Tras el escándalo en el que doce de sus agentes se han visto implicados por la contratación de servicios de prostitución, el Servicio Secreto estadounidense ha decidido endurecer su código en interno. En él queda prohibido para sus trabajadores ingerir bebidas alcohólicas en grandes proporciones y llevar a personas del país donde estén trabajando a las habitaciones de sus hoteles.
"Solo podrá consumirse alcohol en cantidades moderadas cuando no se está de servicio en labores temporales y está prohibido beber en las diez horas de servicio y deberes", explicita las normas.
Por otra parte, una persona de responsabilidad profesional acompañará en todo momento durante el viaje a los agentes del Servicio Secreto y les proveerá consejos éticos antes de partir.
Personal militar y del Servicio Secreto ha sido acusado de tener encuentros con prostitutas y emborracharse la noche antes de la llegada del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, donde se celebró la VI Cumbre de las Américas.
Esta semana, asimismo, el Servicio Secreto ha emprendido una investigación sobre unas acusaciones similares por "comportamientos inadecuados" que pudieron darse el año pasado en un viaje presidencial a El Salvador.
Ante lacontroversia que ha generadoeste asunto un congresista republicano y presidente de la comisión de seguridad nacional de la Cámara de Representantes, Peter King, ha confirmado este viernes que emprenderá una investigación "a gran escala" que implicará el traslado en las próximas semanas de representantes de esta comisión a Cartagena de Indias para recabar datos que esclarezcan las circunstancias de los "comportamientos inadecuados".
Las relaciones bilaterales entre Washington y Bogotá no se han resentido, aunque Estados Unidos ha pedido reiteradamente disculpas al Gobierno colombiano, quien ha respondido que su prioridad es limpiar la imagen de la ciudad.
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