martes, 17 de noviembre de 2015

4ª CAPÍTULO: LA CALLE REAL EN 16 CAPÍTULOS: FOTOGRAFÍAS; POR JOSÉ MARÍA VIEYTES BEIRA


                              
ANEXO (II)   FOTOGRAFÍAS NO PUBLICADAS









   El Real Carenero en su estado primitivo.



(1). El Real Carenero en su estado más primitivo y antes de su rehabilitación o reforma. (Capítulo I).






   


El mismo una vez rehabilitado.



(2). El Real Carenero  durante su rehabilitación sin acabar todavía, donde se aprecia la falta de la techumbre de una nave colindante. (Capítulo I).












 Otra vista del Real Carenero.


(3).  En esta imagen se aprecia ya la reposición de la techumbre, pero no la resolución del portal principal. Asimismo se aprecia también como el resanado y la cal han tapado la piedra ostionera originaria empleada en su construcción primitiva. (Capítulo I).





   






Placa conmemorativa sobre la gesta del Puente.



(4).  Placa que figura a la izquierda y antes de cruzar el Puente Zuazo sobre el resto de una de las Baterías (al parecer la del Ángulo) que ha quedado sepultada junto a la de Alburqueque para favorecer el trazado de la obra del Tren Tranvía Metropolitano de la Bahía de Cádiz. Y que nuestro Ayuntamiento colocó en el año 2007 para conmemorar el hito histórico de la defensa de la Isla ante el invasor francés, que no pudo lograr conquistarnos. Al parecer con las baterías sepultadas se fue una placa que ya existía y que decía algo así ¡Visitante acaba de pisar un trozo de suelo que no logró pisar el francés! (Capítulo II).





   





Pintura recreativa sobre la defensa de la Isla.


(5). Una recreación pintada, antigua y simulada de la Guardia Salinera, actuando en la defensa del sitio del Puente Zuazo y en consecuencia,  defendiendo a la Ciudad. (Capítulo II).














(6). Situación de donde se encontraba ubicada la Batería conocida como la del Caballero Suazo. Entonces Suazo se escribía con S y no como ahora con Z según se ha comentado ya en el nº (2) de la relación de las fotografías publicadas. (Capítulo II).










   Una batería al parecer la del Portazgo.


(7).  Una vista de un resto de la Batería del Portazgo en las afueras del Puente Zuazo. (Capítulo II).




   






Plano de emplazamiento a vista de pájaro.


(8). Vista aérea del punto donde se encontraba exactamente la Batería del Portazgo, justo en el nudo de los Tres Caminos que delimita los términos por carretera que conducen a Chiclana, Puerto Real  y propiamente a San Fernando. (Capítulo II).








  La Guardia salinera. 


(9).  Otra bonita y vistosa recreación de la Guardia Salinera. En esta ocasión -in situ- y con los personajes vivos que componen esta loable formación autóctona, que tenemos la suerte de poseer aquí en nuestra querida Isla de León a la que le deseamos larga vida. (Capítulo II).





  







 Alzada del plano de situación de las Baterías.


(10).  Plano de las situaciones que ocupaban hasta un número de doce de las distintas baterías y baluartes alrededor no sólo del Puente Zuazo, sino también en las inmediaciones del mismo. (Capítulo II).








    Batería reformada.


(11). Una de las baterías reformadas donde se ve como el resanado y la cal, ocultan la piedra ostionera originaria con la que fue construida. Esto constituye un arma de doble filo. Pues si bien por una parte tapa la piedra deteriorada por la corrosión y el paso del tiempo. Por otra, establece el continuo gasto periódico de mantenimiento,  resanado y pintado, que conlleva este tipo de revestimiento, máxime si se refiere a un lugar húmedo y a la intemperie como del cual se trata. (Capítulo II).







   Para el tren-tranvía.


(12). El puente paralelo al de Zuazo que se ha construido exclusivamente para el paso del Tren Tranvía Metropolitano de la Bahía. Y que apartó de la circulación,  del mundanal ruido y de su servicio al primitivo  -que ahora permanece casi oculto-  empobrecido y deteriorándose progresivamente en lugar de “mantenerlo” por cuánto significó y significa no sólo para La Isla especialmente, sino también  para la Historia de nuestro País. (Capítulo II).











  Construido para el paso automovilístico.


(13). El otro puente paralelo al del Tren Tranvía y a su vez al de Zuazo. En realidad este es el puente que ahora soporta todo el tráfico desde los Tres Caminos a Cádiz y/o a la entrada y salida de la Ciudad. (Capítulo II). 







   Las escalerillas del Puente.


(14). ¿Quién no conoce la escalerilla del Puente Zuazo como delicia de toda la chiquillería de tiempos pasados incluso presentes?. La escalerilla situada en el lateral derecho del Puente ávida para embarcarse  o desembarcarse en los botes desde ella o para pescar. Así como cuando -los chavales- la utilizaban  cada vez que la subían para tirarse en Verano desde lo alto del puente, como era la costumbre  en un alarde de competición entre ellos. (Capítulo II).












   Un primitivo modelo de tranvía.


(15). Uno de los primeros modelos de tranvías que empezaron a circular por La Isla a partir de 1906 aproximadamente y que hacían la ruta hasta La Carraca. (Capítulo III).





  





 La jardinera adosada en verano.


(16).  A los citados tranvías llegada la estación  veraniega se les incorporaban estos remolques a los que se les llamaban jardineras, cuya estructura era generalmente  como ésta de la foto. (Capítulo III).












   El célebre y mítico Puente de la Casería.


(17).  Vista del Puente de la Casería pasando por él,  un tranvía con su correspondiente jardinera a remolque. El mítico y vetusto puente, construido con piedras ostioneras, fue testigo mudo y silencioso de una gran parte de la historia de esta Isla. Sin embargo se derribó inopinadamente de un día para otro. Y aunque dijeron que se numeraron las piedras del citado puente para reconstruirlo. De dicho puente, nunca más se supo. Y por último describir como si de una novela se tratara, que al traspasar dicho puente por debajo de su ojo y en su parte derecha en la misma posición de la fotografía, se encontraba la conocida ´Cueva de Barranco’. Barranco era un zapatero de los llamados remendón y tenía una figura si no siniestra,  sí algo  desconfiada y desordenada; cabellos largos,  abundante barba y ropaje sucio y roto, imagen que hacía dudar de su oficio. Sin embargo, tenía su clientela y en aquella célebre cueva, vivía con su familia. Anécdota esta, que naturalmente, también forma parte, cómo no, de la historia de esta Isla. (Capítulo III).















  Una vista del tranvía a su paso por Cádiz.

(18).  Este cartel muestra el  modelo de tranvía, que era el que realizaba la ruta de servicio desde Cádiz a San Fernando y viceversa. (Capítulo III).












   Vista de la Constructora.


(19). Vista aérea de la Factoría o Fábrica de San Carlos más conocida como ‘La Constructora’  tristemente desaparecida, cuyos terrenos todavía pese a los años permanecen ociosos pendiente de su futuro, que esperamos y deseamos, que sea acertado y pronto. (Capítulo III).





  







Tapia del mal llamado cementerio de los ingleses.


(20).  Fachada principal derruida del mal  llamado  y confundido cementerio de los Ingleses, porque con independencia que pueda haber algún europeo, en realidad se habilitó para los fallecidos en la guerra de África. Un recinto en completo estado de abandono y destruido en su total entorno ¡Una lástima! (Capítulo III). 





  





Los singulares bombos de la Carraca.


(21).  Así fueron llamados los célebres y famosos -Bombos flotantes de La Carraca- que sustituyendo al suelo, establecía la comunicación que separaba por medio del agua el Arsenal de la tierra firme. Al fondo el Muelle San Fernando. Y se llegaba a él por la conocida carretera del Caño 18 o de La Cuarta. (Capítulo III).





  






 El puente que da acceso a La Carraca.


(22).  El  viejo Puente de Hierro sobre el Caño de Sancti Petri. Paso obligado para llegar a la Bazán o a la Carraca. Y tenía una especie de control de aduana, que consistía en una caseta, aunque en la foto no se aprecia,  con dos guardias civiles, que había que pasar inevitablemente por delante de ellos (te podían parar o no) y que estaba situado justo y a la derecha  inmediatamente al salir del citado puente viniendo de la Carraca. (Capítulo III).












  La colosal y magnífica Puerta del Arsenal.


(23). La magnífica Puerta del Arsenal de la Carraca común al Arsenal (a la derecha) y a la Empresa Nacional Bazán hoy Navantia (a la izquierda) respectivamente.  Ambas Factorías separadas  aunque comunicadas interiormente por una puerta de paso colindante. A esta puerta se llegaba por  carretera cruzando el Puente de Hierro  para salvar el Caño de Sancti Petri como ya se ha descrito  en la foto anterior. El citado Caño de Sancti Petri, es el que realmente origina el carácter de -Isla- a San Fernando, porque es el lugar geográfico aunque bastante reducido que la separa de la Península.  (Capítulo III).


José María Vieytes Beira. San Fernando, a 17 de noviembre de 2015

(Continuará)

Nota: Las fotografías contenidas en este artículo que firma José María Vieytes Beira han sido seleccionadas de internet por el propio autor.

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