El Departamento de Justicia del Gobierno de Estados Unidos denunció ayer al comisario del condado de Maricopa, Joe Arpaio, por discriminar a los latinos y por violar sus derechos constitucionales.
El sheriff Arpaio aseguró que “luchará hasta el final” y que la demanda en su contra interpuesta por el Gobierno por discriminación contra hispanos obedece a “motivaciones políticas”. “Me están utilizando para obtener el voto latino, para mostrar que están haciendo algo, atacando al alguacil y acusarlo de perfil racial”, sostuvo Arpaio en una rueda de Prensa en sus oficinas en el centro de la ciudad de Phoenix.
Dijo no estar sorprendido con la demanda y prometió no dejarse intimidar y que luchará no sólo por él, sino por todos los comisarios que puedan encontrarse en su misma situación.
Representantes del Departamento de Justicia de EE UU anunciaron ayer en la capital de Arizona una demanda contra el condado de Maricopa, la Oficina del Alguacil del Condado Maricopa (MCSO, por sus siglas en inglés) y el alguacil Joe Arpaio, por prácticas de perfil racial en contra de latinos.
La querella civil fue interpuesta después de que fracasaran las negociaciones entre Arpaio y el Gobierno federal para llegar a un acuerdo y establecer reformas dentro de la MCSO.
“No voy a entregar mi oficina al Gobierno federal, lucharé hasta el final”, enfatizó un desafiante Arpaio, quien rechazó una vez más que un observador independiente supervise sus operaciones. Arpaio ha sido Alguacil desde 1993 y quiere salir reelegido.
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