el diablo, ese ser misterioso del que San Pedro habla en su primera Carta. ¿Cuántas veces, en el Evangelio, Cristo nos habla de este enemigo de los hombres?”. Y el Papa precisa: “Nosotros creemos que un ser preternatural ha venido al mundo precisamente para turbar la paz, para ahogar los frutos del Concilio ecuménico, y para impedir a la Iglesia cantar su alegría por haber retomado plenamente conciencia de ella misma, sembrando la duda, la incertidumbre, la problemática, la inquietud y la insatisfacción”.

Esto que escribo es mi opinión personal después de años de ardua y esclarecedora investigación.

Pienso que el círculo de poder que detenta el mismo en el mundo está al servicio del demonio, del Maligno, al cual quieren erradicarlo de nuestros pensamientos como máximo exponente del Mal y así ofrecerle mayor pleitesía. Es decir quieren hacernos creer que el Demonio no existe.

Los distintos lobbys están en los círculos de influencias del poder de los poderes que detenta el mundo y que en su forma y modo están alejados de Dios y de la Santa Madre Iglesia Católica a quienes tienen como sus más execrables enemigos. Dios es servir en el Amor y el Poder es servir al Mal y sus mezquinos intereses.

La política internacional, la macroeconomía, están a las órdenes de los distintos lobbys que encauzan la línea a seguir para cada momento y situación. Es curioso contemplar el por qué suceden las crisis económicas, que son verdaderos cambios de ciclos en la Sociedad, que afectan a los valores que sustentan estas donde las víctimas son millones y los ganadores siempre los mismos. Es esclarecedor observar el por qué suceden las guerras, cuando y como empiezan y terminan, o mirar detenidamente el ejercicio de la política que nos toca más cerca cuando por las presiones de los distintos grupos de presión cambian de la noche a la mañana el programa político que ofrecieron a los ciudadanos como contrato entre la clase política y el resto de la población de cada nación o país.

Me diréis, no sin razón, que he hablado de todo menos de las Hermandades y Cofradías y que tiene que ver este tema con ellas. Pues mucho porque al igual que la Iglesia de la que forman parte son también víctimas de determinados lobbys que con sus decisiones y nombramientos ponen en jaque la ejemplar labor evangelizadora que realizan.

Y si no, ¿Cómo es posible que se nombren pregoneros a determinadas personas que después en su exaltación hagan apología del matrimonio homosexual y critiquen abiertamente a la Iglesia? Eso ha sucedido hace poco en una importante ciudad andaluza. ¿Cómo es posible que se realicen nombramientos para pregonar, exaltar, presentar a personas que su testimonio de vida y de fe dista abiertamente de lo que debe ser un consecuente católico? ¿Cómo es posible que en muchas Juntas de Gobiernos hallan personas que conculquen abiertamente el Derecho Canónico? Y así podríamos dar innumerables ejemplos que seguro nos resultaría muy cercanos aunque yo me esté refiriendo a otros más lejanos en tiempo y espacio.

Y os digo mi verdad, esas personas no son sino víctimas de quienes consienten, mirando para otro lado o atendiendo lo que diga el lobby de turno, aplauden y apoyan que estén ahí. Otra cosa sería el ser verdaderamente consecuente y si uno conculca los principios que deben regir su participación en la Iglesia lo más coherente y consecuentes es simplemente no aceptar.

Hay que rezar mucho, y mucho más, para que Dios nos de fuerzas y luz para luchar contra las fuerzas del Maligno y sus secuaces que a diario siguen actuando, algunas veces calladamente y otras en alta voz, para conseguir erradicar a Dios y a la Santa Madre Iglesia de nuestras vidas, de nuestro particular día a día.

El ser consecuente y coherente se suele pagar duro en esta vida viciada de poderes y de lobbys que quieren controlarlo todo aunque teniendo a Cristo a nuestro lado todo es fácil, sencillo porque notamos su brazo protector que nos coge con fuerzas y nos dice al oído: Sed Valientes porque, no olvidéis nunca, que la Verdad os hará Libres.

Comparto con vosotros un pensamiento íntimo y personal. Cuando todo lo veáis turbio, la nebulosa de la duda os llegue a asaltar, cuando parezca que se caen a pedazos muchos trozos de los pilares que os sustentan pensad que siempre tenemos santos a nuestro lado y que hay que saber buscarlos. Yo os diré, a modo de ejemplo, que tengo tres muy cercanos y que por su coherencia de vivir su ministerio apostólico y su ejemplaridad son unos auténticos referentes en mi vida como cristiano, como católico que intenta ser consecuente y fiel a la misión encomendada por Cristo Nuestro Señor. Os estoy hablando de Monseñor D. Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta, el Padre D. José Antonio Medina Pellegrini, director espiritual del Seminario de San Bartolomé y el Padre D. Rafael Pinto Vega, Cura-Párroco de la del Santo Cristo de San Fernando.

Haber hay más, ahora os toca a vosotros discernir y encontrarlos pues teniendo un referente claro y cercano en vuestras vidas es más fácil llevar la misión encomendada hacia adelante por más presiones e influencias de los lobbys que puedan haber.

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

Jesús Rodríguez Arias


"SABIDURÍA DEL CORAZÓN, ES RECONOCER EN EL ENFERMO LA IMAGEN DE DIOS", MENSAJE DEL PAPA PARA LA JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO.





2014-12-30 Radio Vaticana
(RV).- Este martes 30 de diciembre fue publicado el Mensaje del Papa Francisco para la XXIII Jornada Mundial del Enfermo, que será celebrado el 11 de febrero de 2015.
El mensaje inspirándose en el pasaje bíblico del libro de Job: “Era yo los ojos del ciego, y del cojo los pies”, explicada desde la perspectiva de la “sapientia cordis”, es decir, la sabiduría del corazón que ''no es un conocimiento teórico, abstracto o fruto de razonamientos'', como precisa el Santo Padre, sino una ''actitud infundida por el Espíritu Santo en la mente y en el corazón de quien sabe abrirse al sufrimiento de los hermanos y reconoce en ellos la imagen de Dios''.
Recordamos que la Jornada Mundial del Enfermo, fue instituida por san Juan Pablo II en 1992, y se celebra el 11 de febrero de cada año, en la festividad de la Virgen de Lourdes.
A continuación publicamos el texto íntegro del Mensaje del Papa:
Sapientia cordis.
«Era yo los ojos del ciego y del cojo los pies»
(Jb 29,15)
Queridos hermanos y hermanas:
Con ocasión de la XXIII Jornada Mundial de Enfermo, instituida por san Juan Pablo II, me dirijo a vosotros que lleváis el peso de la enfermedad y de diferentes modos estáis unidos a la carne de Cristo sufriente; así como también a vosotros, profesionales y voluntarios en el ámbito sanitario.
El tema de este año nos invita a meditar una expresión del Libro de Job: «Era yo los ojos del ciego y del cojo los pies» (29,15). Quisiera hacerlo en la perspectiva de la sapientia cordis, la sabiduría del corazón.
1. Esta sabiduría no es un conocimiento teórico, abstracto, fruto de razonamientos. Antes bien, como la describe Santiago en su Carta, es «pura, además pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y buenos frutos, imparcial, sin hipocresía» (3,17). Por tanto, es una actitud infundida por el Espíritu Santo en la mente y en el corazón de quien sabe abrirse al sufrimiento de los hermanos y reconoce en ellos la imagen de Dios. De manera que, hagamos nuestra la invocación del Salmo: «¡A contar nuestros días enséñanos / para que entre la sabiduría en nuestro corazón!» (Sal 90,12). En esta sapientia cordis, que es don de Dios, podemos resumir los frutos de la Jornada Mundial del Enfermo.
2. Sabiduría del corazón es servir al hermano. En el discurso de Job que contiene las palabras «Era yo los ojos del ciego y del cojo los pies», se pone en evidencia la dimensión de servicio a los necesitados de parte de este hombre justo, que goza de cierta autoridad y tiene un puesto de relieve entre los ancianos de la ciudad. Su talla moral se manifiesta en el servicio al pobre que pide ayuda, así como también en el ocuparse del huérfano y de la viuda (vv.12-13).
Cuántos cristianos dan testimonio también hoy, no con las palabras, sino con su vida radicada en una fe genuina, y son «ojos del ciego» y «del cojo los pies». Personas que están junto a los enfermos  que tienen necesidad de una asistencia continuada, de una ayuda para lavarse, para vestirse, para alimentarse. Este servicio, especialmente cuando se prolonga en el tiempo, se puede volver fatigoso y pesado. Es relativamente fácil servir por algunos días, pero es difícil cuidar de una persona durante meses o incluso durante años, incluso cuando ella ya no es capaz de agradecer. Y, sin embargo, ¡qué gran camino de santificación es éste! En esos momentos se puede contar de modo particular con la cercanía del Señor, y se es también un apoyo especial para la misión de la Iglesia.
3. Sabiduría del corazón es estar con el hermano. El tiempo que se pasa junto al enfermo es un tiempo santo. Es alabanza a Dios, que nos conforma a la imagen de su Hijo, el cual «no ha venido para ser servido, sino para servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mt 20,28). Jesús mismo ha dicho: «Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve» (Lc 22,27).
Pidamos con fe viva al Espíritu Santo que nos otorgue la gracia de comprender el valor del acompañamiento, con frecuencia silencioso, que nos lleva a dedicar tiempo a estas hermanas y a estos hermanos que, gracias a nuestra cercanía y a nuestro afecto, se sienten más amados y consolados. En cambio, qué gran mentira se esconde tras ciertas expresiones que insisten mucho en la «calidad de vida», para inducir a creer que las vidas gravemente afligidas por enfermedades no serían dignas de ser vividas.
4. Sabiduría del corazón es salir de sí hacia el hermano. A veces nuestro mundo olvida el valor especial del tiempo empleado junto a la cama del enfermo, porque estamos apremiados por la prisa, por el frenesí del hacer, del producir, y nos olvidamos de la dimensión de la gratuidad, del ocuparse, del hacerse cargo del otro. En el fondo, detrás de esta actitud hay frecuencia una fe tibia, que ha olvidado aquella palabra del Señor, que dice: «A mí me lo hicisteis» (Mt 25,40).
Por esto, quisiera recordar una vez más «la absoluta prioridad de la “salida de sí hacia el otro” como uno de los mandamientos principales que fundan toda norma moral y como el signo más claro para discernir acerca del camino de crecimiento espiritual como respuesta a la donación absolutamente gratuita de Dios» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 179). De la misma naturaleza misionera de la Iglesia brotan «la caridad efectiva con el prójimo, la compasión que comprende, asiste y promueve» (ibíd.).
5. Sabiduría del corazón es ser solidarios con el hermano sin juzgarlo. La caridad tiene necesidad de tiempo. Tiempo para curar a los enfermos y tiempo para visitarles. Tiempo para estar junto a ellos, como hicieron los amigos de Job: «Luego se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande» (Jb 2,13). Pero los amigos de Job escondían dentro de sí un juicio negativo sobre él: pensaban que su desventura era el castigo de Dios por una culpa suya. La caridad verdadera, en cambio, es participación que no juzga, que no pretende convertir al otro; es libre de aquella falsa humildad que en el fondo busca la aprobación y se complace del bien hecho.
La experiencia de Job encuentra su respuesta auténtica sólo en la Cruz de Jesús, acto supremo de solidaridad de Dios con nosotros, totalmente gratuito, totalmente misericordioso. Y esta respuesta de amor al drama del dolor humano, especialmente del dolor inocente, permanece para siempre impregnada en el cuerpo de Cristo resucitado, en sus llagas gloriosas, que son escándalo para la fe pero también son verificación de la fe (Cf Homilía con ocasión de la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II, 27 de abril de 2014).
También cuando la enfermedad, la soledad y la incapacidad predominan sobre nuestra vida de donación, la experiencia del dolor puede ser lugar privilegiado de la transmisión de la gracia y fuente para lograr y reforzar la sapientia cordis. Se comprende así cómo Job, al final de su experiencia, dirigiéndose a Dios puede afirmar: «Yo te conocía sólo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos» (42,5). De igual modo, las personas sumidas en el misterio del sufrimiento y del dolor, acogido en la fe, pueden volverse testigos vivientes de una fe que permite habitar el mismo sufrimiento, aunque con su inteligencia el hombre no sea capaz de comprenderlo hasta el fondo.
6. Confío esta Jornada Mundial del Enfermo a la protección materna de María, que ha acogido en su seno y ha generado la Sabiduría encarnada, Jesucristo, nuestro Señor.
Oh María, Sede de la Sabiduría, intercede, como Madre nuestra por todos los enfermos y los que se ocupan de ellos. Haz que en el servicio al prójimo que sufre y a través de la misma experiencia del dolor, podamos acoger y hacer crecer en nosotros la verdadera sabiduría del corazón.
Acompaño esta súplica por todos vosotros con la Bendición Apostólica.
Francisco
(from Vatican Radio)

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL PAPA PARA EL MES DE ENERO.




Ciudad del Vaticano, 30 de diciembre 2014(VIS).-La intención universal del apostolado de la oración del Santo Padre para el mes de enero de 2015 es: ''Para que quienes pertenecen a tradiciones religiosas diversas y todos los hombres de buena voluntad colaboren en la promoción de la paz''.
Su intención evangelizadora es: ''Para que en este año dedicado a la vida consagrada, los religiosos y las religiosas redescubran la alegría de seguir a Cristo y se dediquen con celo al servicio de los pobres''.