miércoles, 14 de mayo de 2014

EL ALBA SE ASOMA A MI ORACIÓN; POR JOSÉ ANTONIO SIGLER BERNAL.

EL ALBA SE ASOMA A MI ORACIÓN: "...permaneced en mi amor." (Evangelio del día). La Lectura del Evangelio de hoy (Jn 15,9-17) tiene mucha "miga", pero entresaco el texto anterior. Este mandato del Señor, por su repercusión en nuestras vidas, tiene mucha importancia y, por lo tanto, no lo debemos leer como de pasada. A veces tenemos la (poca) consciencia de que Jesús está en mi vida, me quiere, me "exige" unos precepto y mandamientos, en fin que  me ayuda y tomamos esto como algo ordinario del ser cristianos. Pero, cuando nos ponemos seriamente ante este texto —permanecer en mi amor— nos damos cuenta del contenido tan profundo que encierra. Deja de ser mandato y pasa a ser el deseo ardiente de Jesús de que nos introduzcamos en su amor, de que vivamos y necesitemos su amor como el aire, de que juntó a Él todo se ve de otra forma, insertado en su vida. Y como no corresponder a su amor si "a vosotros os llamo amigos". También, en el Oficio de Lecturas, hay un texto que nos debe conmover —para otorgarle a Israel (nosotros) la conversión con el perdón de los pecados—, el detalle, "con" y no "por". Menudo regalo: darnos (gratuitamente) conversión y perdón. ¡Eso lo hace sólo los verdaderos amigos! Gracias, Señor, por tanto don recibido. Santa María, Señora de Fátima, ruega por nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario