Al menos ocho soldados sirios resultaron heridos hoy por el estallido de un artefacto colocado en su vehículo, que se encontraba próximo a un convoy de observadores de la ONU en el sur del país, pero ninguno de los integrantes de la misión resultó herido.
El portavoz del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) en el país, coronel Qasem Saadedin, afirmó que la explosión causó heridas a ochos soldados que escoltaban el convoy de la ONU y que los observadores se encuentran en buen estado.
En el convoy atacado viajaba el jefe de observadores de la ONU en Siria, Robert Mood, quien ha salido ileso del ataque, según ha informado un fotógrafo de Afp. Asimismo, según Addunia TV, el militar declaró posteriormente durante una rueda que la explosión es un ejemplo de lo que sucede en Siria.
El ataque ha ocurrido en el pueblo de Deera, cerca de la frontera con Jordania donde comenzaron las protestas contra el régimen de Bachar el Asad hace 14 meses. El grupo opositor, Consejo Nacional Sirio, ha acusado al régimen de estar tras el ataque.
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