
Tras recorrer un dilatado, denso y fecundo itinerario pastoral, acompañando y sirviendo generosamente a sus paisanos linenses, ha fallecido el padre Juan Valenzuela a la edad de 75 años, escasos meses después de alcanzar la jubilación como párroco de la Inmaculada y como arcipreste de la Línea de la Concepción. Sacerdote sencillo, inteligente y trabajador, el padre Valenzuela ha vivido una vida intensa, entregada a los demás y dedicada, especialmente, a la atención de los jóvenes y de los enfermos, y al servicio de los pobres y de los marginados. Su manera preferida de predicar -de explicar el sentido de la oración, de la vida sacramental y del ejercicio de la caridad- era conversando y compartiendo los problemas y las alegrías de sus hermanos.
En mi opinión la fuerza de sus palabras -claras y valientes- residía en su identificación con las situaciones de injusticia y de desigualdad, y, sobre todo, en su vida coherente y austera, en un comportamiento dotado de una notable capacidad para hacer creíbles y vivibles las pautas que, copiadas del Evangelio, siguen siendo válidas para sensibilizar las conciencias y para sembrar las semillas de la libertad, de la justicia, de la solidaridad, de la esperanza y del amor.
Su conducta, sus actitudes y sus palabras constituyen una invitación fraternal a compartir la vida y una vacuna contra la invasión de ese sentimiento de desesperanza, de impotencia, de derrota y de ansiedad que, a veces, amenaza a muchos de nuestros conciudadanos incluso a algunos de los creyentes. La vida del padre Valenzuela seguirá siendo un estimulo para evitar que nos arrastremos por esa apatía que, a veces, deriva en la desintegración ruinosa, y su elocuente testimonio de entrega generosa nos servirá para recuperar la intensidad de una vida entregada a los hermanos y, también, una invitación para que pensemos retrospectivamente en nosotros mismos sin que nos asalten las oleadas de la nostalgia. Algunas vidas sacerdotales, ejercidas como un constante servicio a la comunidad eclesial y al mundo necesitado siguen interpelando a quienes sienten el deber y la urgencia de transmitir con sus testimonios y de pregonar con sus palabras el “milagro” del amor. Que descanse en paz.
- See more at: http://www.obispadodecadizyceuta.org/noticia/fallece-sacerdote-diocesano-juan-antonio-valenzuela#sthash.V64EMR5d.dpuf
No hay comentarios:
Publicar un comentario