El primer ministro de Ucrania, Mikola Azarov, ha afirmado este miércoles que su Gobierno no cederá ante la presión en el caso de Yulia Timoshenko, antigua jefa del Ejecutivo que cumple una condena de siete años de cárcel impuesta en un juicio que, según la Unión Europea, tenía motivos políticos.
Azarov aceptó que la propuesta del Parlamento Europeo de enviar un observador a la vista de apelación de Timoshenko y un equipo médico para que evaluase su estado de salud, ya que tiene un dolor de espalda crónico.
Pero al dirigirse a la Eurocámara este miércoles durante una visita a Bruselas, el primer ministro ha advertido de que su Gobierno no cederá ante la presión, según la transcripción de su discurso, proporcionada por el Centro Europeo para una Ucrania Moderna, que tiene su sede en la capital belga.
"Estoy convencido de que superaremos las dificultades temporales creadas por nuestros oponentes políticos, que, sin ningún escrúpulo, les informan mal y les engañan, utilizando ciertas (...) técnicas de manipulación y contratando a provocadores profesionales", ha señalado.
"Está claro que la condición de político, diputado o incluso ex primer ministro no debe usarse como excusa para cometer delitos", ha añadido en una posible referencia a Timoshenko, que afirma ser víctima de una venganza política. Azarov ha indicado que, en cualquier caso, en el caso de la líder opositora "no se han agotado todos los procedimientos de defensa".
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