El socialista François Hollande, presidente electo de Francia, también se adhiere a la causa de su homólogo estadounidense y se muestra favorable al matrimonio homosexual, a la adopción por parejas formadas por personas del mismo sexo y a las “ayudas activas” para morir dignamente. A lo único que se opone, por otra parte, es a la legalización del cannabis. En materia social, Hollande prometió durante la campaña que propondría un proyecto de ley “en la primavera de 2013 a más tardar”. En nombre de la igualdad, el líder socialista prometió también acordar el derecho de adopción a las parejas del mismo sexo. El socialista aclaró que apoya la adopción si la pareja homosexual se compromete a “un verdadero proyecto familiar”. Por otro lado, no aprueba “las madres de alquiler”.
Sobre la eutanasia, Hollande impulsará legalizar las “ayudas activas” a quienes quieren acortar padecimientos para “morir dignamente”, en ciertas “condiciones precisas y estrictas”.
No al cannabis
Sobre el debate acerca de la liberalización de las drogas, en sus 60 propuestas de campaña Hollande omitió el tema, pero en sus declaraciones públicas precisó que se opone a la legalización del cannabis.
“No retomaré [la idea] por la necesidad de evitar que se debilite el peso de la prohibición”, dijo Hollande en abril pasado. “No quiero dar la menor señal de renunciar a la disuación del consumo de cannabis”, enfatizó.
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