jueves, 1 de febrero de 2018
DEJA QUE LA POESÍA FORME PARTE DE TU VIDA...
Deja que la poesía forme parte de tu vida. La poesía es la expresión sublimada de la existencia, te abre los ojos a realidades intangibles, inmarcesibles, perennes. La poesía es el corazón de la vida.
Lee poesía. Busca el poema, el poeta, el estilo que más conecte con tu ser y déjate llevar por sus versos.
Escribe poesía. Vierte sobre el papel tu existencia, tu experiencia, tus sentimientos. Nunca te avergüences de tus versos: Lo que los hace grandes es precisamente el tú que habita en ellos.
"MIS OJOS NO DABAN CRÉDITO CUANDO PUDE VER LO QUE EL ESTADO ISLÁMICO HABÍA HECHO EN MI IGLESIA"

Limones, pomelos, naranjas e higos crecen superabundantemente en los tres huertos que pertenecen a la casa de Nadia Younis Butti en Mosul. Es la casa que sus padres construyeron de nueva planta. Siempre disfrutó de los exuberantes árboles frutales y de las seductoras frutas cuando se sentaba en el columpio, rodeada de matorrales olorosos en flor. Sin embargo, el 17 de julio de 2014, Nadia tuvo que abandonar su casa de Mosul. ISIS había ocupado la ciudad: «Me fui con todo el dolor de mi corazón».
Tras la liberación de Mosul, el pasado verano, Nadia ha vuelto ahora a su ciudad natal. «Todavía es extremadamente peligroso vivir en Mosul —suspira Nadia—. Acabo de hablar con un policía que ha perdido a un compañero, esta semana, cerca del convento de St. Georg. Lo asesinaron de noche. Durante tres años, muchos habitantes de Mosul han colaborado con los yihadistas. En algunas familias quizá hay miembros de la familia, o parientes, que pertenecían a Estado Islámico. Hay muchos sunitas que han apoyado frecuentemente al EI. La ciudad ha sido liberada por el ejército iraquí, que a su vez está apoyado por numerosos chiitas iraníes. En Mosul se encontraron con mucha desconfianza: no los ven como aliados. Para mí, la ciudad no se ha vuelto segura desde su reconquista».
Un tiempo sin preocupaciones
«El Estado Islámico se quedará siempre en Irak»; así escribió en letras negras un yihadista en uno de los muros del famoso monasterio de St. Georg (Mar Gurguis) de Mosul. La asiria Nadia Younis Butti reflexiona sobre esas palabras, mientras contempla los restos del famoso monasterio, completamente destruido por los extremistas.

El paso de los terroristas es muy visible en toda la zona de la llanura de Nínive / Jaco Klamer (ACN)
«Todas las primaveras y todos los otoños se reunían aquí, durante tres días, fieles y monjes cristianos —dice—. Había actividades y podíamos quedarnos a dormir aquí. Recuerdo con gran alegría ese tiempo sin preocupaciones».
También Yohanna Youssef Towaya tiene muchos bellos recuerdos de ese tiempo en que los cristianos podían reunirse libremente en el monasterio de St. Georg, procedente del siglo XVII. Yohanna trabajaba como profesor en la Universidad de Mosul y vivía en la ciudad. Sin embargo, cuando la Universidad adquirió un edificio en Qaraqosh, él se trasladó a esa ciudad cristiana de la llanura de Nínive.
Con Nadia observa la cúpula, ahora inclinada, y pasea por los impresionantes corredores del monasterio, donde se han arrancado las maravillosas placas de mármol del suelo, de las paredes y de los arcos. Los yihadistas no tuvieron respecto ni siquiera del altar: fue destruido. Las placas de mármol fueron robadas; solo se encuentran fragmentos de ellas, esparcidos por el edificio. En un nicho se alza una estatua de 800 años de antigüedad; fue decapitada.
Oraciones durante la destrucción
En otro nicho, Nadia y Yohanna encuentran imágenes con oraciones, un librito con el Nuevo Testamento y libros de oraciones corroídos por las inclemencias del tiempo de la Iglesia católica caldea con la conocida oración de la mañana:
«Señor y Dios nuestro, en esta hora de la mañana te pedimos la redención de los oprimidos, la liberación de los cautivos, la sanación de los heridos, la curación de los enfermos, el regreso de los que están muy lejos, la protección para los familiares, el perdón para los pecadores, la reparación para los descendientes, la exaltación de los justos, ayuda para los necesitados. (…) Actúa con tu bondad y misericordia, ahora y siempre y por los siglos de los siglos».
«Los monjes se trasladaron a un monasterio de Alkosh. Allí es donde el profeta Nahúm escribió sus profecías sobre la Nínive, que está muy cerca de aquí», dice el profesor Yohanna. «No estamos seguros de si los monjes volverán alguna vez a Mosul, que se encuentra cerca de las ruinas de Nínive».
Una flecha en los muros del monasterio indica la dirección a La Meca, para que los guerreros del EI pudieran hacer sus oraciones cinco veces a día durante la época de la destrucción. Durante la ocupación por el EI no quedaron a salvo ni siquiera las tumbas del monasterio: destruyeron sistemáticamente las lápidas.

Un «Arca de Noé» como alojamiento
Nadia y Yohanna se dirigen también a la impresionante iglesia del Espíritu Santo. Esta iglesia, cuya forma recuerda el arca de Noé, sirve al parecer de alojamiento para cuatro familias de Zummar, una población del norte de Irak. Cada una de las familias vive en un espacio separado de la iglesia, que en 2010 saltó a los titulares de los medios cuando el Obispo fue secuestrado y dos sacerdotes, con sus escoltas, fueron asesinados. Un tercer sacerdote pudo escapar; durante años visitó y se ocupó de las tumbas de sus compañeros, de su padre y sus hermanos, hasta que se trasladó a Australia. En los muros de la iglesia puede leerse el eslogan del EI: «¡Viva el Califato!» es como si gritara desde las paredes.
Los nuevos habitantes de la iglesia abandonaron sus casas hace tres años, cuando creció la violencia creada por el EI. Abdullah, dos muchachos llamados Mohammed, Muntaha, Nawaf, Raha, Raeid, Saher Yassur y Wassif corretean excitados por la gran nave vacía de la iglesia. «Debido a la guerra, nuestros hijos no pudieron ir a la escuela durante tres años», suspira Khalil Hassan Mahammed (36). «No sabemos cuánto tiempo durará esta situación sin futuro».
«Pagar rescate o pagar con la vida»
«No doy crédito a mis ojos cuando veo lo que el ISIS ha hecho a mi iglesia», susurra Nadia, mientras intenta que no se le salten las lágrimas cuando entra en la iglesia ortodoxa siria de Mor Afraïm. «Recuerdo perfectamente cómo asistía aquí a Misa con mis amigos. Recuerdo cómo nos reuníamos con los miembros de la iglesia en la plaza y cómo nos reuníamos en la iglesia: las mujeres, al lado izquierdo; los hombres, en el derecho. Cuando lo recuerdo me lleno de tristeza».

«Tras el comienzo del nuevo milenio ya comenzaron a empeorar las cosas para los cristianos de Mosul —recuerda—. En 2008 y 2009, los cristianos fueron amenazados, secuestrados o asesinados por su fe. Una vez me llegó una carta en la que se decía que tenía que pagar o que pagaría con mi vida. Un sacerdote conocido fue secuestrado y sacrificado; encontraron su cuerpo despedazado».
«Ahora, los guerreros del EI han saqueado todas y cada una de las iglesias; las han destruido y recubierto con pintadas. Han arrancado placas de mármol, han destruido las paredes y arcos y se han llevado el material. Incluso han extraído los diferentes suelos, para conseguir el armamento de acero. No estoy segura de que la iglesia se pueda restaurar completamente alguna vez», suspira Nadia. También se han arrancado objetos de los sanitarios, para llevarlos a vender. «La reconstrucción de esta iglesia costará mucho dinero y energía. ¿Para quién la reconstruiremos? Todos los cristianos han abandonado Mosul».
«Acabo de mirar hacia arriba y he experimentado de repente un intenso sentimiento de felicidad. He visto que la cúpula azul, con la imagen de Jesús, ha superado relativamente bien la ocupación por el EI. Aunque no haya quedado mucho de su antigua belleza, la imagen muestra qué bella era mi iglesia. Los yihadistas solo pudieron destruir los bordes de la imagen. Ver a Jesús encima de mí, en esta iglesia destruida, me llena de una gran alegría».
Si quiere colaborar con la campaña de auxilio a los cristianos iraquíes "Ayúdales a volver" de Ayuda a la Iglesia Necesitada, puede hacerlo pinchando AQUÍ.
¿QUIERES AYUDAR Y PASAR UNOS DÍAS EN COVADONGA EN EL AÑO JUBILAR? ¡APÚNTATE AL SERVICIO DE ACOGIDA!

El santuario de Covadonga, corazón espiritual de España, está en pleno Año Jubilar concedido por el Papa Francisco pues se cumple un siglo de la coronación de la Virgen y del niño Jesús, acto en el que estuvo presente el entonces rey Alfonso XIII.
Durante este 2018 se espera la llegada de cientos de miles de peregrinos y para ello la asociación Amigos de Covadonga ha puesto en marcha un servicio de acogida al peregrino para que a lo largo del año atender a los tres millones de personas que está previsto que visiten Covadonga en peregrinación. Pretenden servir de apoyo a las actuaciones diseñadas desde el Arzobispado y el propio santuario.
Información y asistencia al peregrino
Tal y como aseguran desde la propia asociación, sus funciones son principalmente de información y asistencia. Por un lado proporcionan información básica sobre la ubicación de los principales puntos de interés a visitar en el Santuario así como los horarios de las distintas actividades y servicios; por otro, información que ayude a comprender el significado de la celebración, del lugar en el que nos encontramos, de su valor histórico y, especialmente, de su valor espiritual.
A nivel asistencial se tratará de hacer más fácil la visita a personas con movilidad reducida, mayores que necesitarán ayuda para desplazarse, familias que precisarán encontrar un lugar donde cambiar unos pañales o calentar un biberón, extranjeros que necesitan información en su idioma, gestionar las colas y los accesos a los distintos lugares de interés… todo ello atendiendo las indicaciones y necesidades que se transmitan desde la organización.
Participar como voluntario y residir en el mismo santuario
“La Iglesia es familia y por eso queremos que todos los que visiten el Santuario se sientan acogidos en un ambiente que transmitirá cercanía y cariño, como en su casa”, afirman.
En un escrito, la asociación invita invitarte a participar como voluntario en este servicio de acogida en alguna de las distintas opciones que hemos contemplado.
“Existen diversas formas de participar en este programa de voluntariado en función de la disponibilidad: días sueltos, fines de semana, semanas completas… Nosotros nos encargamos de formar al voluntario para que pueda llevar a cabo las labores encomendadas y de facilitarle alojamiento y manutención –si lo desea- para ayudar a que viva una experiencia única residiendo durante unos días en el mismo Santuario de Covadonga”, informan.
Si deseas participar como voluntario, o conoces a alguien que desee hacerlo, puedes inscribirte a través de este enlace.
EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO: HISTORIAS CON AMOR, CORAZÓN Y VIDA DE JAVIER ECHEVARRÍA
El 9 de febrero llegará a las librerías la primera publicación sobre la vida de Mons. Javier Echevarría, anterior prelado del Opus Dei. “En la tierra como en el cielo” es un 'collage periodístico' a partir de 45 entrevistas que ilustran la personalidad y el poso universal del obispo madrileño, segundo sucesor de san Josemaría.
De esta imagen cotidiana de don Javier atendiendo a personas se ha sacado el gesto de la portada diseñada por Rialp.
• Prólogo de En la tierra como en el cielo (Descarga en PDF)
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Un año y dos meses después del fallecimiento de Mons. Javier Echevarría, el próximo 9 de febrero llegará a las librerías la primera publicación sobre la vida y la obra del anterior prelado del Opus Dei.
Portada del libro “En la tierra como en el cielo: historias con alma, corazón y vida de Javier Echevarría”
A través de 45 entrevistas a personas que han conocido al difunto obispo, su autor, el periodista Álvaro Sánchez León, ha compuesto “un collage periodístico que refleja bien la humanidad de un hombre de Dios y su ejemplar y estimulante capacidad de querer”. A la vez, se describe los más destacado de su biografía, su forma de ser, su manera de vivir el espíritu del Opus Dei, su mandato al frente de la Obra, los episodios fundamentales de su vida, su muerte, y los ecos de su muerte en el mundo.
Don Javier junto a su madre (Pepita) el día de su ordenación sacerdotal.
El libro, particularmente periodístico y con un ritmo narrativo rápido e intenso, ayuda a describir bien la figura de Javier Echevarría “sin caer en la hagiografía. Muestra los logros y los errores propios de cualquier persona y la trascendencia de la vida de alguien que no se dio importancia, y sin embargo tiene mucho eco, prioritariamente en la vida de la Iglesia y del Opus Dei”.
En la tierra como en el cielo está prologado por Mons. Fernando Ocáriz, actual prelado del Opus Dei.
Javier Echevarría y el periodista Jesús Fonseca durante una entrevista realizada en Villa Tevere. Jesús protagoniza una de las historias de “En la tierra como en el cielo”.
Entre las personas entrevistadas para este libro, destacan: Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei; Mons. Mariano Fazio, Vicario general del Opus Dei; Mons. Carlos Osoro, Cardenal de Madrid; Mons. Georg Gänswein, prefecto de la Casa Pontificia y secretario personal del Papa emérito, Benedicto XVI; Isabel Sánchez, secretaria central de la Asesoría central del Opus Dei; Mons. Ramón Herrando, vicario del Opus Dei en España; Marc Carroggio, director de la Oficina de Comunicación del Opus Dei; Consuelo Echevarría Rodríguez, hermana mayor de Javier Echevarría y única hermana viva, y otros parientes.
Don Javier Echevarría, en sus años de estudiante.
En el libro se analizan algunos tópicos sobre el Opus Dei, puestos en entredicho durante la vida y el mandato de Javier Echevarría. Además, se abordan otros temas de actualidad, como el papel de la mujer en la sociedad, en la Iglesia y en el Opus Dei; la transparencia y la comunicación y la realidad del Opus Dei en la Iglesia.
SANTA MARTA: "LA MUERTE NOS SALVA DE LA ILUSIÓN DE SER DUEÑOS DEL TIEMPO"

Reflexión del Papa en la Misa, 1 de febrero de 2018
1 FEBRERO 2018ROSA DIE ALCOLEAPAPA Y SANTA SEDE
(ZENIT – 1 febrero 2018).- “Nosotros no somos ni eternos ni efímeros: somos hombres y mujeres en camino en el tiempo, tiempo que comienza y tiempo que termina”.
Homilía del Papa Francisco en la Misa celebrada en Santa Marta el jueves, 1 de febrero de 2018.
El Santo Padre ha afrontado el pensamiento de la muerte que “nos salva de la ilusión de ser dueños del tiempo”. En este sentido, Francisco ha señalado que “La muerte es un hecho, la muerte es una herencia y la muerte es una memoria”.
En su homilía, el Papa se ha inspirado en el pasaje del Primer Libro de los Reyes, que aborda el tema de la muerte de David, el Papa Francisco invitó a la asamblea a “rezar y pedir la gracia del sentido del tiempo” para no permanecer “encarcelados” por el momento presente, “encerrados en sí mismos”. “La muerte es un hecho que atañe a todos – recordó el Pontífice – y dijo que “antes o después llega”.
“El camino termina en la muerte”
“Pero está la tentación del momento que se adueña de la vida y te lleva a ir girando en este laberinto egoísta del momento sin futuro, siempre ida y vuelta, ida y vuelta, ¿no? Y el camino termina en la muerte, todos lo sabemos. Por esta razón la Iglesia siempre ha tratado de hacer reflexionar sobre este fin nuestro: la muerte, ¿no?”, ha comentado el Pontífice.
“Yo no soy el dueño del tiempo, repetir esto ayuda” –ha recomendado el Papa– porque “nos salva de esa ilusión del momento, de tomar la vida como una cadena de eslabones de momentos, que no tiene sentido”.
“Yo estoy en camino y debo mirar hacia adelante”, pero también debo considerar que “la muerte es una herencia”, no la herencia material, sino la herencia del testimonio, ha señalado Francisco.
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