Acompañaba a su dueña a misa a diario. Paseaba con ella hasta la iglesia de Santa María Asunta, en San Donaci y se quedaba en la puerta, esperando el final de la ceremonia. Así fue hasta hace poco más de dos meses. Ese díaTommy -rebautizado por alguna prensa local como Ciccio- cruzó por primera vez la puerta del templo y asistió al último adiós de María, su protectora, su guardiana, su amiga durante más de una década.
El del funeral fue el primer día en que este pastor alemán de 12 años entró en la iglesia, pero no el último. Desde entonces el párroco, don Donato, tolera la presencia del animal que, en un tiernísimo acto de fidelidad, rehace a diario el paseo que recorría con su dueña, entra en el templo y se sienta a esperar.
Ya tiene un sitio preparado para él y, aunque los mimos y atenciones de los feligreses mitigan su soledad, parecen no ser suficientes para calmar el vacío que ha dejado en Tommy su dueña, una mujer muy conocida en el pequeño pueblo de San Donaci-7.000 habitantes- por su amor a los animales, a los que recogía y cuidaba.
Adoptado por un pueblo entero
“Mi perro acaba de morirse y cuando supe lo de Tommy quise adoptarlo, pero vi a un vecino dándole agua, a otro comida... y entendí que todo el pueblo lo había adoptado”, contaba al periódico La República el alcalde de la localidad.
La ternura de Tommy ha traspasado fronteras y periódicos de Argentina, México, España, Alemania, de todo el mundo se han hecho eco de esta historia que no es, ni mucho menos, nueva.
Quién no ha visto a Richard Gere arrancando lágrimas al mundo junto a un precioso 'akita'. Lejos de ser ciencia ficción, la cinta Siempre a tu lado cuenta la historia real del profesor japonés Hidesamuro Ueno y de Hachiko, un akita destinado a vivir con la hija de Ueno y convertido, al final, en la mascota más querida del profesor.
Todas las tardes el animal salía de casa y corría hasta la estación de Shibuya a la hora exacta en la que el tren procedente de Tokyo traía de vuelta a su dueño. Así día tras día hasta que, en 1925, una hemorragia cerebral acabó con la vida de Ueno.
Hachiko esperó esa tarde, y la siguiente y la siguiente... Durante diez años ansió el regreso de su dueño y, una mañana de 1935, fue encontrado muerto ante la estación que debía devolverle a su compañero de vida. La estatua de Hachiko que el pueblo de Shibuya erigió es todo un homenaje a la fidelidad.
A Canelo
Viajamos hasta España, hasta el gaditano Hospital Puerta del Mar. Hasta allí se desplazaba cada semana a recibir un tratamiento para el riñón un hombre anónimo. En la puerta del hospital, esperando, quedaba su amigo Canelo.
Una complicación fortuita acabó con la vida del paciente y cambió para siempre la del perro que esperaba fuera. 12 años pasó Canelo esperando a su dueño a las puertas del hospital. Aceptaba la comida y el agua de los vecinos, también los mimos. Pero nunca abandonar el sitio en el que él tenía que reencontrarse con su dueño.
Apareció atropellado a finales de 2002. La placa que le puso la ciudad evidencia lo que significó para quienes vivieron la espera de Canelo semejante historia de amor: 'A Canelo, que durante 12 años esperó en las puertas del hospital a su amo fallecido. El pueblo de Cádiz como homenaje a su fidelidad'.
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