EL ALBA SE ASOMA A MI ORACIÓN: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré". (Evangelio del día). Estas palabras del Señor son muy consoladoras, sobretodo cuando estas pasando por algún "bache". Las relaciones familiares, el trabajo, las preocupaciones, las discusiones, las ansiedades, las responsabilidades y mil cosas más van "minando" nuestra vida y "socavando" nuestra existencia. Evidentemente esto viene dado por la vida, un tanto frívola, consumista, de excesivo confort y algo interesada que nos "montamos". En el fondo, todo es producto del egoísmo, de la vanidad, del pecado. Y todos deseamos superar este "bache". ¿Cuál sería el antídoto?, "...aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso." Lo deseamos, pero no resulta fácil. Ayer aprendí una canción muy reveladora: "Corazón de amor, en Ti pongo mi confianza. Jesús mío, en ti confió", y ahora viene lo mejor: "TODO lo temo DE MI fragilidad, más TODO lo espero DE TU bondad". Pidamos al Señor capacidad de ir venciendo y superando estos "escollos", que tontamente nos colocamos, –nosotros solos–, en la vida. Santa María de Caná, ruega por nosotros. Un posdata de Adviento: "¿Por qué andas hablando y diciendo: «Mi suerte está oculta al Señor, mi Dios ignora mi causa»?".
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