lunes, 24 de marzo de 2025

FAMILIA GARNAREZ Y MEDINACELI

 



Un apellido con nombre propio en nuestra ciudad que fija su mirada en Jesús Cautivo y Rescatado y María Santísima de la Trinidad.

Una fotografía publicada por José Antonio Garnarez Pinto en sus redes sociales y en la que aparece junto a su padre Antonio Garnarez Acosta a los pies de Jesús de Medinaceli el pasado nueve de marzo, día en la cual se celebró la Función Principal de Instituto a tan señera devoción isleña, ha hecho que hoy le dedique mi semanal tribuna en San Fernando Información pues es una Familia a la que quiero mucho y tengo en mi corazón.

Se puede decir que con la persona que he tenido más trato, mantengo leal amistad, y que recuerdo cada día, como se hace con las personas que son parte de tu propia vida, es de Antonio Garnarez Acosta. También conozco a sus hermanos, recuerdo con cariño a su madre, a su padre no tuve el privilegio de conocerlo.

Antonio, hermano de honor de la Real, Venerable y Seráfica Esclavitud y Antigua Archicofradía del Santísimo Sacramento de la Inmaculada Concepción y Ánimas Benditas y Fervorosa Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado y María Santísima de la Trinidad, funcionario de carrera retirado del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), es un cañaílla que comparte devoción entre la Archicofradía Sacramental de Medinaceli de su alma y la Virgen del Rocío de la que disfruta siempre que puede ya sea en fechas claves en torno a Pentecostés como cualquier día del año que en la tranquilidad y soledad de la aldea se gloría de la pureza de lo auténtico para un rociero de los de verdad, de los que aman a la Santísima Virgen.

Antonio Garnarez Acosta también fue concejal en el Ayuntamiento de San Fernando cuando gobernaba Antonio Moreno Olmedo desarrollando una destacada labor en los siempre ingratos recursos humanos. Es madridista hasta la médula. Tere, su mujer es fiel compañera de camino y del Camino pues ella también es una entregada rociera.


Garnarez, que así es como es conocido en San Fernando, es de esas personas que no pide nunca nada para él, pero si para su bendita Hermandad. Pienso que debe ser uno de esos hermanos que más dinero aporta pues cuando llega la Navidad encaja las loterías a la larga lista de amigos y colaboradores sin mediar palabra alguna. Me precio de haber gozado de su amistad y confianza, que se mantiene hoy en día, la distancia nos ha alejado un poco, aunque no distanciado pues todos los días nos mensajeamos con nuestros particulares “buenos días”.

Me puedo imaginar lo feliz que estará este año porque Eduardo Coto Martínez es el pregonero de la Semana Santa de San Fernando. No hay que olvidar que este es hijo de otro ilustre cofrade isleño y hermano de honor de la Archicofradía Sacramental de Medinaceli como es Pepe Coto que a su vez es íntimo amigo del bueno de Antonio.

Sí, fue ver la fotografía que publicó su hijo José Antonio Garnarez Pinto y pararse el tiempo para que los recuerdos hechos vivencias se hicieran presentes en la memoria. De sus hijos José Antonio, Alfonso y Teresa solo puedo decir cosas buenas pues son magníficas personas.

En esa imagen a los pies de Jesús de Medinaceli se retrataba lo que es la herencia familiar en torno a la devoción y amor hacia su Hermandad y Titulares. Eso es lo que nos diferencia de otros muchos carismas de la Iglesia. Las Hermandades, cuando van cumpliendo años, van pasando de padres a hijos y de estos a nietos. En verdad una cofradía es una gran Familia donde todos somos hermanos.

En estos momentos que estamos viviendo donde todo parece frágil hace que te afiances, más si cabe, en tus orígenes, de donde eres, así como esas personas que siempre fueron parte de tú día a día y lo mejor es que lo siguen siendo.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 17 de marzo de 2025

ABSTINENCIA

 



Mucho se habla del ayuno y la abstinencia en estos tiempos cuaresmales siendo el primero de obligado cumplimiento para los católicos tanto el Miércoles de Ceniza como el Viernes Santo y la segunda todos los viernes que dure este tiempo litúrgico.

Se ayuna para honrar el sufrimiento de Jesucristo que estuvo cuarenta días sin comer en el desierto. Ya por este motivo, todos los que abrazamos la Fe que nos une, deberíamos intentar hacerlo sin rechistar. La abstinencia es una manera sobria de practicar la sencillez y la austeridad, de negar los antojos de nuestro cuerpo para honrar a Jesús, que practicó la máxima forma de abnegación cuando entregó su cuerpo por nosotros en la cruz.

Esto que hace algunas décadas formaba parte de la cotidianidad ahora no lo es tanto porque por no hacer caso a lo que nos dice nuestra Madre la Iglesia inventamos peregrinas excusas, que parecen salidas de cualquier libro de Pablo Coelho, con tal de no llevar a cabo ni el pertinente ayuno, así como la abstinencia de comer carne.

Reconozco que en mi niñez y juventud sí he practicado lo del ayuno, aunque ahora me es imposible hacerlo debido a la cantidad de pastillas, algunas bastante fuertes, que ingiero cada día para seguir viviendo con cierta normalidad. Sé que estoy exento por enfermedad y eso no me excusa para ayunar de otras formas. A mí, personalmente, lo de no comer carne un día en concreto tampoco me afecta demasiado ya que siendo de La Isla me gusta más el pescado.

La verdad es que sin anular nada de lo que nos dice la Santa Madre Iglesia también en estos cuarenta días podremos hacer pequeños o grandes sacrificios para ofrecerlos a Cristo Jesús. Muchos dicen que ayunemos de criticar, sería muy recomendable de hacer no solo en cuaresma, de intentar hacer el bien, no juzgar, etc.

Intentemos asumir como modus vivendi el no pensar mal de los demás porque es el primer paso para la crítica que nos hace erigirnos en jueces de todo y de todos menos de nosotros mismos, de condenar vehementemente y sin piedad, exigiendo moralidad a nuestros semejantes, dentro de un malsano puritanismo, mientras que con nosotros y con los más cercanos podemos disculpar todos los errores y horrores que se puedan cometer.


También es importante en esta vida ser austeros, vivir desde la sencillez que hace no caigamos en la esclavitud del insano consumismo. Del tener por tener, de focalizar nuestro estado de ánimo en algo material que cuando lo conseguimos nos alegra y al otro día decae su valor mientras nos afanamos en la búsqueda de esa otra cosa que pensamos nos hace felices.

No saciarnos como si una hambruna nos amenaza y pensar un poco más en el que no tiene. En los ojos de los más necesitados encontramos la mirada de Jesús. No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. ¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde así mismo o se destruye? Jesús nos cuestiona, desde los cimientos, cuáles son los afanes que priorizamos en la vida.

Y por supuesto intentar por todos los medios cultivar nuestra vida espiritual que es simiente para vivir la Fe en plenitud. Por ejemplo, en los últimos años se ofrecen muchos y variados, según el carisma de cada cual, pero es muy aconsejable el hacer un retiro espiritual que haga alejarnos de la mundanidad para encaminar nuestros pasos hacia lo que Dios quiere en realidad de nosotros.

Intentar llevar una vida coherente según la Fe que decimos vivir y eso en el mejor de los casos nos hará ir a contracorriente de un mundo que está más perdido que el barco del arroz.

Aparte de los cultos de nuestras hermandades, de los conciertos, pregones y demás actos que se organizan en la Cuaresma os invito a ser bien pensantes e intentar imitar a Cristo hoy y siempre.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 10 de marzo de 2025

CARIDAD Y SALVACIÓN

 


He de confesar que mi camino en la Fe atravesaba un bache cuando la Virgen de la Caridad y el Santísimo Cristo de la Salvación se hicieron más presentes, si cabe, en mi vida y gracias a Ellos en ese árido desierto en el que transitaba surgió una fuente de agua fresca que calmó la sed de mi espíritu.

En la vida hay que saber distinguir la mano de Dios en nuestra cotidianidad porque si estamos atentos y abiertos para hacer su Voluntad, aunque nosotros vayamos cegados, seguro que nuestra vida cambia a mejor porque quién en Él confía no sale defraudado por más problemas y sufrimientos que se puedan tener.

Caridad y Salvación aparecieron en el momento más oportuno a modo de mano de Dios que viene a nuestro encuentro para ayudarnos a salir del pozo y abrazarnos.

Soy hermano de la señera corporación franciscana y nazarena donde la Virgen con su Hijo muerto en su regazo reina en las siete revueltas y en la calle Comedias cuando de noche se dirige entre el devoto gentío hacia su templo. Llevo muchos años formando parte de la nómina de hermanos, desde cuando mi querido hermano en la eternidad Juan Rodríguez Añino presidió la junta gestora. He tenido el privilegio de salir revestido con mi hábito penitente durante unos años, he disfrutado en la calle mientras rezaba en santo rosario mientras aguantaba el cansancio propio de haber realizado la salida penitencial el día anterior con Afligidos. Era joven y el cansancio apenas se notaba.


He mantenido lazos fraternales con todos los hermanos mayores, miembros de junta de gobiernos y hermanos más cercano desde siempre. Con la actual que preside Roberto Rodríguez Lebrero se amplían estos lazos porque nos hemos considerado parte de la propia familia. Este año, si Dios así lo quiere, intentaré por todos los medios estar el Martes Santo en La Isla y volver a disfrutar de mi querida Hermandad de la Virgen de la Caridad y el Santísimo Cristo de la Salvación en la calle. No iré revestido con hábito nazareno ya que por motivos propios de salud me es imposible, pero seré un penitente más que irá como siempre a cara descubierta.

Hoy lunes las imágenes de nuestro amados Titulares presiden el Vía+Crucis oficial de las Hermandades y Cofradías de San Fernando. Han programado todo a la perfección y seguro que esta tarde-noche en La Isla se viven momentos de honda espiritualidad hacia una de las advocaciones cuyas imágenes sagradas más devoción arrastran dentro de lo que conocemos como religiosidad popular en nuestra bendita tierra.

He de reconocer que la Caridad forma parte de mi trayecto vital que junto a la Fe y la Esperanza conforman las virtudes teologales. Caridad es Amor, con mayúsculas, con nuestro prójimo, así como con nosotros mismos pues habrá que ser algo caritativo con uno pues en demasiadas ocasiones nos juzgamos y condenamos con demasiada crudeza.


Caridad con los más necesitados, los favoritos de Jesús y su Madre María, es determinante de nuestra hermandad que junto a las demás de la parroquia colaboran con Cáritas para que los que lo están pasando mal tengan, al menos, lo mínimo para vivir dignamente.

Caridad es lo que necesita este mundo que parece demasiado perdido por sus propios intereses, viciado con tantos vicios, deshumanizado donde si tienes vales, donde el Amor, con mayúsculas, parece algo antiguo, donde la Fe parece diluirse ante una muchedumbre emborrachada de placeres y comodidades. Por eso es inmensamente necesario este año Jubilar de la Esperanza. Hoy estoy contento porque los Sagrados Titulares de mi queridísima Hermandad de la Caridad presiden el solemne Vía+Crucis oficial de las Hermandades y Cofradía de La Isla y eso es motivo suficiente para dar gracias a Dios.

Caridad, hermandad de hermanos, que nos lleva hacia la Salvación.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 3 de marzo de 2025

Aire nuevo

 



Es inmensamente necesario alejarse de lo que nos es tóxico, de lo que vicia el ánimo, de todo lo que no nos deja respirar. Es imprescindible volver a mirar el horizonte con ilusión y Esperanza, es necesario vivir en paz consigo mismo y en un lugar, si es posible, alejado de todo lo que tenga que ver con el dolor, la ingratitud e incomprensión.

En mi caso ese “aire nuevo” en la medianía de la vida es volver a reencontrarme con mis orígenes, que nunca he olvidado porque siempre los he llevado como bandera. Uno nunca debe olvidar quién es ni de donde viene. Soy de La Isla, de la bicentenaria ciudad de San Fernando que es lo mismo que decir castrense, señorial y marinera. También atesoro el privilegio de tener mi segundo hogar en una ciudad ilustre la mires por donde la mires como es Jerez de la Frontera. Estoy orgulloso de ser de esta provincia, fiel defensor de Andalucía y mantener el sano orgullo patrio de haber nacido en España. Así mismo estoy enamorado de Cantabria por siempre infinita.

Tras muchos años en la montaña ahora ansío el mar, pasear bordeando sus costas, deleitarme de que el aire puro y salino inunde todo mi ser. Recorrer un determinado trayecto contemplando y escuchando la mar es un verdadero placer para los sentidos amén de curativo para ánimo y alma.

Soy cañaílla y lo seré más allá de la eternidad, siento verdadero orgullo de mis raíces, pero permitidme en la transcendental etapa que estamos viviendo, que tanto nos ha removido por dentro, que sea un isleño optimista y poco crítico con mi ciudad y paisanos. Eso tiene el haber vivido tantos años fuera y ciertamente alejado del trajín diario ya que te da una perspectiva más objetiva. Pienso, lo comenté en una entrevista que me hizo mi buen amigo y hermano Santiago Muñoz Moreno para su programa “La Isla de par en par” que se emitió tanto en 7 TV y Radio La Isla con motivo de la publicación del libro “Corazón verde”, que el principal mal que nos aqueja es que somos demasiados críticos con San Fernando y con nosotros mismos. Somos una gran Ciudad, con mayúsculas, tenemos los mejores recursos naturales a nuestro alcance, grandes monumentos, fiestas, tradiciones y devociones muy importantes, somos nobles, trabajadores, disfrutones cuando hay que serlo, abiertos y con historia. ¿Qué más queremos? ¿Qué se puede perfeccionar y mejorar? ¡Pues claro que sí! Pero eso no es óbice para ser y estar orgullosos de donde somos y así transmitirlo a los demás.


Tengo el corazón partido entre el mar y la campiña, entre la sal, el buen pescado, y el vino, entre las barquitas que trajinan en la Bahía y los caballos que desprenden por sí solos belleza y jerezanía. En este cada vez más viejo corazón también cabe la montaña de verdes majestuosos e infinitos, de lugares de ensueño, de guisos que quitan el sentido, de historia que abarca desde el principio de los tiempos, de mastines y loberos cántabros, de las vacas Tudancas, del chocolate con picatostes de Casa Vejo en Reinosa, de tantos buenos amigos que atesoramos en esa noble tierra del norte de España llamada Cantabria.

Estamos a menos de dos días para que comience una nueva Cuaresma y si somos capaces de vivirla en plenitud también supondrá un aire nuevo para nuestro espíritu que es abono indispensable para vivir en la Fe.

Fe que recuperara tras pasar un determinado tiempo en el desierto gracias a Caridad y Salvación, gracias al Santísimo Cristo de la Gotas de Sangre que se encuentra en la burgalesa Iglesia de Sal Gil Abad. Allí en ese sagrado lugar donde Felipe II dijera que “el que haya perdido la Fe, que venga aquí y la hallará” fue donde encontré la mía, la que buscaba desesperadamente y con demasiado sufrimiento.

Tenemos cuarenta días que pueden ser un revulsivo necesario para nuestra vida cristiana o, todo lo contrario. De nosotros depende.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 24 de febrero de 2025

DESPRECIO

 



Vivimos en una sociedad donde todo el mundo desprecia en un momento determinado a todo el mundo y así nos va. La falta de empatía, de ponerse en la piel y los sentimientos de nuestros semejantes, caminar con los zapatos de los que criticamos es fundamental para cambiar la concepción del por qué de muchas cosas en la vida y comprender los sentimientos y las razones de los demás.

Pero no esto no casa en una sociedad viciada y emputecida donde todos nos creemos en posesión de la verdad, todos tenemos suficiente autoridad moral no tanto para opinar sino para criticar a quién tenemos enfrente sin la mínima pizca de consideración ni de piedad.

Este desprecio es incluso más duro cuando los que lo hacen son personas cercanas, inclusos esos que un día fueron amigos y que demostraron con hechos más que con palabras que nunca lo fueron. También en los lugares donde todo se vive todo a kilómetro cero esa falta de aprecio, ese gélido silencio, el mirar para abajo cuando pasas por el lado o entras, simplemente, en la consulta del médico, volver la mirada o incluso pasar deprisa junto a ti cuando estás en Misa, que ya es por sí chocante, hace que la persona “despreciada” cada vez crea menos en los demás, así como que se encuentre más alejada de todo y de todos.

En esto del desprecio o de la malsana indiferencia casi siempre hay mucha tela que cortar. Algunas veces son por enfados, más o menos justificados, que cuando pasa el tiempo, que todo lo diluye, las partes intentan lo imposible para que se haga la paz, otras son por temas familiares, siempre complejos, o por herencias donde uno creía que le correspondía más que al otro o viceversa. En ese sentido lo tuve claro pues renuncié a la herencia que me correspondía cuando falleció mi madre y la verdad que me quité de follones que al fin y al cabo no llegan a nada. Discrepancias en el trabajo, en la asociación que sea, puntos de vistas diferentes en cuestiones políticas, mil cosas que a la larga si existe interés por ambas partes se llegan a solucionar.

Otras veces es cuando se desprecia un espurio acto delictivo cuya gravedad traspasa la dignidad que tiene el ser humano. Por ejemplo, en el ambiente carcelario los presos peor vistos por sus compañeros de prisión o celda son justamente los que han actuado contra las mujeres, niños, personas mayores.

Lo anormal, aunque también sucede, es que ese desprecio se vuelque contra las víctimas y sus familias cuando es otro el que ha cometido contra ellos un execrable delito destrozándoles la vida. Ese desprecio va arrasando con todo como la lava cuando un volcán entra en erupción. Claro este tipo de situaciones no se vive con la misma crudeza en una ciudad que en una localidad más pequeña donde casi todos los vecinos tienen lazos de sangre.


También hay gente buena que se ponen al lado del que injustamente esta siendo despreciado ofreciéndole su inestimable apoyo, ayuda y comprensión, aunque visto lo visto os puedo asegurar que son la excepción que confirma la regla.

Con los años, con el camino de la vida que paso a paso voy recorriendo, con las vivencias, con los sufrimientos, que siempre enseñan, y con las alegrías también, soy de los que pienso que es una imbecilidad despreciar y ser indiferente a nadie, salvo casos de explícitos y voluntarios actos de maldad, porque al fin y al cabo el que es despreciado no cabe duda que sufre pero el que así lo hace sentir se va envenenando por dentro llegando a vivir con rencor que siempre es un mal compañero de viaje ya que nada bueno acarrea.

Si existe alguna discrepancia o desacuerdo no lo dejes morir en el tiempo, intenta solucionarlo cuanto antes, por tú bien, por los de las otras personas, en definitiva, por todos los que te rodean que también sufren y mucho con el maldito desprecio.

Despreciar al desprecio sería una buena actitud ante la vida. ¿No crees?

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 17 de febrero de 2025

INCIENSO

 




Muchos son los cofrades, que no capillitas, que durante el año escuchan marchas procesionales e incluso en sus casas les gusta el incienso. Algunos los critican por tales prácticas e incluso se ríen de ellos, aunque pienso que cada uno de nosotros le gusta rodearse, así como vivir lo que le apasiona y eso no es motivo para burlarse de ello.

Por ejemplo, soy un verdadero apasionado de la ópera, más concretamente de Giuseppe Verdi, y aunque ahora la tengo algo abandonada debo reconocer que pasar un par de horas escuchando una obra hasta entrar en las profundidades de esta por medio del bel canto y de la majestuosa composición melódica que interpreta la orquesta, lo puedo llegar a considerar uno de los placeres de la vida.

Disfruto mucho de la lectura, así como de una buena y escogida tertulia al calor de un café o de la copa que se tercie. No soy mucho de marchas procesionales, entono el mea culpa, aunque algunas me las sé de memoria como Amargura, Nuestro Padre Jesús, La Madrugá, Ione, Virgen del Valle, Rocío, Macarena, La Oración en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Jesús de los Afligidos, Pasión Cofrade, marcha dedicada a mi querido hermano en la eternidad, José Valentín Moreno Fraile o Caridad para mi Hijo, estas dos últimas de mi eterno amigo y reconocido músico como fue el gran José Ribera Tordera. Cómo podréis observar soy de gustos clásicos.

El incienso para mí tiene otras características ya que su embriagador perfume me acompaña durante todo el año y no solo en cuaresmales fechas o en Semana Santa propiamente dicha. Inciensos hay muchos y cada cual nos ofrecen un aroma distinto que nos lleva a tal o cual calle, aquél paso de palio o de misterio.

A mí me encanta el incienso que de vez en cuando nos regala nuestra librería de cabecera o me deleito con el propio de un lugar tan único como especial que está situado en Burgos: Os estoy hablando de la Cartuja de Santa María de Miraflores.


Está situada a escasos tres kilómetros de centro de la ciudad, es uno de los monumentos más impresionantes del gótico final europeo y está construido sobre un antiguo palacio-alcázar real. Fue fundado en el siglo XV como panteón real. El conjunto arquitectónico aparece dominado por una iglesia de una sola nave, con ventanales flamígeros decorados con vidrieras flamencas entre contrafuertes y un ábside poligonal.

Esta sobria Iglesia, levantada para acoger los restos de los padres de Isabel la Católica, guarda en su interior dos lujosos sepulcros reales esculpidos en alabastro y un impresionante retablo realizado por Gil de Siloe. Cómo dato curioso de esta extraordinaria obra artística es que los dorados de las esculturas fueron elaborados con el oro traído por Cristóbal Colón tras su segundo viaje al Nuevo Mundo.

La Cartuja de Miraflores representa una verdadera invitación a la meditación. Un paseo por el recinto y el entorno permite apreciar la armonía entre la naturaleza y la piedra convertida en arte e impregnarse de la espiritualidad y la paz que se respira.

Quiero destacar el Retablo Mayor, una de las joyas del arte europeo tardogótico. Cuando a finales de diciembre de 1499, Gil de Siloe, dejó asentando el retablo mayor de la Cartuja de Miraflores se completaba un espacio que se convertiría en uno de los máximos puntos de referencia del último gótico europeo. El tema central de la original composición y del inusual contenido iconográfico del retablo gira en torno a la monumental Crucifixión que preside el conjunto.

A este lugar fuimos a celebrar la Santa Misa tanto el día de Navidad como de Año Nuevo de pasado año a las diez y cuarto de la mañana con un frío de pelar. Los demás asistentes eran personas que repetían año tras año. Fe recia es lo que se respiraba. Reconozco que ha sido una extraordinaria experiencia espiritual el poder vivir días tan destacados en la Cartuja de Miraflores.

Será por eso por lo que cuando escribo me gusta deleitarme con el aroma de un incienso que traslada mis recuerdos a un lugar donde se vive la Fe en estado puro.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 10 de febrero de 2025

FILIAS Y FOBIAS

 



Tema interesante de tratar ya que se da en todos los órdenes de la propia vida pues todos tenemos filias y fobias a algo en concreto o a alguien en especial. Entendiéndose las filias a lo que nos gusta o agrada y las fobias a los que nos disgusta o se detesta.

Pienso que el ser humano nace con estas inoculadas en vena ya que se transmiten de generación en generación. En España esto se remarca más haciendo que muchos tengamos animadversión a todo lo que nos suena inglés ya sea por los sucesivos episodios de piratería de los segundos contra la primera hace ya algunos siglos o las distintas batallas que tuvimos los españoles contra la Armada de Su Majestad.

En el siglo XVIII el rey inglés, Jorge II, le declaró a la España de Felipe V la Guerra de la oreja de Jenkins. Quiso invadir las plazas españolas en el Caribe, pero Blas de Lezo logró defender la importante ciudad de Cartagena de Indias. La desproporción de fuerzas era evidente. Cartagena disponía de seis buques de guerra y tres mil hombres para defenderse. Jorge II autorizó su plan y puso a disposición una flota compuesta por ciento ochenta y seis barcos, dos mil cañones y tres mil soldados.

El final todos lo sabemos o si no yo os lo aclaro: Blas de Lezo, el mutilado héroe español, humilló a todo un imperio con seis barcos y tres mil hombres venciendo a treinta mil ingleses y ciento ochenta y seis naves.

Más de lo mismo nos pasa a los que de verdad somos de La Isla, entiéndase como cañaíllas, como los de Cádiz pues fuimos los únicos dos bastiones españoles que permanecimos firmes ante el acoso de las fuerzas napoleónicas en la Guerra de la Independencia. El ejército francés fue derrotado en nuestras nobles tierras gracias también a la guerra de guerrillas que los iban desangrando por toda España.

El tiempo pasa para todo el mundo, pero la filias y las fobias se mantienen inalterables al mismo. Las filias y las fobias se pueden enterrar, pero nunca olvidar. Pasan en las ciudades, en las instituciones, asociaciones, en la misma Iglesia y por tanto también en nuestras HH.CC aunque no sucede por los estamentos en general sino por las personas que allí confluyen.


Hay hermanos en nuestras cofradías que un día dejaron de hablarse por un tira y afloja, que si lo piensas pasado el tiempo fue una tontería, y que por ese hecho en concreto no solo se llevan mal los hermanos en cuestión sino las familias, así como miembros de la hermandad que son más cercanos a uno u otro en cuestión. Esta situación en vez de solucionarse en su debido momento llega a enquistarse produciéndose un auténtico cáncer que devasta todo lo que tiene a su alrededor. Cuando en una Hermandad hay dos hermanos que no se hablan es motivo suficiente para que el director espiritual de la misma tome cartas en el asunto sea cual sea el tiempo transcurrido desde que se produjo esa enemistad. Lo vida, o lo que nos queda de ella, no está para volvernos la cara por un me dijo, me dijo, que bien puede tener solución.

En política y todo lo que a esta rodea se ve hasta “normal” que haya navajazos traperos, potenciar las mismas hasta la enésima potencia, por mor del interés de cada cual.

En los lugares donde se hacen más palpable es donde se tiene más cercano el trato con los demás ya sea en las comunidades de vecinos, barrios y más concretamente en los pueblos donde todo se vive a kilómetro cero. Tengo un amplio conocimiento de localidades pequeñas a lo largo y ancho de España y puedo decir, sin temor a equivocarme, que las filias y las fobias se heredan de padres a hijos, de generación en generación. Y es que la absurdez aparece en estos temas concretos por arte de birlibirloque.

A lo mejor es bueno que en esta etapa del siglo XXI que estamos viviendo cambiar un poco la mentalidad. ¿No os parece?

Jesús Rodríguez Arias