«Tiene en su luz Villaluenga
el encanto de lo eterno.
Sus callejuelas dormidas
la frialdad del invierno,
la templanza en las hogueras
y un peñón que es sempiterno,
en la base del Navazo
del Caíllo más esbelto.
Villaluenga en los tejados
de chimeneas al viento.
La del perfume de leña,
la de los panes más tiernos,
la del quesito payoyo,
la que se pierde en el tiempo
entre rocas desgastadas
por las caricias del cielo.
Volveré a pisar tus calles
y volveremos a vernos
en tu alto pedestal,
entre ovejas y terneros,
en el pueblo de la sierra
mas garboso y más pequeño.
Volveré a cruzar tus calles
para perderme en tu Reino,
Villaluenga del Rosario
la capital de los sueños».
Jesús Devesa Molina
Qué regalo más bonito a Villaluenga salido del corazón del poeta, del amigo, de otro enamorado de este bendito rincón que embelesa con solo respirar su puro aire, con solo abstraer la mirada hasta que se pierde por cualquier rincón, con lo solo conocer este precioso pueblo que en sí "una casita en medio de la montaña" y también "la capital de los sueños..."
Jesús me llamó hace unos días con intención de pasar unas jornadas en Villaluenga, pueblo que conoció hace ya algunos años y que quería presentárselo a María Luque Cerdá, su novia.

Jesús es persona muy conocida y comprometida con todo lo que hace. Periodista, escritor, poeta, cofrade de esos que ha escrito su pasión con letras de oro.
De unas jornadas, por compromisos varios, pasó a la del pasado sábado que se quedarían en este lugar acunado por el inmenso Caíllo.
Después de atender una reunión que ese día tenía nos encontramos en la exitosa zambomba que organizó "La Espuela" donde les fui presentando algunos amigos a bote pronto. Acto seguido nos dirigimos hacia "La Posada" donde cenamos Jesús, María, Hetepheres y yo en la intimidad de la buena conversación donde el aquí y el allá se unían en Villaluenga.
Un enamorado transmite con cualquier gesto o palabra el Amor que arde en su corazón y reconozco que estoy perdidamente enamorado de Villaluenga del Rosario y después de haber recorrido el pueblo al frío de esa noche oscura solo alumbrada por las luces que nos anuncian que aquí se celebra la Navidad, con la amena conversación donde el buen humor y sentimientos se podían incluso tocar, pude percibir que tanto Jesús como María habían sentido ese pellizco perdurable en el tiempo que es la querencia a Villaluenga.
Sé que desde el sábado tenemos otros dos embajadores de tan precioso lugar allá donde estén.
Hoy Jesús Devesa Molina, mi querido amigo y hermano, ha regalado a toda Villaluenga con un poema que es una auténtica declaración de Amor.
Villaluenga del Rosario, como dice Enrique Montiel que es nuestro pregonero y enamorado así como también embajador, es un pueblo para escritores. Añadiría que también de poetas de corazones sensibles y enamorados que sin saber cómo aunque sí por qué se enamoran de este lugar para siempre.
Gracias Jesús por la belleza y la hondura hecha poesía, gracias por tu corazón desbordado de sentimientos hacia este bendito pueblo que ya siento que también es "vuestro".
Y como dice tu inmenso poema: "Volveré a pisar tus calles, volveremos a vernos..."
Con un fuerte abrazo lleno de gratitud,
Jesús Rodríguez Arias
Fotos Jesús Devesa
Fotos Jesús Devesa


Me ha encantado el poema. Es un canto a la belleza de sus casitas escarpadas. Es suspiros de saudades y esperanza. Lo dicho. Me ha encantado. Un saludo y felices estancias.
ResponderEliminar